La morada de Dios. ¿Es Dios morada de tu vida? (Efesios 3:20). A Dios sea la gloria, pues por su poder eficaz. Entonces, ¿Qué significa vivir para la gloria de Dios? El verbo "glorificar" significa "alabanza, honor y gloria a Dios". Dios creó al hombre con este propósito, por tanto, "no hay mayor deber para toda criatura que glorificar a Dios, vivir por Él y para Él. Deja tu egocentrismo (ve el mundo solo desde un punto de vista, el propio) para vivir para la gloria de Dios.
Si tienes Su gloria es que vives para Dios.
La vida de gloria es esencialmente la experiencia y expresión de la naturaleza divina.
Dios nos ha traído a Sí mismo, es decir, "a compartir Su naturaleza".
Eso significa que pensaremos, sentiremos, hablaremos, etc., "como lo hace Dios".
Compartiremos Su experiencia mediante una comunión íntima. Hemos sido hechos partícipes de la naturaleza divina.
Esta verdad está en el centro de nuestro llamado a participar de la gloria de Dios.
Tú decides, vives en tu carne o en la gloria de Dios.
Glorificar a Dios significa que lo alabamos con satisfacción absoluta sabiendo que nuestro destino "es el plan de Dios" para nosotros ahora.
La palabra gloria habla de poder, el poder y el honor de Dios.
Aquello que brilla desde Su ser.
La presencia de Dios es diferente porque está en todas partes (Salmos 139:1-18).
(Éxodo 24:17) La nube de gloria cubrió la cima.
Entonces, a la invitación de Dios, subió a la cima y entró en la nube, donde se quedó los siguientes cuarenta días y cuarenta noches.
(Éxodo 31:18) Bajo la nube de gloria el Señor dio a Moisés…dos tablas… de piedras talladas con la Ley de Dios, es decir, los Diez Mandamientos, bajo la gloria de Dios.
(Éxodo 40:34) Su gloria se manifiesta cuando Dios está presente haciendo grandezas y dejando Dios Su gloria para entregársela al humano.
Entonces descendió "la nube de gloria sobre el tabernáculo" y "lo llenó de tal manera" que no podía Moisés entrar.
Esta nube de gloria acompañaría al pueblo en su peregrinación.
Deberían moverse únicamente cuando la nube de gloria se movía.
Cuando ésta se paraba, ellos también deberían pararse.
(1 Reyes 8:11) Por eso fue por lo que únicamente cuando los sacerdotes habían salido de allí, tomó posesión del lugar la Shekhiná en la nube que cubrió, no solo el Lugar Santísimo, sino el templo entero, de forma que, los sacerdotes que se hallaban allí para quemar incienso en el altar de oro "no pudieron permanecer allí".
(Lucas 2:9-11) Un ángel del Señor se presentó a los pastores, y una brillante luz "los rodeó" con su resplandor.
Al llenarse ellos de pavor, el ángel los alentó y les comunicó las noticias.
Eran buenas noticias de gran gozo para todo el pueblo.
Aquel bendito día, en la cercanía de Belén había nacido "un Bebé".
Y este bebé era "un Salvador", que es Cristo el Señor.
Él es el Señor; Dios manifestado en carne.
Tuvieron gran temor por tan extraordinariamente sobrenatural.
Las visitas celestiales han de alcanzarnos al estar preparados y en vela.
(Hechos 7:55) Al oír a Esteban hablar de Jesús en el cielo, a la diestra de Dios.
Esteban dio testimonio público de que veía los cielos abiertos, la turba rehusó escucharle nada más; se pusieron a chillar ferozmente, se lanzaron sobre él, lo arrastraron afuera de las murallas de la ciudad y comenzaron a apedrearle.
Para ver la gloria de Dios, fueron sobre Esteban grandes piedras y nada de halagos y menos aplausos.
No eran placeres, halagos, puestos, buena voz, grandes ministerios y mucho menos ambiciones, eran piedras. (38).
Vio la gloria de Dios, pero de forma de muerte.
(2 Corintios 3:18) Hermanos somos transformados. ¿Has sido transformado?
En el Viejo Pacto, sólo a Moisés le fue permitido ver la gloria del Señor.
Bajo el Nuevo Pacto, todos nosotros tenemos el privilegio de mirar la gloria del Señor.
El rostro de Moisés tuvo que ser velado (tapado) después de terminar de hablar con el pueblo, pero nosotros podemos tener "cara descubierta".
