Mega Zoé
Estudio #1468Iglesia en las casas

Dios Nos Ha Bendecido

Dios Nos Ha Bendecido enseña a caminar con sabiduría espiritual y buscar la bendición de Dios.

Antiguo TestamentoSalmos4 min lectura

Felices de ser el pueblo de Dios. Dichoso es, en realidad, el pueblo cuyo Dios es Jehová. Habrá abundancia en la agricultura. Los graneros estarán llenos de "toda suerte de" grano y otros "frutos". Las ovejas se reproducirán abundantemente, hasta que haya "rebaños" de "decenas de millares" en los campos.

¿Sabes qué quiere decir esta enseñanza?

Los bueyes procrearán sin problemas, estarán "fuertes para trabajar" y "llevar cargas grandes".

Las expresiones: "no tengamos asalto, ni que hacer salida" y "ni grito de alarma en nuestras plazas".

Que el país será "librado de invasores extranjeros", "que no habrá "migración forzada al exilio".

Que no habrá manifestaciones ni alborotos ruidosos en las calles.

Es un cuadro de felicidad sin igual, aquella felicidad que pertenece al "pueblo" que reconoce a Jehová como su "Dios".

(Génesis 24:35) El criado de Abraham hace un breve resumen de la situación de la familia de su amo. (34-36).

Dos cosas indica para recomendar su propuesta: (a) Que su amo Abraham, "mediante la bendición de Dios", dispone de muy buena fortuna; y: (b) Que toda ella iría a parar a Isaac, su único hijo.

Les comunica el encargo que su amo le había dado de buscar esposa para su hijo de entre sus parientes.

Jehová lo había arreglado todo.

(2 Samuel 6:11) David ha de molestarse (7) y lo hirió Dios allí junto al arca de Dios.

David queda afectado por Dios por sentir que ahora Dios le era a él un peligro.

Nos sentimos libres para juzgar a Dios porque "carecemos" de un sentido de la "tremenda santidad y majestad de Dios".

El arca era la representación visible más cercana a "Dios mismo que había hasta la venida de Jesús".

Uza se descuidó de esto.

Su muerte fue una lección perdurable, que hay que tomar en serio la gloria de Dios.

David se quejó a Jehová contra el juicio solemne y el abandono temporalmente de su plan de traer "el arca… a la ciudad".

En lugar de eso, la puso en "casa de Obed-edom", tal vez cerca de Jerusalén.

Y "bendijo" en gran manera Jehová a Obed-edom "y a" toda su casa durante los "tres meses" que "el arca" estuvo en su casa.

(1 Reyes 3:13) Dios apareció… a Salomón en Gabaón y le preguntó qué era lo que más quería.

El rey pidió un corazón entendido para la gran obra de hacer juicio y dirigir al "pueblo" de Israel.

Esta petición "agradó" al Señor, y le fue concedida, junto con "riquezas y gloria", así como la larga vida.

Salomón obtuvo lo que le dejó David más todo aquello que conquistó y lo que le traían los demás reyes por la gran gloria que tenía, su gran sabiduría y su gran imperio dado por el mismo Dios que se la había dado.

(Salmos 65:9) Cuidas la tierra y la riegas.

Se nos presenta aquí como el jardinero que recorre Su jardín, yendo alrededor de la tierra y dando agua a toda planta que la necesita, no en pequeñas cantidades, sino hasta que la tierra queda empapada y saturada con rica provisión de refrigerio.

El sol se levanta y se pone con regularidad; las estaciones se suceden (se siguen unos a otros) las unas a las otras con fidelidad, y todo ello lo aceptamos como algo natural, por más que sea asombroso a toda comprensión y bueno para los deseos más amplios del corazón humano más noble. a.) nieve b.) primavera c.) verano d.) otoño (todo se cae).

Dios es inteligente, amante y libre; Dios lo rige (gobierna) todo y está por encima de todo.

Preparas el grano de ellos.

De modo tan seguro como el maná era preparado por Dios para las tribus, igualmente el trigo que necesitamos para nuestro uso diario, nos lo envía.

Es una maravilla tan grande que el alimento surja de la tierra como que caiga de los cielos. C.H.S.

(Salmos 68:19) Cada día nos colma de beneficios (privilegios, favor).

Los beneficios de Dios no son pocos ni livianos; son muchos y enormes (gigantesco, inmenso).

Ni tampoco son intermitentes, sino que nos vienen "diariamente".

Aunque algunos puede que tengan más que otros, con todo, cada cual tiene su carga, "tanto como puede llevar".

Dios, para evitar un exceso, pone la cantidad que le corresponde para llevarnos con seguridad al cielo, nuestro puerto anhelado.

Hay solo tres cargas que reciben los hombres de Dios: favores, preceptos (orden, mandato) y castigos.

Él nos ha abrazado en Su amor eterno, que nos ha modelado de nuevo, nos ha dado vida por su Espíritu, nos ha alimentado con Su palabra y vestidos con Sus méritos (premio de las buenas acciones), comprado por Su sangre, pasando a ser de viles a gloriosos, de una maldición a revestirnos de bendiciones; que Él se ha dado a sí mismo por nosotros, Su Hijo por nosotros, ¡Oh la altura, la profundidad y la anchura de las ricas misericordias de nuestro Dios! Amén

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz