Mega Zoé
Estudio #1537Iglesia en las casas

El Poder de Dios es Infinito

Servir con humildad y atender la Palabra de Dios sostienen el llamado central de este estudio.

Antiguo Testamento1 CrónicasDomingo, 14 de septiembre de 20259 min lectura

Cuando el pueblo de Israel hizo una gran ofrenda para la construcción del templo, David reconoce que todo lo que ellos pudieron dar proviene de Dios mismo. Todo recurso, material o de reconocimiento, tiene su origen en Dios; y nosotros no estamos para exigirle a la vida, ni en un trabajo ni en ningún sitio. Tal vez tu día hoy está bueno y está tranquilo; pero uno no sabe de mañana, y como los mañanas son tan inciertos, tenemos que ser conocedores de Dios y de cuán grande es su poder.

I. Las riquezas y la gloria proceden de ti, y tú dominas sobre todo (1 Crónicas 29:12).

A. David reconoce de dónde viene todo.

1. David quería hacer el templo: tenía el dinero y tenía el ejército, y lo fue guardando todo. Pero Dios le dijo: no, David, tú no, porque en tus manos hay mucha sangre.

2. A David le tocó destruir a los enemigos; Salomón tendría mejores días, y para eso David tuvo que guerrear y limpiar un territorio que estaba invadido.

3. Cuando se dice sabio, el reflejo es Salomón. Pero a cada cual Dios le da la sabiduría exacta; yo no voy a menospreciar la que Dios me ha dado ni pretendo la de Salomón.

4. A cada justo Dios le da sabiduría, porque en nosotros mora el Espíritu Santo; y el Espíritu Santo tiene todo el saber.

5. Todo recurso, material o de reconocimiento, tiene su origen en Dios. Todo en la tierra se mueve basado en Dios; por eso lo bueno es estar bien con Dios.

B. Tú dominas sobre todo.

1. Cuando nos cuestionamos y la cabeza está dando vueltas, tenemos que saber que Dios lo domina todo.

2. Nosotros no aprendemos la otra pregunta: gracias, Señor, porque me vas a enseñar; tú dominas todo, y lo que estoy viviendo es porque tú me lo vas a enseñar.

3. Hay países donde no llueve nada y hay hambruna. Y cuando aquí hay días sin lluvia, en una hora Dios la manda.

4. Si entendemos que el poder de Dios es infinito, vamos convirtiéndonos en seres espirituales. Pero es más cómodo opinar, hablar, tirar y jalar.

5. Porque al espiritual nadie lo puede juzgar, dicen las Escrituras; porque sería juzgar y cuestionar al Altísimo.

II. En tu mano está la fuerza y el poder, y en tu mano el hacer grande y el dar poder a todos.

A. El poder es para el que lo pide.

1. Cuando nos afligimos por las circunstancias, es porque no vamos a Dios; porque en sus manos está la fuerza y está el poder.

2. Dios tiene creadas nuestras necesidades. ¿Y qué quiere Dios? Que tú lo entiendas. Y cuando lo entiendes, ¿qué aprendes? A orar.

3. No es que se trabaja con la mente: nosotros tenemos que orar. Y de acuerdo a nuestras necesidades, Dios va supliendo.

4. Pensamos que le podemos hacer presión a lo que viene. No: de Jehová es el poder, Jehová es el que hace y Jehová es el que escoge, porque quien tiene la soberanía es Dios.

5. Somos personas pensantes que hoy pensamos que nos gusta el rojo y mañana el verde; hoy estamos contentos y mañana no. Mira qué contraste somos.

6. Un manso doblega el lomo, y entonces Dios se lo levanta; porque un espíritu manso lo ha dominado.

B. La exaltación y el éxito los concede Dios.

1. Mientras más haya un espíritu manso y más humildemente decidamos vivir, mayor es el poder. No es pretender que sabemos.

2. El poder es para todos; ¿pero para quién? Para todos los creyentes que son mansos y humildes.

3. Sabemos usarlo cuando ya eres firme, cuando ya no vives en angustia y cuando cambiaste el lamento en gozo.

4. Cuando Dios mira hacia nosotros, observa lo que hay en nosotros. Si me dices ochenta y lo otro es falso, ya solamente por haber una mezcla, aunque fuera de un uno por ciento, no es.

5. Mientras a tus hijos no permitas que se deformen, tendrán éxito; nosotros somos los que deformamos. Darles seguridad y estabilidad, que aprendan a amar y se levanten íntegros.

6. Y los nietos no son para poseerlos: son para apoyar a los hijos, para darles fuerza y para dejar de vivir tanto para uno.

C. Somos administradores.

1. Nada de lo que tenemos es nuestro en sentido absoluto: Dios te dio, y tú eres administrador.

2. Cuando Dios ve que tenemos un corazón dispuesto, se entera el mundo entero; pero en un corazón duro no podemos hacer un servicio a otros.

3. A nosotros no nos debe gustar la avaricia. Seamos capaces de dar el plato de comida y de ayudar.

4. La gloria, la riqueza y el poder humano son temporales, y dependen de la voluntad divina. Todas las cosas son temporales.

5. Y al fin y al cabo todos nos vamos a morir, y al cielo llevamos acciones. Si nos entretuvimos en lo que no corresponde, por eso carecemos de tanto que podríamos tener hoy.

III. Porque poder tiene Dios para ayudar, y para derribar (2 Crónicas 25:8).

A. Amasías y los cien mil mercenarios.

1. Había contratado cien mil hombres de Israel como mercenarios para la guerra contra Edom. Y un mercenario no es lo mismo que un guerrero.

