Mega Zoé
Estudio #0235

y 13 Vuélveme el gozo de tu salvación, y Espíritu noble me sustente. Enseñaré a los

Este estudio llama a huir de la tentación.

Antiguo TestamentoSalmos5 min lectura

Introducción: David, hombre escogido y separado por Dios. Amó al Señor con todas sus fuerzas. Un día Jesús llegó a nuestro corazón y lo transformó y hubo gran gozo. Ese día sentías que con tus lágrimas lavabas tus pecados, y comenzamos a sentir paz, gozo, esperanza. Aquel día, cuando llegamos a la casa, todos supieron lo que había sucedido. La gente comenzó a decir: "Tu rostro ha cambiado, tienes algo especial. Las ataduras se habían roto. Pero luego vinieron las tormentas y los fuegos causando mucho daño y mucho dolor. Una de las cosas que primero se va es la sonrisa, las fuerzas nos abandonan y comenzamos a perder el gozo.

I "Vuélveme el gozo" dice el salmista: Ya ha pasado por una experiencia negativa y pide ese gozo de salvación y espíritu noble que es desconocido para el mundo. Este gozo no lo devuelve ni el ayuno, ni una oración, sino solo Dios. El Mundo da un gozo pasajero, luego te sientes miserable. Es necesario vivir bajo el gozo de la salvación. Sentimos confianza, descanso y no hay peso en el cuerpo. Sin esto nuestro cuerpo comienza a caminar pesado. Si entiendes que lo has perdido, te preguntarás: ¿Lo podré pedir hoy? ¿Habrá una oportunidad para mí hoy? Hoy es tu día. Bienaventurados nosotros que el Señor es nuestro Dios, que tenemos un templo donde asistir. Y lo más maravilloso: que el Señor murió por nosotros.

¿Crees que es bueno vivir en amargura y en reproche? Hoy es un día para comenzar a vivir con gozo. El lo hará para su gloria y tu beneficio. Este beneficio que recibimos es la salvación. Se nos ha dado una salvación y para aquellos que la han perdido hay esperanza, el Señor se acuerda de nosotros, Él se acuerda de nuestro rostro. La sangre del Señor nos lava y nos devuelve el gozo de la salvación. ¿Crees que el Señor se olvidó de ti porque te haz apartado por dos o tres meses? El te amarró con cuerdas de amor, y ese lazo está atado a tu cuerpo. Esta cuerda de amor, el Señor la mantiene suspendida a ti y por ella te hala y te atrae hacia Él. No importa que sean diez o quince años, "para el Señor un día es como mil años, y mil años como un día." Lo que tu haz perdido Él lo puede restaurar, Él quiere que vuelvas a tu sitio y "se le pagará lo mismo al que llegó primero, como al que llegó ultimo." Hay que sobrevivir las traiciones; rompamos todo argumento que el diablo se inventó para destruirte. Dios quiere restaurar tu vida. Dios no quita el gozo, nosotros lo perdemos cuando enfocamos nuestra mirada en otra dirección. Dios es estable y por eso es grande para transformar.

El problema que pasó David fue porque había pecado y cayó, por este motivo perdió su gozo. El no cayó en guerra, ni en pobreza, ni aún con todo lo que le hizo Saúl. Nada de esto hizo caer a David, cayó cuando cedió al pecado.

II "Espíritu noble me sustente" Si el Espíritu mora en nuestros corazones, podremos vencer. De la única forma que nos sostenemos es agarrándonos del Espíritu, no por nuestras fuerzas, no por lo grande que somos. Tienes que entender que eres parte de una iglesia, de unos hermanos. Estamos para amarnos, somos compañeros. Si alguno no quiere ser tu compañero; procúralo por la mañana, por la tarde y por la noche, hasta que el hermano ceda. Cuando sabes que te debes a tu hermano, estamos cuidando que el Espíritu no se vaya de nosotros. Por esto no cedemos a la tentación. El que ha vencido también ha pasado por sus tormentas y fuegos. Lo importante es que comprendamos que todos somos hijos. Todos estamos hechos del mismo material. El Padre dio todo con amor y con paciencia. "¿Y tu que haces?" Realmente nada, el que hace es el Padre; que nos da revelación y no permite en nuestro cuerpo "más de lo que podemos soportar" David no aceptaba los defectos de los demás, pero fue quebrantado y se dio cuenta que ya no podía confiar más en sí mismo y le pidió al Señor que hiciera en él. Lo grande de su caída fue que llegó a ver lo miserable que era.

III Sal. 52:13 "Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos" El ser perdonados es muy útil para nuestras vidas. Tan útil que vamos y lo comunicamos a otros. Cuando uno es joven tiene tantas fuerzas que "cree que se puede comer a los niños crudos" Se es bravo, viviendo una vida sin freno. Pero ahora sabemos que lo correcto es batallar. Porque lo que antes parecía fuerza, luego se convirtió en fragilidad. Que no nos moleste el cojo (el que tiene defectos físicos como le molestaban a David en su juventud). El famoso Spurgeon decía "La vida es una rueda, hoy estás arriba y mañana abajo." Por eso tenemos que hablarle a todo el mundo de la misericordia de Dios. Así se arrepintió David y encontró el favor de Dios otra vez. Pablo decía; "Quien sufre y yo no sufro, quien padece y yo no padezco." Quiere decir que tenemos que aprender a amar. El hijo de Dios llevó tu maldición en la cruz, e hizo gran silencio y no lo dijo a nadie. Nunca te ha acusado, no ha sacado a la luz tu pecado. Ama tú también así. El venció todas las maldiciones del hombre y de la mujer en la cruz. Hay un empeño en el Padre y es mantener sus brazos abiertos para que volvamos a Él.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz