Que cese ya la maldad de los inicuos (ruin, malo, malvado, infame, vil); afianza (afirmar, estabilizar, amarrar, sujetar) (fortalecer) en cambio, Tú al justo. ¿No es éste el anhelo universal de toda la compañía de los elegidos? C.H.S.
El Justo Dios, es escudo y protector de los rectos de corazón.
De aquel que no se inclina a un lado ni a otro (iglesia, recuento de mi vida).
(Génesis 22:1-2) "Dios nos guía "por grandes sacrificios."
El ser pastor no es un lujo: es grandes sacrificios para no fallar a un Dios vivo.
La prueba suprema de la fe de Abraham vino cuando Dios ordenó que "ofreciera" a Isaac "en holocausto en la tierra de Moriah".
Moriah es la cordillera donde está situada Jerusalén (2 Crónicas 3:1), y también es el sitio del calvario.
Las palabras de Dios: "tu hijo, Isaac, a quien amas"; han de haber sido palabras duras para Abraham, "como una herida profunda".
Isaac era el hijo único de Abraham en el sentido de que era el único hijo de la promesa, hijo unigénito, "el hijo del nacimiento milagroso".
Prueba espiritual: al guiar a los hombres por un camino difícil.
(Deuteronomio 8:2) Para probarle y supieran qué había en su corazón.
Deben recordar la disciplina a que han estado sometidos durante los años pasados y el método que Dios ha usado para "llevarlos a la madurez de un pueblo escogido" "para servirle" en "santidad".
El desierto había sido la escuela, no el castigo.
Era el lugar (desierto) que era para formarlos y alimentarlos durante cuarenta años, bajo tutores (guardador, orientarlo) y rectores (la figura que representa la autoridad más alta tanto a nivel administrativo); y ahora era la ocasión propicia para recordarlo.
Para hacer el servicio del Señor debes conocer qué hay en tu corazón que es engañoso.
A dar oportunidad para elegir (1 Reyes 3:5).
Qué era lo más que quería Salomón.
Dios quiere saber cuáles son nuestros deseos.
El rey pidió un "corazón entendido" (experto, conocedor, prudente, ser capaz, actuar sabiamente) para la gran obra de hacer juicio y dirigir al pueblo de Israel.
Esta petición "agradó al Señor" y le fue concedida, junto con "riquezas y gloria", así como larga vida, si Salomón anduviere en "obediencia a Dios".
(Juan 6:5-6) Jesús no se enojó cuando vio a la "gran multitud", como pensando que iban a estorbar Su reposo a Su tiempo con Sus discípulos.
Su primer pensamiento fue conseguir algo para que "comieran".
De modo que se volvió a "Felipe" y le preguntó de dónde podrían conseguir "pan" para alimentar a la "multitud".
Cuando Jesús hacía una pregunta, nunca era para añadir a Su conocimiento, "sino para enseñar a otros".
Sabía la respuesta, pero Felipe no.
El Señor iba a enseñar a Felipe una lección de gran valor e iba a "probar" su fe.
Jesús sabía "que iba a hacer un "milagro para dar alimento" a aquella enorme multitud.
Pero ¿se daba cuenta Felipe de que Él podía hacerlo?
¿Era grande la fe de Felipe, o pequeña?
Parece que la fe de Felipe no se elevaba a grandes alturas.
(Hechos 16:23-24) Al permitir que los hombres sufran "cuando son fieles".
La multitud reaccionó violentamente, y los magistrados, rasgando las ropas "de Pablo y Silas; ordenaron azotarles con varas".
Después del azotamiento, los misioneros fueron echados a la cárcel, con órdenes especiales al carcelero que los guardase con seguridad.
Él actuó metiéndolos en el calabozo de más adentro y les aseguró los pies en el cepo.
(Santiago 1:2-3) Al permitir la tentación.
En esta parte, Santiago trata acerca de la cuestión de la tentación.
Tentaciones son lo que podríamos denominar "pruebas" santas, o problemas enviados por Dios y que ponen a "prueba la realidad de nuestra fe" y producen mayor identificación con Cristo.
No son tentaciones impías como (13-17) que surgen de dentro y que conducen al pecado. La vida cristiana está repleta de problemas.
Vienen no invitadas e inesperadas.