Podemos mantener nuestra cara "descubierta" confesando y abandonando el pecado, siendo totalmente francos con Dios y con nosotros mismos.
Alguien dijo: hemos de "dejar caer los velos del pecado, del fingimiento de toda hipocresía, de falsas apariencias, de todo intento de acomodarse al gusto de toda medida a medias, de todo "sí, pero no".
El siguiente paso es mirar "como en un espejo la gloria del Señor".
El espejo es la palabra de Dios.
Al acceder a la Biblia, vemos al Señor Jesús revelado en todo Su esplendor.
Todavía no lo vemos cara a cara, sino solo tal como se presenta en la palabra como espejo.
Aquí tenemos en una palabra el secreto de la santidad cristiana: ocuparnos con Cristo.
No por ocuparnos con el yo: "esto solo trae derrota".
No por ocuparnos con otras: esto trae desaliento (desánimo, abatimiento).
Sino por ocuparos con "la gloria del Señor", así es como vamos asemejándonos más a Él. Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Esplendor De Dios
Efesios 3:20
“Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros”
La gloria de Dios es aquello que brilla desde Su ser: Su poder y Su honor. Dios creó al hombre para glorificarle, y no hay mayor deber que vivir por Él y para Él; tú decides si vives en tu carne o en Su gloria. Estos son los puntos para la semana.
- Glorificar a Dios es darle alabanza, honor y gloria, con satisfacción absoluta, sabiendo que nuestro destino es el plan de Dios. Para eso hay que dejar el egocentrismo, que ve el mundo solo desde el punto de vista propio.
- La vida de gloria es la experiencia y la expresión de la naturaleza divina. Dios nos trajo a Sí mismo a compartir Su naturaleza: a pensar, sentir y hablar como Él, en una comunión íntima.
- En el Sinaí la nube de gloria cubrió la cima; Moisés entró en ella cuarenta días y cuarenta noches, y bajo esa gloria recibió las dos tablas de piedra con los Diez Mandamientos.
- La nube llenó el tabernáculo de tal manera que Moisés no podía entrar, y acompañaba al pueblo: se movían cuando la nube se movía y se paraban cuando ella se paraba.
- A los pastores de Belén los rodeó el resplandor con la noticia del Salvador. Esteban vio la gloria de Dios, pero lo que recibió fueron piedras: no halagos, ni puestos, ni aplausos, ni ambiciones.
- En el Viejo Pacto solo Moisés vio la gloria, y tuvo que taparse el rostro. Hoy todos podemos mirarla con cara descubierta, confesando y abandonando el pecado y dejando caer los velos del fingimiento y la hipocresía.
- El espejo es la Palabra de Dios: en ella vemos a Cristo en todo Su esplendor. Ocuparse con el yo trae derrota; ocuparse con otros trae desánimo; ocuparse con la gloria del Señor nos va asemejando más a Él.
Cada día de esta semana abre la Palabra como un espejo y ocúpate solo en mirar a Cristo, sin mirarte a ti ni a los demás.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Piedras en Vez de Aplausos
Efesios 3:20
Para leer en voz alta con los niños
“Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios puede hacer mucho más de lo que tú le pides o te imaginas, con Su poder que obra dentro de ti. El estudio habla de la gloria de Dios y de Esteban, que la vio aunque le tiraban piedras.
- Dios te creó para darle gloria: alabarle, honrarle y vivir para Él. Si solo piensas en ti, te pierdes lo más grande de la vida.
- En el monte Sinaí una nube de gloria cubrió la cima. Moisés subió, entró en la nube, y allí Dios le dio dos tablas de piedra con los Diez Mandamientos.
- La nube de gloria iba con el pueblo por el desierto. Cuando la nube caminaba, ellos caminaban; cuando se paraba, ellos se paraban.
- Esteban vio el cielo abierto y a Jesús a la derecha de Dios. Pero la gente no quiso oír y le tiró piedras. Seguir a Jesús no siempre trae aplausos.
- Moisés tenía que taparse la cara con un velo. Tú puedes estar delante de Dios con la cara descubierta: dile la verdad, confiésale lo malo que hiciste y déjalo, sin fingir.
- La Biblia es como un espejo donde ves a Jesús. Mientras más lo miras a Él, y no solo a ti o a los demás, más te pareces a Él.
¿Qué ves de Jesús cuando lees la Biblia?
Esta semana lean en familia un pedacito de la Biblia cada noche y digan una cosa que aprendieron de Jesús.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
