Culto del miércoles, 9 de julio de 2025
El mensaje empieza en el minuto 30:38.
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Introducción
“¿Haces tú bien en enojarte tanto?”
Nínive no era una simple ciudad: era una metrópoli de más de ciento veinte mil habitantes, que se tardaba tres días en recorrer a pie, llena de pecado y conocida por lo sanguinaria. Y cuando Jonás predica y Nínive se arrepiente, en lugar de gozarse, su coraje crece, porque a su juicio ellos no merecían la oportunidad. El estudio compara ese corazón con la chispa que abanica el fuego y con el río de lava que, mientras se va enfriando camino al mar, destroza todo lo que encuentra: así la ira del hombre se lleva enredados matrimonios, hijos, relaciones y trabajos, y cuando por fin se apacigua, el desastre que dejó ya está hecho. A la vez muestra la paciencia de Dios: los tres días en el pez fueron misericordia tras misericordia, la misma misericordia que Jonás le negaba a Nínive. Recorre la pregunta del versículo 4, la enramada, la calabacera —lo único de lo que Jonás se alegró en todo el libro—, el gusano, el recio viento solano, y la pregunta final: tuviste lástima de una planta que no sembraste, ¿y no tendré yo piedad de Nínive? Cierra con el examen propio: techito de cristal, y la advertencia de no decidir nosotros quién merece que se le hable de Cristo.
I.La ciudad de Nínive y la conversación más difícil.
A. Nínive fue una de las capitales más grandes de su tiempo: tres días a pie para recorrerla.
- 1.Más de ciento veinte mil personas: para las aldeas de esos tiempos, era gigante.
- 2.Era una ciudad sanguinaria; todo tipo de mal que existía en ese tiempo estaba en Nínive.
- 3.Nínive no era una simple ciudad: era la metrópoli, llena de pecado y llena de mal.
B. Jonás no estaba hablando con cualquier persona: estaba hablando con el Dios del cielo.
- 1.Mucha prepotencia y mucho coraje, y los tiene desde el capítulo 1.
- 2.Uno puede criticar a Jonás todo lo que quiera; pero uno tiene techito de cristal.
II.El corazón de Jonás: la chispa y el volcán.
A. Su coraje crece porque Nínive se convierte.
- 1.Empezaron a escuchar el mensaje y a llegar a arrepentimiento, y más coraje le dio a Jonás.
- 2.Desde su punto de vista, ellos no se merecían esa oportunidad.
- 3.Como si Jonás tuviera la capacidad de decidir quién se merece qué: nosotros tampoco la tenemos.
B. Era el corazón como el fuego en su mayor momento, que bota chispas.
- 1.Esas chispas caen en otro sitio seco y hacen más fuego.
- 2.A veces nuestro corazón es igualito: más solapado, con menos intensidad, o se disimula más.
C. Así es la ira del hombre: como la lava que va destrozando lo que está en su camino.
- 1.En lo que va calmándose se lleva enredados familiares, hijos, trabajos, relaciones.
- 2.Se apacigua todo, pero el desastre que dejó en el camino es grande.
- 3.Dios no quería que Jonás fuera de Nínive a otro sitio con ese mismo coraje.
- 4.Puede haber pasado una sola vez, pero causar daño suficiente para durar toda una vida.
III.La terquedad del hombre y la misericordia de Dios.
A. Estando cerca de Nínive, se fue a Tarsis: al lugar más lejano.
- 1.Queremos aprender las cosas de la manera más difícil, pudiendo estar tan cerca las rodillas.
- 2.Dios nos quiere llevar por un punto y somos tercos, o decimos: “eso no fue para mí”.
- 3.A los hombres se les puede decir; pero a Dios no, porque Dios sabe lo que hay en el corazón.
B. Desde que decide desobedecer, lo que Dios le muestra es misericordia tras misericordia.
- 1.¿Quién vive tres días dentro de un pez? Era Dios cuidándolo y teniendo paciencia con él.
- 2.Dios pudo haber dicho “desaparécete”; pero le mostró amor, igual que a Nínive.
- 3.Mientras él hablaba con tanto coraje, Dios iba con tanta ternura donde Jonás.
- 4.Jonás no podía ver que Dios tenía con él la misma misericordia que él negaba a Nínive.
C. Su impaciencia lo llevó a pelear con Dios mismo.
- 1.Tengamos cuidado de no llevar peleas a Dios: salimos perdiendo nosotros.
- 2.Actitudes tan sencillas que parecen no serlo: llegar a la iglesia o escuchar la palabra con actitud.
- 3.Dios tiene misericordia, pero no sabemos cuál será la última oportunidad que nos dé.
IV.El milagro que Jonás no disfrutó.
A. Hubo una maravilla de la gracia divina en el arrepentimiento y la reforma de Nínive.
- 1.Que entrara este hombre con esa actitud y que la ciudad se convirtiera fue uno de los grandes milagros de la época.
- 2.Ese era el tiempo de aquellos habitantes para arrepentimiento y salvación.
- 3.Después, en Nahúm y en Sofonías, Dios predice la destrucción total de Nínive; pero en ese momento quería salvarla.
B. Jonás tenía tanto coraje que no pudo disfrutar el milagro.
- 1.No disfrutó el haber sido instrumento de Dios; se hizo ciego, sordo y mudo a lo que pasaba alrededor.
- 2.Al tomar actitudes así delante del Padre, nos perdemos de lo que Dios está haciendo.
- 3.Si venimos con otra actitud en vez de la de recibir, nosotros somos los que perdemos.
- 4.Con quien Jonás habla no es un Dios diferente de aquel ante quien tú doblas rodillas.
C. Deuteronomio 18:22 y el temor de quedar como quien no fue enviado.
- 1.“Predico, nadie se convierte, y yo voy a quedar como que no me mandó Jehová.” ¿En quién pensaba? En él.
- 2.¿De cuándo acá Dios envía a hacer cosas para que no pase nada? Dios tiene un propósito para moverse.
- 3.A los que aman a Dios todo les ayuda a bien: lo que era para perdición, Dios lo vuelve bendición.
V.“¿Haces tú bien en enojarte tanto?” (Jonás 4:4).
A. Su pecado consistió en su desacuerdo con la voluntad de Dios acerca de la salvación de los ninivitas.
- 1.Estaba en desacuerdo con Dios sobre quién se debía salvar y quién no.
- 2.Hay que leer la Biblia con el corazón, no con el razonamiento del ser humano.
B. Miren la pregunta tan sencilla: ¿está bien eso que tú estás haciendo? ¿Qué te pasa?
- 1.Quizás todos hemos vivido que alguien nos hiriera y dejara marcas profundas.
- 2.Cuando ves que Dios hace tanto bien en tu vida, dices: no vale la pena enojarse tanto.
- 3.Hay gente que nunca sale de su enojo; y quien toma ventaja ahí es Satanás.
C. Se derrite lo del corazón y brotan por la boca palabras que son chispas de fuego.
- 1.Decimos que el enojo es con una persona, pero quizás el enojo realmente es con Dios.
- 2.“¿Por qué Dios permitió esto?” Y a veces ni te das cuenta contra quién levantas el puño.
- 3.El sarcasmo hiere: un hijo a un padre, un padre a un hijo; cómo marca eso.
- 4.La salvación es individual: cada uno brega con Dios y decide sentado en esa silla.
VI.La calabacera, el gusano y el viento solano (Jonás 4:5-9).
A. Salió de la ciudad, acampó al oriente y se hizo una enramada; no le contestó nada a Dios.
- 1.Dios preparó una calabacera para hacerle sombra, y Jonás se alegró grandemente por ella.
- 2.No se alegró de que Dios tuviera misericordia y no hubiera terminado con él: se alegró de la planta.
- 3.Es la única vez, en los cuatro capítulos, en que Jonás se alegra de algo: va amargado.
- 4.El amargarse está en uno: uno decide si va a vivir amargado o dejar que Dios lo levante día a día.
B. Al venir el alba, Dios preparó un gusano y la calabacera se secó.
- 1.Lo único que le había dado alegría, al otro día Jehová lo secó; y no hubo acción de gracias.
- 2.Dios preparó también un recio viento solano, y el sol hirió a Jonás en la cabeza.
- 3.Está llevando a Jonás por un proceso: yo soy Dios, yo estoy bregando contigo, ¿cómo te hago entender?
- 4.“Mejor sería para mí la muerte que la vida”: su enojo llegó a un punto de no volver.
C. Ese es el peligro de los corajes: empiezan con una molestia pequeña y crecen.
- 1.“Me molesta el tono de tu voz”; y vienes a ver, te molesta tener a la persona al lado.
- 2.Si no les ponemos pare, destrozan matrimonios, hijos, relaciones y trabajos.
- 3.Dios quiere seguir formándonos: la iglesia del Señor tiene que ser amadora, servicial y alegre.
VII.“¿Y no tendré yo piedad de Nínive?” (Jonás 4:11).
A. Tuviste lástima de la calabacera, en la cual no trabajaste ni la hiciste crecer.
- 1.Lloró por una planta y no lloró por los de Nínive; y él era profeta de Jehová.
- 2.Eran malos; pero Dios quiso mostrar su misericordia a hombres, mujeres y niños en ese momento.
- 3.Jonás se perdió de todo, porque nunca pudo ver las misericordias de Jehová.
B. Tengamos cuidado de no tener la misma actitud.
- 1.Quizás hay alguien de quien piensas que no se merece que le hables de Cristo.
- 2.Tú y yo no sabemos quiénes van a ser salvos: no tenemos una marca que podamos chequear.
- 3.Como Dios dijo a Moisés: te he enseñado hasta aquí; lo demás es mío.
- 4.Puede que Dios haya puesto a esa persona en tu camino para que seas tú el que insista.
C. Jonás fue enviado a hacer el bien; y la iglesia también es enviada a hacer el bien.
- 1.En nosotros no está juzgar si la persona se lo merece: es simplemente dar.
- 2.Este evangelio se nos dio gratis, como la calabacera: nosotros no pusimos nada, lo puso Jesús en la cruz.
- 3.En el versículo 11 se acabó: nadie puede decir qué pasó con Jonás después.
- 4.Que no acabemos como Jonás, sino que todos nos levantemos a una sola vez cuando Cristo venga.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
The Anger Of Jonah
Jonah 4:1-11
Introduction
“Doest thou well to be angry?”
Nineveh was no ordinary city: it was a metropolis of more than a hundred and twenty thousand inhabitants, three days’ journey across on foot, full of sin and known for its bloodshed. And when Jonah preaches and Nineveh repents, instead of rejoicing his anger grows, because in his judgment they did not deserve the opportunity. The study compares that heart to the spark that fans a fire, and to the river of lava which, while it cools on its way to the sea, destroys everything in its path: so the wrath of man drags marriages, children, relationships, and jobs along with it, and by the time it finally settles, the disaster is already done. At the same time it shows the patience of God: the three days in the fish were mercy upon mercy, the very mercy Jonah was denying Nineveh. It walks through the question of verse 4, the booth, the gourd —the only thing Jonah rejoiced over in the whole book—, the worm, the vehement east wind, and the closing question: you had pity on a plant you did not plant, and should I not have pity on Nineveh? It ends with self-examination —a glass roof over our own heads— and the warning not to decide for ourselves who deserves to be told about Christ.
I.The city of Nineveh and the hardest conversation.
A. Nineveh was one of the greatest capitals of its time: three days on foot to cross it.
- 1.More than a hundred and twenty thousand people: for the villages of those times, it was enormous.
- 2.It was a bloody city; every kind of evil that existed in that time was in Nineveh.
- 3.Nineveh was no ordinary city: it was the metropolis, full of sin and full of evil.
B. Jonah was not speaking with just anyone: he was speaking with the God of heaven.
- 1.Great arrogance and great anger, which he has had since chapter 1.
- 2.One can criticize Jonah all one likes; but we all have a glass roof over our heads.
II.Jonah’s heart: the spark and the volcano.
A. His anger grows because Nineveh is converted.
- 1.They began to hear the message and to come to repentance, and that angered Jonah all the more.
- 2.From his point of view, they did not deserve that opportunity.
- 3.As if Jonah had the capacity to decide who deserves what: neither do we.
B. His heart was like a fire at its height, throwing off sparks.
- 1.Those sparks fall on another dry place and make more fire.
- 2.Sometimes our heart is just the same: more hidden, less intense, better disguised.
C. So is the wrath of man: like the lava that destroys whatever lies in its path.
- 1.As it cools, it drags along family, children, jobs, relationships.
- 2.Everything settles, but the disaster left behind is great.
- 3.God did not want Jonah going from Nineveh to another place with that same anger.
- 4.It may have happened only once, yet caused damage enough to last a lifetime.
III.The stubbornness of man and the mercy of God.
A. Being near Nineveh, he went to Tarshish: to the farthest place.
- 1.We want to learn things the hardest way, when our knees are so near for asking forgiveness.
- 2.God wants to lead us one way and we are stubborn, or we say, “that was not for me.”
