"Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis." Esta noche expuso otra ministra de la congregación. El mensaje parte de la parábola de las diez vírgenes (Mateo 25) para hacer una sola pregunta, repetida a lo largo de todo el culto: si Él viniera hoy, ¿te irías con Él? La tesis es que el mundo nos acondiciona a creer que Cristo se tarda, y que esa pérdida de fervor es una maquinación contra la iglesia. Recorre 2 Corintios 7:1, 2 Pedro 3:9, Mateo 24:31, Mateo 12:36-37 y 1 Corintios 16:22.
I. La parábola que debería dar temor
A. Hace tiempo que no se escuchaba la parábola de las diez vírgenes. Aquí todos la saben, y los niños también, porque se la enseñan desde chiquitos.
B. Imagínense que estamos aquí sentados y de momento la pastora desaparece, y el que está al lado también, y usted se queda sentado.
C. Porque la palabra dice que una mitad se levanta y la otra no. Y a ninguno le gustaría ser de la mitad que no se levanta.
D. Antes se predicaba mucho más esto. Hoy todo es un evangelio bonito: cualquiera habla de Jesús como si fuera algo normal e igual para todos. Y no es así.
E. La Biblia lo dice: para poder ir al cielo hay que santificarse.
F. Se ha perdido el fuego de sentir que Cristo viene. Ha sido enseñanza teológica de siglos; pero hoy no se enseña, porque parece que Cristo no viene.
G. Y el mundo nos enreda: el trabajo, lo que vemos, las redes sociales. Todos lo hacemos, y eso apacigua el fervor.
H. Por eso, en vez de decir "que Cristo venga ya", decimos "que se tarde un poquito más". Porque en verdad no estoy bien, y no sé si me iría con Él.
II. La pregunta
A. ¿Creen que si Jesús viniera hoy se irían con Él? Piénselo: si pasara ahora mismo.
B. ¿Cómo he actuado? ¿He obedecido o he sido desobediente? ¿He amado o no he amado?
C. ¿He cumplido con lo que Jesús manda: amarás a Dios con todas tus fuerzas, amarás a tu prójimo como a ti mismo?
III. Cómo nos acondiciona el mundo
A. El mundo nos acondiciona a pensar que Jesús tal vez se tarde mucho en llegar.
B. Y a que "si aquel me la hizo, me la paga". Son falsas enseñanzas: la Biblia dice que hay que perdonar setenta veces siete.
C. Y el problema es que si no perdonamos, no nos vamos con Él.
D. Porque, ¿cómo me voy a ir al cielo con el hermano que no soporto? ¿Vamos a decidir ser amigos allá? No va a haber cabida.
E. No es malo cantarle a Dios: es de lo más grande que uno puede sentir. Pero se cree que eso es todo.
F. Entonces se canta y se grita, y cuando salimos hacemos lo que queramos. Y ese no es el que ha conocido a Cristo.
G. Si Cristo viene, esos se quedan. Y pudo haber parecido un culto maravilloso, donde se sintió a Dios y donde lloraron.
H. Al fin y al cabo, lo que importa es lo que hay adentro. No es el disimulo ni el aparentar que estoy bien.
I. ¿De quién nos podemos esconder? De la pastora, tal vez. ¿Pero de Dios? No hay manera.
J. Como en tiempos de Jeremías y Ezequiel, cuando el pueblo iba al cautiverio y no les creía. Hoy pasa igual: "Jesús no va a venir".
IV. No hay limbo
A. No es que si Cristo viene, o si nos morimos, vamos a ir a un limbo a esperar. Eso es una enseñanza falsa.
B. O nos vamos directo para el cielo, o nos vamos directo para el infierno.
C. Se han contado experiencias de personas que mueren: unas dicen que sienten ángeles que las vienen a buscar; otras dan gritos, porque sienten a los demonios.
D. Debemos sentir paz al acostarnos y al despertar. Y sí, fallé en el día, porque ninguno es perfecto; por eso hay que pedir perdón todos los días.
E. Pero no es solo el gesto: es ir mejorando y cambiando, día tras día.
F. El mundo nos engaña diciendo que no pasa nada, que no hay consecuencia, que todo sigue igual.
G. Desde que Jesús murió, los apóstoles quedaron con esa enseñanza. Sí, se ha tardado; ya vamos en 2026. Pero nuestra esperanza es que va a venir.
H. Y eso debería darnos alegría, en vez de susto.
I. Damos por dado que no va a pasar porque no vemos señales. ¿Pero guerras? Siempre ha habido. ¿Terremotos? ¿Cuántos no ha habido?
J. Esperamos cosas apoteósicas para creer. No: debemos estar preparados todos los días, por si Él viene pronto.
K. Cuando Cristo venga, el cuerpo se unirá con el espíritu de los que ya murieron, y los que estemos vivos nos levantaremos juntamente con Él en las nubes.
L. Qué grandioso escuchar esa trompeta. Pero qué espantoso sería no escucharla, y que otros sí y yo no. No lo demos por hecho.
V. Una maquinación contra la iglesia
A. Pensar que no hay consecuencias es una maquinación diabólica contra el pueblo de Jesucristo, para que la gente no luche.
B. Porque si perdemos la fe de que Cristo viene, lo cogemos suave: "tengo años por delante, hasta que me muera".
C. Eso es lo que el diablo quiere: que la gente no persevere y viva una vida tibia, no caliente, no con fervor.
D. Por eso hay que abrir los ojos espirituales, y no hacer como las cinco vírgenes que se quedaron acondicionadas por el mundo.
E. Me imagino a las insensatas diciéndoles a las otras: "¿por qué trabajan tanto?, ¿por qué buscan el aceite, si todavía no va a venir?, ¿por qué no lo cogen más suave?"
F. Y las que se iban a salir con la suya quedaron fuera. No pudieron entrar. Porque lo cogieron suave.
G. Hoy pasa igual: "esa se cree la más santurrona". Pues sí. Porque si Dios viene ahora, ¿voy a querer ser del grupo que se queda, solo por hacerlos felices a ellos?
H. Nos hacemos partícipes de cosas así solo por quedar bien con los demás; y se nos olvida que Dios puede llegar en cualquier momento.
I. Tendremos que dar cuenta de cada palabra. Cuando esos libros se abran, todo lo que hicimos está ahí escrito. Súper expuestos vamos a quedar.
VI. La secuencia
A. Viene Dios, nos lleva con Él, y estamos en las bodas del Cordero: siete años.
B. Tres años y medio en que se crea paz en la tierra, y tres años y medio en que empieza el caos.
C. A los siete años bajamos la iglesia con Jesús; y ahí se cree que es el gran Armagedón.
D. Luego el diablo es atado y pasa el milenio: se quedan en la tierra los que no se dejaron cortar la cabeza, y nosotros gobernamos juntamente con Jesús.
E. Después del milenio Satanás vuelve a ser soltado para tentar a esas personas; y ahí será el gran juicio final.
F. Y al final de todo, el diablo será echado en el lago de fuego y azufre, con todos aquellos a quienes se les leyó en el juicio.
G. Han pasado billones de seres humanos por la tierra, y uno es uno solo. Pero yo también voy a ser juzgada. Uno a uno.
H. No es que alguno se libre por haber sido más bueno que los demás. "Conmigo fueron tan injustos": no importa. Es uno y Dios.
I. Y Él es un Dios justo: no va a tener más pena conmigo. La Biblia dice lo que es bueno y lo que es malo, y punto.
VII. Lo único que ayuda
A. El ayuno y la oración son lo único que nos puede ayudar a santificarnos día tras día y a amar más a Dios.
B. Amarlo a Él cada día más es lo que nos hace amar al prójimo. Y amar al prójimo es lo que nos hace no fallar.
C. Porque todos los pecados son contra el otro: no fornicar, no adulterar, no robar, no matar, no mentir, no codiciar.
D. Si yo amo, no le hago daño al otro; y al no hacerle daño, no hago nada malo. Pero si no amamos, es muy fácil pecar: no hay nada que te detenga.
E. Por eso son los dos mandamientos más grandes: son lo único que nos puede impedir hacer el mal.
F. Lo que el enemigo busca es que perdamos la esperanza de que Jesús va a venir por nosotros.
G. Claro que hay que disfrutar la vida; pero siempre con esa esperanza, porque eso nos hace ser como las vírgenes prudentes, las que estaban listas.
H. Y la pregunta otra vez, contestada para adentro, con firmeza y sin titubear: si Él viniera hoy, ¿te irías con Él?
I. Cada cual sabe lo que hace y lo que hay en su corazón. Hagamos conciencia: ¿por qué me muevo?, ¿las hago porque me preparo para cuando Cristo venga?
J. Hoy ya no se prepara al pueblo para la venida del Señor. Pero Dios viene a buscar un pueblo santo, no un pueblo más o menos: por eso al tibio lo vomita.
VIII. Los pasajes
A. 2 Corintios 7:1 - "Limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios".
B. No es "hoy sí y mañana no": es un temor que nos haga tomar decisiones y hablar como Él hablaría, no como yo hablaría.
C. 2 Pedro 3:9 - "El Señor no retarda su promesa... sino que es paciente, no queriendo que ninguno perezca".
D. Su promesa es que va a venir pronto; y la retarda por amor, esperando que nos santifiquemos, a ver si más seres humanos se convierten.
E. Mateo 24:31 - enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos.
F. La palabra lleva un mismo hilo desde el Antiguo Testamento hasta el Nuevo, y no se cansa de enseñarnos: desde entonces se dice que habría una segunda venida.
G. ¿Cómo no creerlo? Con la boca decimos que sí a todo en el culto; y afuera hacemos y decimos otras cosas.
H. Y si los padres no velan, los hijos tampoco; y seguirán viviendo en la esclavitud de este mundo.
I. Mateo 12:36-37 - de toda palabra ociosa daremos cuenta; por tus palabras serás justificado y por tus palabras condenado.
J. "Se me olvidó lo que dije el 15 de enero." Pero está escrito. Si pediste perdón, se borró. Si no, ahí queda, y con eso se te pedirá cuenta.
K. Pablo decía: "golpeo mi cuerpo, no sea que yo mismo venga a ser eliminado". Cinco años haciéndolo bien, y un coraje con un hermano lo pierde todo.
L. 1 Corintios 16:22 - "El que no amare al Señor Jesucristo, sea anatema": un pecador expulsado de la comunidad de los fieles y apartado de la gracia divina.
IX. Lo que el mundo promete
A. El mundo quiere demostrar que ellos son más felices que nosotros, cuando somos nosotros los que tenemos el bien.
B. Todos parecen perfectos, pero se acuestan infelices, con problemas en su casa; no tienen la paz de Cristo ni ese reino de justicia, paz, gozo y amor.
C. ¿Y qué tienen los del mundo? Al diablo. ¿Y eso quiero yo, en vez del Rey de reyes, que tiene una espada en su mano?
D. No le damos valor suficiente a lo que tenemos: "si tuviera más dinero, mejor casa, mejor carro, mejor familia".
E. No sabemos agradecer lo que Dios nos da. Si supiéramos agradecer, viviríamos felices, luchando por lo nuestro.
F. Y qué pena que nos domine la amistad con el mundo: le creemos a quienes no tienen la verdad, y escuchamos a cualquiera por las redes.
G. De cada palabra daremos cuenta: en la iglesia, pintando el templo, en un ensayo, limpiando. De haberme pasado de sarcástico porque quise herir al otro.
H. Mejor no venga: quédese en su casa, para evitar tener más cosas escritas en su libro.
I. Porque lo que no es amor, es odio. Es una de dos: o amas, o no amas.
J. Si somos la familia de la fe, tiene que haber una amistad sincera. Y en cualquier actividad, si no hay amor, no está Jesús.
K. Son verdades que no nos gusta escuchar. Pero esa es la realidad, y eso es lo que Dios nos va a leer en el libro.
L. Y nadie podrá engañarte, a menos que tu propio corazón lo permita. Pasan diez años y nada te engañó, y de momento el corazón quiso creer el engaño.
X. Aplicación
A. Contéstese hoy, para adentro y sin titubear: si Él viniera ahora, ¿se iría con Él?
B. Perdone, porque si no perdonamos no nos vamos con Él.
C. No confunda un culto sentido con estar preparado: lo que importa es lo que hay adentro.
D. Recupere el fervor de esperarlo: perderlo es exactamente lo que el enemigo busca.
E. Cuide sus palabras, porque de cada una dará cuenta; y pida perdón, que es lo que borra lo escrito.
F. Y enseñe esta esperanza en su casa: si los padres no velan, los hijos tampoco.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
