Lo que nos viste con lino fino a nosotros son las acciones justas que yo haga hoy. Nuestros actos nos visten para nuestro Creador. Este Evangelio no es de acuerdo a lo que yo creo, sino de acuerdo a la justicia de Dios. El dar a cada cual lo suyo es una virtud. Las acciones justas no se inclinan a favor de nosotros, sino para ser justos a favor de la voluntad de Dios. Rodeémonos de aquellos que nos producen reto. Permitamos que Dios tome el dominio de la mente donde llegan tantos pensamientos. Que esa mente pueda amar a Dios con todas sus fuerzas. Eso es lo que Dios quiere de nosotros; que esa voluntad de Dios que tenemos que hacer, sea la que nos vista para aquel gran día. Un día vamos a llegar a ser limpios y resplandecientes, esta es nuestra meta. Dios nos da un tiempo de vida para tener la oportunidad de vestirnos de lino fino. Tenemos que vivir una vida en justicia. ¿Por qué vivir en depresión? Sencillo, me es necesario tener acciones justas. David estaba vestido de lino fino y los que caminaban con él iban vestidos igual. Si te fijas, Dios pone el ritmo de la música en nosotros. David caminaba con los músicos para ir adorar a Dios. Ellos vestían como David y todos a su paso se daban cuenta de que llegaron los que adoran a Dios. Dios nos dio el cántico para adorarle. Dios va más allá de nuestro conocimiento. Mi cántico solo es para el Dios de los Cielos.
De ahí, vemos que hay muchas personas que nos prestan el oído para escuchar nuestras canciones. En cambio, los cantantes del mundo, no están vestidos de acciones justas. A los que Dios le puso cántico, cantan y es para su gloria, para la grandeza del Señor: la grandeza que está en los Cielos. Nuestras acciones justas son para bien de un pueblo. El efod no era para el hombre común. El efod cargaba doce distintas piedras, era un chaleco pesado, un paño que se sobrepone. Estos tenían los nombres de las distintas tribus de Israel. David los puso sobre su pecho, doce cargas en el pecho, porque ahí es que está el corazón. Cuando las cosas están en el corazón, nunca se olvidan, por eso están ahí, eso se convierte en peso, en acciones justas.
Colosenses 2:1 "Quiero que sepáis cuán gran lucha sostengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca han visto mi rostro." Así es la acción que nos corresponde a nosotros. Una lucha, como Pablo, por los que uno ama. De ahí, que espiritualmente hablando, nuestro vestir en la vida no puede ser el vestir de todos, sino el que Dios ha querido para su pueblo, ¡las vestiduras de lino fino resplandecientes y limpias!
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Entender qué es vivir para Dios y no para los hombres
Colosenses 2:1
“quiero que sepáis cuán gran lucha sostengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca han visto mi rostro”
Lo que nos viste de lino fino delante de nuestro Creador son las acciones justas que hacemos hoy. Este Evangelio no es de acuerdo a lo que yo creo, sino de acuerdo a la justicia de Dios, y vivimos para Él y no para los hombres. Estos son los puntos para la semana.
- Nuestros actos nos visten para nuestro Creador. Las acciones justas no se inclinan a nuestro favor, sino a favor de la voluntad de Dios, y dar a cada cual lo suyo es una virtud.
- Rodéate de los que te producen reto, y permite que Dios tome el dominio de tu mente, donde llegan tantos pensamientos, para que esa mente pueda amar a Dios con todas sus fuerzas.
- Dios nos da un tiempo de vida para vestirnos de lino fino, y nuestra meta es llegar un día limpios y resplandecientes. ¿Por qué vivir en depresión? Nos es necesario tener acciones justas.
- David iba vestido de lino fino, y los músicos que caminaban con él iban igual, de modo que todos sabían que llegaban los que adoran a Dios. El cántico que Dios nos dio es solo para Él.
- Los cantantes del mundo no están vestidos de acciones justas. Los que recibieron de Dios un cántico cantan para su gloria, y nuestras acciones justas son para bien de un pueblo.
- El efod llevaba doce piedras con los nombres de las tribus de Israel, sobre el pecho, donde está el corazón. Lo que está en el corazón nunca se olvida: se convierte en peso y en acciones justas.
- Como Pablo, que sostenía una gran lucha por los que nunca habían visto su rostro, nos corresponde luchar por los que amamos. Nuestro vestir no puede ser el de todos, sino el lino fino que Dios quiere.
Esta semana, lleva en tu corazón el nombre de una persona por quien vas a luchar en oración cada día, como Pablo por los de Laodicea.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Doce Piedras en el Pecho
Colosenses 2:1
Para leer en voz alta con los niños
“quiero que sepáis cuán gran lucha sostengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca han visto mi rostro”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Pablo quería que supieran lo mucho que él luchaba y oraba por ellos, aunque muchos nunca lo habían visto. La pastora enseñó que David llevaba sobre el pecho un chaleco con doce piedras, cada una con el nombre de una tribu de Israel, bien cerca del corazón.
- Lo que haces bien, con justicia, es como una ropa blanca y limpia que te pones delante de Dios. Lo que haces mal ensucia esa ropa.
- Hacer lo justo no es hacer lo que me conviene a mí, sino lo que Dios quiere, aunque me cueste.
- Tu mente recibe muchos pensamientos todos los días. Pídele a Dios que Él mande en tu mente, para que lo ames con todas tus fuerzas.
- David y sus músicos iban vestidos iguales, y todos sabían que venían a adorar a Dios. Tus canciones de alabanza también son solo para Él.
- Las doce piedras iban sobre el pecho porque lo que llevamos en el corazón no se nos olvida. Las personas que amas también van ahí.
- Pablo luchaba en oración por personas que nunca había visto. Tú también puedes orar por tu familia, tus amigos y hasta por niños que no conoces.
¿A quién llevas en tu corazón?
Esta semana escoge a una sola persona y ora por ella cada día antes de dormir.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