2. En una guerra hay reglas, aunque usted no lo quiera; los mercenarios no tienen regla, no respetan ni al niño, ni al adulto, ni a la mujer.

3. Edom es el familiar, el gemelo: Esaú. Por eso se dividen, para que cada uno hiciera su territorio; pero se hicieron enemigos.

4. Con cien mil, la guerra estaría ganada; es lo que se puede pensar. Sin embargo, un profeta le advirtió que Dios no estaba con Israel, porque estaban en pecado.

5. El ejército de Edom era más fuerte; pero, ¿quién se había ido de Amasías? Dios. ¿Por qué? Porque no buscaban a Dios.

B. Aunque seas esforzado para la batalla.

1. ¿Qué es la estrategia? El plan de acciones: lo tengo todo listo, voy a diseñar cómo será la guerra para alcanzar el objetivo.

2. En la vida, ni la estrategia ni la organización ni las personas que uno lleve garantizan que se ganen las batallas.

3. La derrota puede venir incluso con grandes recursos, si Dios no respalda la causa. Por eso tenemos que agradarle a Dios.

4. ¿Y por qué no nos respalda? No es que Dios no quiera: somos nosotros, que vivimos muy obstinados con nosotros mismos.

5. Hacer el bien es lo que nos corresponde, y no con migajas, sino con una entrega, dando el corazón completo. Tú no eres absoluto en la tierra: si te mueres, la tierra sigue girando.

6. La victoria y la derrota dependen de la voluntad soberana de Dios. Por eso lo mejor es humillarse e ir delante de Él llorando y pidiendo perdón; y eso es sencillo.

C. Está en las manos del humilde, no del altanero.

1. Por eso la Biblia dice que un espíritu manso nos sostenga. Porque somos altivos: hablamos y hablamos, y todas las palabras son por altivez.

2. El ser manso no es quedarse callado, sino cuidar lo que se dice.

3. ¿Qué cuesta ser humilde? Si siendo humilde duermes tranquilo y te levantas tranquilo. El que hizo mil quejas y habló con todo el mundo se levanta grave.

4. Obediencia sobre estrategia: si planificamos y hacemos alianzas, hemos hecho un orden; ¿pero no es mejor ser obediente?

5. Hemos deformado una vida que podía haber sido la de un hombre o una mujer obediente y manso. Y usted no pierde con eso: se gana el cariño de todo el mundo.

IV. Él agita el mar con su poder, y con su entendimiento hiere la arrogancia (Job 26:12).

A. Dios tiene control absoluto incluso sobre las aguas.

1. Donde antes había personas disfrutando el agua, hoy la ola ha roto toda la orilla y se hacen como cuevas. ¿Y quién agita el mar? Esto no es cuestión de los tiempos ni de la atmósfera: viene de Dios.

2. En la mentalidad antigua el mar representaba fuerzas caóticas y temibles. Job reconoce que esas aguas embravecidas, símbolo del caos y de la adversidad, están bajo su control.

3. Con su entendimiento hiere la soberbia. Porque Dios sabe; nosotros podemos hablar y acomodar, pero la soberbia es un peligro para nuestro ser interior.

4. La soberbia le parece buena a la persona, porque entonces tiene que vivir justificándose. Pero Dios humilla a los orgullosos y a los poderosos.

5. Solamente el humilde y el manso es el que conquista. Nadie, por fuerte que se crea, puede resistir la sabiduría y el poder de Dios.

B. Una vez habló Dios; dos veces he oído esto (Salmo 62:11).

1. Basta una sola vez la palabra de Dios para establecer una verdad eterna. Y nosotros necesitamos establecer en nuestras vidas las verdades eternas.

2. Cada cual tiene su verdad, y cuando se enfrentan son contrarias. Pero tú y yo nos tenemos que educar con la verdad eterna: qué piensa Dios y qué es lo que el Padre acepta.

3. Dos veces he oído esto es una forma hebrea de enfatizar la certeza y la firmeza de lo recibido; no que Dios lo repitiera, sino que el salmista lo entendió profundamente.

4. Todo poder y toda autoridad provienen de Dios, no de los hombres, ni de los gobiernos, ni de los ejércitos. Él es la fuente de la fuerza verdadera y del control sobre la historia.

5. Así que no se vaya usted a hacer el almacén; porque al fin y al cabo Dios es el que lleva la historia. Y si Él la lleva, nos da sabiduría a los que le creemos y le obedecemos.

C. El que afirma los montes con su poder, ceñido de valentía (Salmo 65:6).

1. Los montes, por su grandeza e inmovilidad, son símbolos de estabilidad y de fuerza; y el salmista reconoce que es Dios quien los sostiene.

2. La creación entera depende de Él. Nosotros no componemos nada: somos los creados. Él quita el agua del cielo cuando quiere y la envía cuando quiere.

3. Ceñido de valentía presenta a Dios como un guerrero fuerte y poderoso; y si Él es ese guerrero, no vamos a perder nuestra batalla.

4. Su valentía no es solo coraje, sino poder activo para obrar a favor de su pueblo y para gobernar la creación.

5. Y al que puede confirmaros (Romanos 16:25): Él es el único que puede dar estabilidad y firmeza a la fe. Por mucho que tú pongas de tu parte, Dios es el único que la pone.

6. La fe no llega toda de golpe: se va sumando acto por acto. Dios va añadiendo lentamente, para que razonemos; porque si no, tomamos la fe como un amuleto de suerte, y la fe es la certeza de que Dios va a hacer. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz