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Estudio #1620Iglesia en las casas

Mi paz os doy

Perseverar en la oración y permanecer en la verdad sostienen el llamado central de este estudio.

Nuevo TestamentoJuanMiercoles, 19 de agosto de 202611 min lectura

"La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da." El estudio parte de la constatación de que lo más difícil para el mortal es sostener la paz, y desde ahí sigue la promesa por toda la Escritura: Juan 16:33 -Jesús no prometió una vida sin dificultades, advirtió que habría aflicción-, Filipenses 4:7 y la paz que sobrepasa todo entendimiento, Isaías 26:3 y el pensamiento que persevera en Dios, Colosenses 3:15 y la paz que debe gobernar, y el Salmo 29:11 con sus dos promesas: fortaleza y paz. La distinción que sostiene todo el mensaje es entre las circunstancias, que van y vienen, y la paz, que queda permanente en el justo.

I. Lo más difícil es sostener la paz

A. Si suena el teléfono: "¿qué será, qué pasará?". Si duele algo: "voy al doctor, no sé qué es esto". Vivimos en pausa: hoy sí la fe, y mañana la ponemos a temblar.

B. Mientras más conocemos la verdad, más sabemos que hay algo que hay que descubrir y decirle "te quedas y no te vas": la paz.

C. Viene una tormenta y nos ponemos como loquitos; y después: "mira, y no vino la tormenta".

D. Dios es el Creador de cada uno y quiere que seamos a su imagen y semejanza; pero hay algo que tenemos que entender, y es que tenemos que entrar en la paz.

E. La pregunta directa a la congregación: ¿cuántos de ustedes viven en paz - al levantarse, al acostarse? Qué tranquilidad y qué bueno es vivir en paz.

II. "Mi paz os doy" - una promesa (Juan 14:27)

A. Es una promesa que Jesús entrega a nuestra vida al convertirnos.

B. Uno se acuesta preocupado y se levanta casi infartando: "no sé qué irá a pasar hoy, porque tengo un presentimiento". Y aun así, se ve cómo Dios nos ha ayudado hasta hoy.

C. No es una paz que dependa de que todo esté bien; si todo estuviera bien sería aburrido, y así no se crece.

D. Vivimos en un terreno donde hay que batallar, porque ahí es donde se ven las victorias, y ahí vamos conociendo a Dios y levantando la fe.

E. "De todas me ha ayudado Jehová, y esta vez también me va a ayudar, porque Él es bueno para con nosotros."

F. Es la paz que viene de saber que Cristo está contigo: duermes y Él está contigo, despiertas y Él está contigo, en el día bueno y en el difícil.

G. Si a veces uno dice "¿dónde está Dios?", recuerde: ¿para qué fue Jesús a la cruz, si no fue a dar su vida por nosotros?

H. Las vivencias son las vivencias: sin ellas no se aprende. Somos medio tercos, y la madurez se vive sufriéndola. Uno no aprende color de rosa.

I. Vivimos en incertidumbre, sin saber lo que dirá el día de mañana. "Es que tengo muchos problemas." ¿Los puedes resolver hoy? Resuélvelos. Trataste y no pudiste. Pero hay una promesa.

III. Juan 16:33 - "en el mundo tendréis aflicción"

A. Jesús no prometió una vida sin dificultades: advirtió que habría aflicciones, pruebas, momentos difíciles.

B. "Tengo aflicciones; pero yo tengo a Dios, y tú tienes a Dios."

C. Sobre el sentido del deber: ella entra por esas puertas exactamente a la misma hora de siempre, ni más ni menos, por responsabilidad y por fidelidad al que está esperando. "Y el premio de la fidelidad me lo llevo yo."

D. "¿Tienes paz? ¿O es muy fácil perturbarse bajo las circunstancias?" - "no lo puedo hacer", "estoy muy tenso", "no puedo dormir".

E. "No como el mundo la da": la paz que tenemos es plena, es del Señor.

F. No se trata de que se arreglen los problemas: no estamos resolviendo problemas, estamos viviendo en paz.

G. Cuando uno tiene paz de verdad, no hay nada que lo atormente. Hay cosas que duelen - sí, duelen. Pero bajo cualquier circunstancia hay que vivir en paz.

H. "¿Y cómo voy a sentir esa paz?" Recíbela: de nada de lo que Dios ofrece tenemos nosotros que poner un granito.

I. La vida es una. ¿Cómo la vives? Tú decides. "Todos los problemas me vinieron juntos": pues porque eres un campeón, y para eso está la medalla de oro.

J. "La paz la tengo cerca, la tengo dentro de mi ser. ¿Y cómo se activa? Con la fe."

IV. Las circunstancias no hacen nuestra vida

A. Hoy las circunstancias son de una cosa, mañana de otra; después la enfermedad, después lo otro.

B. Cuanto más empeño les pongas, más atrás te quedas. Son circunstancias: las circunstancias te las buscas tú; lo que Dios nos ha dado es paz.

C. La paz nos deja dormir tranquilos y nos permite reír. Vamos a ser seres humanos que aman a otros.

D. "Yo no tengo la solución de ninguno de ustedes, y no se ilusionen conmigo: yo no soy una maravilla. Que hoy estemos aquí es porque hay un Dios que nos ha sostenido."

E. Hay días en que parece que uno va a caer y no puede ni respirar bien; las circunstancias nos provocan. Pero Jesús nos dice: mi paz os doy.

F. "No sé qué va a pasar mañana." Tampoco ella lo sabe. Son circunstancias.

G. Ella no puede solucionar los problemas de nadie: puede oír la circunstancia y decir "ay, bendito" - y eso lo único que añade es más carga.

H. La verdadera paz no depende de que todo esté bien: depende de estar unido a Cristo, que es quien lleva al Padre lo que oramos, porque está a la diestra.

I. Una oración no se termina como uno quiera: para que Dios escuche, es en el nombre de Jesús. Eso es doctrina y hay que saberlo.

J. Ser creyente no nos hace inmunes al dolor: podemos atravesar enfermedades, pérdidas, problemas familiares, oposición o incertidumbre.

K. "Pero confiad": Jesús llama a mantener el ánimo y la fe. "Las cosas están malas" es ausencia de fe.

L. Todo lo que se acumula en el cerebro invade el corazón y lo destroza. La paz es para tener un corazón quieto, tranquilo.

V. Filipenses 4:7 - la paz que sobrepasa todo entendimiento

A. "Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús".

B. La paz de Dios puede estar presente aun cuando la situación todavía no se haya resuelto.

C. Ya somos adultos: no estamos en berrinches, como el que se llevaba la bola para que nadie jugara. ¿Quién puede vivir así?

D. Viviendo en paz se vive más tranquilo, se cantan los coros y no se trae esa cara de funeraria.

E. No es simplemente tranquilidad humana: viene de saber que Dios está presente. Y Dios no viene y va: es omnipresente, está en todas las esquinas del universo y puede crear más estrellas de las que hay.

F. ¿Por qué vivir agobiados y arrastrando los pies, si deberíamos andar como los ciervos, brincando, porque siempre están contentos - la hembra al frente, buscando dónde está el agua?

G. Cuando somos capaces de dejar a un lado nuestras exigencias y reclamos, dejamos de desquitar las circunstancias con quien se nos plazca.

H. "¿Qué hacemos de maravilloso? Bajar la cabeza para no saludar al hermano." Jesús fue a la cruz, sus discípulos fueron a la cruz, y el pueblo que siguió fue sacrificado.

I. Hoy vivimos en mucha plenitud: sabemos mucho, reclamamos y demandamos de todo el mundo. Porque no hay paz. Hay deseo de corregir al mundo entero, en vez del deseo de amar con fuerza.

J. Si tienes paz, puedes tener compañerismo, puedes amar, puedes servir.

K. Hay momentos en que humanamente deberíamos estar llenos de temor, y Dios da una tranquilidad que la mente no puede explicar: viene del trono de Dios, y la envía de acuerdo a cómo le hemos creído.

L. "Guardará" transmite la idea de proteger, vigilar, custodiar: Dios protege el corazón de la desesperación y la mente del pensamiento que la quiere dominar. Échalos fuera.

M. Una verdad poderosa: la paz de Dios no siempre cambia de inmediato lo que sucede alrededor; primero cambia lo que sucede dentro. No es que Dios te arregle el ambiente: el ambiente lo aprendes a vivir tú.

VI. Isaías 26:3 - el pensamiento que persevera en Dios

A. "Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado".

B. El secreto para conservar la paz es mantener la mente puesta completamente en Dios. Ni la esposa la pone en el esposo, ni el esposo en la esposa: la mente se pone en Dios.

C. No es una tranquilidad momentánea: es una paz profunda que Dios sostiene aun cuando alrededor haya problemas.

D. Los problemas van y vienen; la paz queda permanente en el justo. Si el justo perdió la paz, fue porque él mismo la enterró.

E. No dejes que te quiten la paz: todo está en tus manos, eso lo decides tú.

F. "Cuyo pensamiento en ti persevera": cuando llegan las preocupaciones, hay que volver el pensamiento a Dios - a quién es Él, a lo que ha prometido y a lo que ya ha hecho.

G. ¿Y qué sucede? Que le dejamos de creer, por lo complicados que somos: hoy eres espiritual y mañana no; hoy oras y llevas un mes sin orar.

H. "Porque en ti ha confiado": la paz está directamente relacionada con la confianza. Cuanto más descansamos en Dios, menos espacio dejamos para que el temor gobierne.

I. ¿Con quién te juntas a hablar el mismo cuento? Deja eso, que hace daño. Las cosas dígaselas a Dios, no a otro mortal.

J. A ti te gobierna quien tú dejes que te gobierne. Y el conflicto de cada cual es suyo: lo que respalda y sube al cielo es la oración, y la oración del justo obra eficazmente.

VII. Colosenses 3:15 - que la paz gobierne

A. "Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos".

B. Pablo enseña que la paz de Dios no solo debe estar en nosotros: debe gobernarnos.

C. De no ser así se es inestable de carácter: "aquel no me miró", "aquel no se rió conmigo". A quien tiene la paz de Dios no le va ni le viene si el otro se ríe. "A mí me corresponde sonreír."

D. "Gobernar" comunica la idea de dirigir, decidir, tener la última palabra: cuando llega el temor, la preocupación o el conflicto, que la paz de Cristo tenga la última palabra.

E. "En vuestros corazones": ahí es donde Dios quiere trabajar, porque ahí están los engaños, los silencios, lo que ocultamos y lo que maquinamos. Ahí está toda la verdad del ser humano.

F. Podemos estar rodeados de mil problemas y tener el corazón en paz. ¿Qué importa? Porque en el corazón debe estar la paz.

G. Esa paz que te hace sonreír; que cuando ves a alguien te hace sentir misericordia y compasión; que cuando a alguien se le cae algo te hace el primero en recogerlo; que te deja dormir en paz.

H. "En un solo cuerpo": esa paz debe manifestarse también en la relación con los demás. La iglesia está llamada a vivir en unidad, en amor y en reconciliación.

I. "Y sed agradecidos": la gratitud protege y cuida el corazón, porque el corazón es un peligro. Cuando recordamos lo que Dios ha hecho, la atención deja de concentrarse solo en el problema.

VIII. Salmo 29:11 - fortaleza y paz

A. "Jehová dará poder a su pueblo; Jehová bendecirá a su pueblo con paz". Dos grandes promesas: fortaleza y paz.

B. "Jehová dará poder a su pueblo": oran por los enfermos y quedan sanos; echan fuera demonios y se tienen que ir.

C. El hacer el bien se hace porque fluye, no porque sea obligación ni porque la gente lo diga.

D. Dios no solamente nos acompaña en las pruebas: nos da fuerza para atravesarlas. Cuando nuestra fuerza se agota, podemos depender de la suya.

E. "Jehová bendecirá a su pueblo con paz": la paz es presentada como una bendición de Dios, y no depende de que desaparezcan los problemas. La tenemos porque sabemos quién está con nosotros.

F. Dios da fuerza para atravesar las tormentas, y paz mientras caminamos por ellas.

IX. Cierre

A. Aprende de Dios por medio de la palabra: el día que la iglesia la aprenda es el día en que se llenará de sed de ella.

B. Hoy no se abre la Biblia en la casa: se habla mucho, se ríe mucho, se come mucho, pero el libro queda anulado por no abrirlo, no leerlo, no amarlo y no hacer el servicio que ordena.

C. En ella está la verdad, porque cuando uno la lee, más aprende.

D. Somos libres el día en que deseamos con todo el corazón hacer lo que nos corresponde en la tierra. No es que nacimos y morimos: hay que morir a uno mismo y educarse con las Sagradas Escrituras.

E. El reino que nosotros conocemos es el de Cristo, no el nuestro. Para poder ser libre hay que amar las Escrituras y saborear todo lo que ellas tienen para nuestra existencia.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz