El alma es espiritual y viviente porque procede de Dios y también que es natural porque se manifiesta físicamente por medio del cuerpo, cabe resaltar que todos debemos procurar tener nuestra alma conectada al Espíritu de Dios y libre de toda "contaminación", porque es necesario que vivamos en santidad para que el día que partamos de esta tierra nuestra "alma" pueda pasar la eternidad en el Cielo donde está nuestro Señor Jesús, porque Dios no quiere que nuestras almas se pierdan, caminemos en los frutos del Espíritu, no satisfagáis las obras de la carne y alcanzaremos la salvación sentados en "lugares celestiales junto con Cristo".
Los discípulos no habían de temer a los hombres.
Deberían tener un temor reverente hacia "aquel" que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno."
Esta es la pérdida mayor - la separación eterna de Dios, de Cristo y de toda esperanza.
La muerte espiritual es aquella pérdida que no puede ser medida y la suerte que debe ser evitada a toda costa.
Las palabras de Jesús: (John Knox) cuyo epitafio dice: "Aquí yace uno que temió a Dios tanto que nunca tuvo temor ante ningún hombre."
(Mateo 11:29, 30) Descanso para nuestras almas.
La oración es un elemento del cuidado eficaz del alma.
Al experimentar el amor y el cuidado de Dios, "encontramos descanso para nuestras almas cansadas". (29)
"Llevad Mi yugo sobre vosotros."
Esto implica someterse a Su voluntad, entregarle el control de la vida.
"Aprended de Mí."
Al reconocer Su señorío sobre todas las áreas de nuestras vidas, Él nos instruye en Sus caminos.
"Que soy manso y humilde de corazón."
En contraste a los fariseos, que eran duros y orgullosos, el verdadero maestro es gentil y humilde.
Todos los que llevan Su yugo aprenderán a tomar el puesto más humilde.
"Y hallaréis descanso para vuestras almas."
Aquí no se trata del reposo de la conciencia sino el reposo del corazón que se encuentra al tomar "el puesto más humilde delante de Dios y del hombre".
También es el reposo que uno experimenta en el servicio de Cristo "cuando deja de tratar de ser grande."
Porque (30) Mi yugo es cómodo y mi carga ligera.
Aquí tenemos de nuevo un acusado contraste con los fariseos.
Jesús dijo de ellos: "Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas." (Mateo 23:4).
Nuestra alma no debe tener otro yugo que no sea el de Jesús. (29).
El yugo de Jesús es fácil; no causa rozaduras.
Alguien ha dicho: que, si Jesús hubiese tenido un anuncio fuera de Su taller de carpintero, habría podido decir" "Yugos bien ajustados."
"Su carga es ligera."
Nadie nos debe poner cargas (exigencias para el "yo" vanidoso).
Esto no significa que no vaya a haber problemas, pruebas o dolores en la vida cristiana.
Pero sí que significa que no habremos de sobrellevarlas en solitario.
Estamos enyugados con Uno (Jesús) que da la suficiente gracia para cada tiempo de necesidad.
Servirle no es esclavitud, sino una libertad perfecta.
(Dice J.H. Jouretti)
El error fatal para el creyente es tratar de llevar la carga de la vida en un solo collar: "Dios nunca tuvo el propósito de que el hombre "llevase su carga a solas". "Por ello, ¡Cristo solo trata en yugos! Un yugo es un arreo para dos cuellos y el Señor mismo pide ser Uno de los dos. Quiere compartir las labores de cualquier amargante tarea. El secreto de la paz y de la victoria en la vida cristiana se encuentra en quitarse el agotador collar del "Yo" y aceptar "el relajante yugo del Maestro".
(Salmos 42:1-3) David sentía su corazón enfermo.
Él disfruta de su comunión con Dios, era una necesidad vital para su alma.
La consideraba no meramente como el más dulce de todos los privilegios, sino como una "necesidad absoluta", como el agua para el ciervo.
Dadle a su Dios, y está contento, como el ciervo que al fin apaga su sed y está perfectamente satisfecho; pero negadle a su Señor y su corazón asfixia su pecho, palpita, todo él se estremece a como uno a quien le falta el aire después de una carrera.
Mi alma tiene sed de Dios.
Procura que tu corazón no repose en cualquiera de tus deberes, salvo que sea en Cristo.
En realidad, debes tener relación con el cielo y comunión con Cristo, lo cual es llamado a la presencia de Dios, o sea, el presentarse delante de Él.
Ni el alma con la gracia tiene interés en deberes vacíos. Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