- 3.You can say it to men; but not to God, because God knows what is in the heart.
B. From the moment he decided to disobey, what God showed him was mercy upon mercy.
- 1.Who lives three days inside a fish? It was God keeping him and being patient with him.
- 2.God could have said “be gone”; but He showed him love, just as He did Nineveh.
- 3.While he spoke with such anger, God came to Jonah with such tenderness.
- 4.Jonah could not see that God had toward him the very mercy he denied Nineveh.
C. His impatience led him to quarrel with God Himself.
- 1.Let us take care not to bring our quarrels to God: we are the ones who lose.
- 2.Attitudes so small they seem not to matter: coming to church, or hearing the word, with an attitude.
- 3.God is merciful, but we do not know which will be the last opportunity He gives us.
IV.The miracle Jonah did not enjoy.
A. There was a wonder of divine grace in the repentance and reformation of Nineveh.
- 1.That this man entered with such an attitude and the city was converted was one of the great miracles of the age.
- 2.That was the time of those inhabitants, for repentance and salvation.
- 3.Later, in Nahum and Zephaniah, God foretells Nineveh’s total destruction; but in that moment He wanted to save it.
B. Jonah had so much anger that he could not enjoy the miracle.
- 1.He did not enjoy having been God’s instrument; he made himself blind, deaf and mute to what was happening.
- 2.When we take such attitudes before the Father, we miss what God is doing.
- 3.If we come with any attitude other than one of receiving, we are the ones who lose.
- 4.The One Jonah is speaking with is no different God from the One before whom you bend your knees.
C. Deuteronomy 18:22 and the fear of looking like one who was not sent.
- 1.“I preach, no one repents, and I will look as though the Lord did not send me.” Whom was he thinking of? Himself.
- 2.Since when does God send someone to do something so that nothing happens? God has a purpose in moving.
- 3.All things work together for good to them that love God: what was for ruin, God turns into blessing.
V.“Doest thou well to be angry?” (Jonah 4:4).
A. His sin lay in his disagreement with God’s will concerning the salvation of the Ninevites.
- 1.He disagreed with God about who ought to be saved and who ought not.
- 2.The Bible must be read with the heart, not with human reasoning.
B. Look at the simplicity of the question: is this right, what you are doing? What is wrong with you?
- 1.Perhaps we have all known someone who wounded us and left deep marks.
- 2.When you see how much good God does in your life, you say: it is not worth being so angry.
- 3.There are people who never come out of their anger; and the one who profits there is Satan.
C. What is in the heart melts, and words come out of the mouth like sparks of fire.
- 1.We say our anger is with a person, but perhaps the anger is really with God.
- 2.“Why did God allow this?” And sometimes you do not notice against whom you raise your fist.
- 3.Sarcasm wounds: a child to a parent, a parent to a child; how deeply that marks them.
- 4.Salvation is individual: each one deals with God and decides, seated in that chair.
VI.The gourd, the worm and the east wind (Jonah 4:5-9).
A. He went out of the city, camped on the east side and made a booth; he answered God nothing.
- 1.God prepared a gourd to shade him, and Jonah was exceeding glad of it.
- 2.He was not glad that God had mercy and had not finished with him: he was glad of the plant.
- 3.It is the only time in the four chapters that Jonah rejoices in anything: he goes about embittered.
- 4.Becoming bitter is up to us: we decide whether to live embittered or to let God lift us day by day.
B. When the morning rose, God prepared a worm, and the gourd withered.
- 1.The only thing that had given him joy, the Lord dried up the next day; and there was no thanksgiving.
- 2.God also prepared a vehement east wind, and the sun beat upon Jonah’s head.
- 3.He is taking Jonah through a process: I am God, I am dealing with you; how do I make you understand?
- 4.“It is better for me to die than to live”: his anger reached a point of no return.
C. That is the danger of anger: it begins with a small annoyance and grows.
- 1.“The tone of your voice annoys me”; and before long, having the person beside you annoys you.
- 2.If we do not put a stop to it, it destroys marriages, children, relationships and jobs.
- 3.God wants to keep forming us: the church of the Lord must be loving, helpful and joyful.
VII.“And should not I spare Nineveh?” (Jonah 4:11).
A. Thou hast had pity on the gourd, for which thou hast not labored, neither madest it grow.
- 1.He wept over a plant and did not weep over the Ninevites; and he was a prophet of the Lord.