¡Cuántas veces oímos decir que ha pasado alguna gran crisis: "¡No fue fácil de vivirlo, pero no daría aquella experiencia por nada!"
(3) La prueba de vuestra fe, dice Santiago.
Presenta la fe como un metal precioso que está siendo probado por el Afinador (Dios) para ver si es genuino.
El metal es sometido a los fuegos de la persecución, enfermedad, padecimiento o dolor.
Sin problemas nunca desarrollamos paciencia.
"Los problemas son el precio del progreso."
Alguien dijo: No me traigas nada excepto problemas.
Las buenas noticias me debilitan. Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Al Pedir Grandes Sacrificios, Dios
Salmos 7:9
“Fenezca ahora la maldad de los inicuos, mas establece tú al justo; Porque el Dios justo prueba la mente y el corazón.”
El Dios justo es escudo de los rectos de corazón, y Él prueba la mente y el corazón. Nos prueba de muchas maneras: pidiendo grandes sacrificios, guiándonos por caminos difíciles, dándonos a escoger, haciéndonos preguntas, permitiendo el sufrimiento del fiel y las pruebas de la fe. Estos son los puntos para la semana.
- Dios nos guía por grandes sacrificios. La prueba suprema de Abraham fue ofrecer a Isaac en Moriah; «tu hijo, a quien amas» debió de ser para él como una herida profunda.
- Dios probó a Israel guiándolo cuarenta años por el desierto para saber qué había en su corazón. El desierto fue la escuela, no el castigo; para servir al Señor hay que conocer lo engañoso del corazón.
- Dios nos da oportunidad de elegir, porque quiere saber cuáles son nuestros deseos. Salomón pidió un corazón entendido para gobernar al pueblo, y esa petición agradó al Señor.
- Ante la gran multitud, Jesús le preguntó a Felipe dónde comprarían pan. Él sabía lo que iba a hacer; la pregunta era para probar la fe de Felipe, que no se elevaba a grandes alturas.
- Dios permite que los fieles sufran: Pablo y Silas fueron azotados con varas, echados al calabozo de más adentro y asegurados con los pies en el cepo por predicar.
- Las pruebas que Dios permite ponen a prueba la realidad de nuestra fe, como el Afinador prueba un metal precioso en el fuego para ver si es genuino. Vienen sin invitación y sin aviso.
- Sin problemas nunca desarrollamos paciencia; los problemas son el precio del progreso. Muchos dicen después de una gran crisis: «No fue fácil vivirlo, pero no daría aquella experiencia por nada».
Nombra la prueba que estás viviendo ahora y, en vez de preguntar «¿por qué?», pregúntale a Dios esta semana qué quiere mostrarte de tu corazón por medio de ella.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Felipe Mira a la Multitud
Salmos 7:9
Para leer en voz alta con los niños
“Fenezca ahora la maldad de los inicuos, mas establece tú al justo; Porque el Dios justo prueba la mente y el corazón.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: le pedimos a Dios que se acabe la maldad y que cuide al que hace lo bueno, porque Dios mira lo que pensamos y lo que hay en el corazón. Un día Felipe miró una multitud enorme con hambre, y Jesús le preguntó: «¿De dónde compraremos pan?».
- Jesús ya sabía que iba a hacer un milagro. Le hizo la pregunta a Felipe para probar si confiaba en Él. A veces Dios nos prueba para que crezca nuestra fe.
- Dios le pidió a Abraham algo muy difícil: entregarle a su hijo Isaac. Abraham obedeció, y así se vio que amaba a Dios más que a todo.
- El pueblo de Israel caminó cuarenta años por el desierto. No era un castigo: era una escuela donde Dios les enseñaba y les mostraba lo que había en su corazón.
- Dios le dijo a Salomón: «Pide lo que quieras». Salomón pidió sabiduría para hacer lo bueno, y eso le agradó mucho a Dios.
- Pablo y Silas fueron golpeados y encerrados en la cárcel por hablar de Jesús. Obedecer a Dios no siempre es fácil, pero Dios nunca nos deja solos.
- Las pruebas son como el fuego que limpia el oro. Cuando algo es difícil y confías en Dios, aprendes a esperar y te haces más fuerte.
¿Qué cosa difícil te ha pasado donde aprendiste a confiar en Dios?
Esta semana, cuando algo te cueste, en vez de quejarte di: «Dios, ayúdame a confiar en Ti».
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