- 2.They were evil; but God chose to show His mercy to men, women and children in that moment.
- 3.Jonah missed it all, because he could never see the mercies of the Lord.
B. Let us take care not to have the same attitude.
- 1.Perhaps there is someone you think does not deserve to be told about Christ.
- 2.You and I do not know who will be saved: we have no mark we can check.
- 3.As God told Moses: I have taught you this far; the rest is Mine.
- 4.God may have put that person in your path so that you would be the one to insist.
C. Jonah was sent to do good; and the church is likewise sent to do good.
- 1.It is not ours to judge whether the person deserves it: it is simply to give.
- 2.This gospel was given to us freely, like the gourd: we contributed nothing; Jesus placed it on the cross.
- 3.At verse 11 it ends: no one can say what became of Jonah afterward.
- 4.May we not end like Jonah, but all be caught up together when Christ comes.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
El Enojo De Jonás
Jonás 4:1-11
“¿Haces tú bien en enojarte tanto?”
Nínive no era una simple ciudad: era una metrópoli sanguinaria de más de ciento veinte mil habitantes. Y cuando Jonás predica y Nínive se arrepiente, en lugar de gozarse, su coraje crece, porque a su juicio ellos no merecían la oportunidad. Uno puede criticar a Jonás todo lo que quiera, pero uno tiene techito de cristal. Estos son los puntos del miércoles, para llevarlos toda la semana.
- El corazón de Jonás era como el fuego que bota chispas, y esas chispas caen en otro sitio seco y hacen más fuego. A veces nuestro corazón es igualito, más solapado o con menos intensidad, pero con la misma chispa.
- Así es la ira del hombre: como la lava que, mientras se enfría camino al mar, destroza todo lo que encuentra. Se lleva enredados familiares, hijos, relaciones y trabajos; cuando se apacigua, el desastre que dejó ya está hecho.
- Estando cerca de Nínive, se fue a Tarsis: queremos aprender de la manera más difícil, pudiendo estar tan cerca las rodillas. Y desde que desobedece, Dios le muestra misericordia tras misericordia: ¿quién vive tres días dentro de un pez?
- ¿Haces tú bien en enojarte tanto? Decimos que el enojo es con una persona, pero quizás es con Dios, y a veces ni te das cuenta contra quién levantas el puño.
- La calabacera fue lo único que alegró a Jonás en todo el libro; Dios preparó un gusano y la secó, y no hubo acción de gracias, sino rabia. El amargarse está en uno: uno decide.
- Tuviste lástima de una planta que no sembraste, ¿y no tendré yo piedad de Nínive? Tú y yo no sabemos quiénes van a ser salvos: no nos toca decidir quién merece que se le hable de Cristo.
Piensa en la persona de quien dijiste «con esta ya terminé, no se merece que le hable de Cristo». Esta semana, en amor, háblale de Jesús, o invítala a la iglesia.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
El Río de Lava
Jonás 4:1-11
Para leer en voz alta con los niños
“¿Haces tú bien en enojarte tanto?”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios le pregunta a Jonás si de verdad le hace bien estar tan enojado. En el mensaje dijeron que el enojo es como la lava de un volcán: mientras baja hacia el mar y se enfría, destroza todo lo que encuentra.
- Nínive era una ciudad enorme y muy mala; caminarla toda tomaba tres días. Dios mandó a Jonás a avisarles, y Jonás no quería ir: pensaba que esa gente no merecía otra oportunidad.
- Jonás se escapó en un barco al lugar más lejano, y Dios lo trajo de vuelta dentro de un pez. Eso no fue castigo: fue Dios cuidándolo y teniendo paciencia con él.
- Dios le puso una planta para darle sombra, lo único que alegró a Jonás en todo el libro. Luego un gusano la secó, y Jonás, en vez de dar gracias, se llenó de rabia.
- Dios le dijo: lloraste por una planta que no sembraste, ¿y no voy a tener yo piedad de una ciudad llena de gente? Jonás lloró por una planta y no por las personas.
- Lo duro: los enojos empiezan chiquitos, como «me molesta tu tono de voz», y crecen hasta destrozar familias. Y tú no decides quién merece que le hables de Jesús: eso es de Dios.
¿Cuándo fue la última vez que te enojaste tanto que dijiste cosas feas?
Escoge una sola cosa —una—, como pedir perdón enseguida cuando te enojes, y hazla todos los días hasta el próximo domingo.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz

