Cuando los enemigos de Judá perdieron el elemento sorpresa (parte básica de un todo) abandonaron su plan y decidieron atacarlos directamente. Desde aquel día la mitad del pueblo "trabajaba en la obra" y "la otra mitad" estaba en guardia. Hasta "los que edificaban" llevaban puestas las armas. El pueblo podía pensar que los enemigos habían fracasado y por eso, se volvieron al trabajo, no estaban sin embargo "confiados del todo como para dejar "las armas".
Nehemías tenía cerca de sí en todo tiempo (18) el que tocaba la trompeta.
La otra mitad estaba con armas: lanzas, escudos, arcos y corazas.
La trompeta para hacer sonar la alarma en caso de ataque y poder "reunir" a los hombres que estaban esparcidos a lo largo del muro.
A los que venían de afuera de la ciudad se les ordenaba que pasaran "la noche" en Jerusalén; así estarían disponibles fácilmente si se presentaba un peligro.
Su estrategia (plan) consistía en "orar, vigilar y trabajar; orar (Nehemías 4:5; vigilar 4:21-22; trabajar 4:21.
El pueblo imitaba el valor y la determinación de su líder indomable (bravío, no se deja domar (amansar, refrenar).
Nehemías, sus parientes, sus siervos y la gente de guardia que le acompañaba no se entregaron al ocio (descanso) mientras vigilaban la ciudad.
(Proverbios 10:4) La persona perezosa (vago, desganado, lento) y descuidada siega pobreza, pero el que es diligente y esforzado triunfa.
El valiente, atrevido de gran corazón y espíritu.
(Proverbios 13:4) Si los deseos fuesen caballos los pobres cabalgarían.
El perezoso tiene grandes deseos, pero con eso no basta.
El deseo sin esfuerzo es inútil.
El diligente se aplica a su labor y lleva a casa los frutos.
Esta verdad se aplica tanto en los asuntos espirituales como en los temporales.
Bosch lo ilustra de la siguiente manera:
Adam Clark pasó 40 años escribiendo su comentario de las Escrituras.
Noah Webster (16 de oct. de 1758 - 28 de abril 1843) trabajó 26 años componiendo su diccionario: de hecho, cruzó el océano dos veces para que el libro fuese completamente exacto. Reconocido como el padre de la escolaridad y educación de U.S.A.
Las personas más felices y productivas son aquellos que son diligentes (rápido, aplicado, presto, eficaz) en sus labores, para el bien "de la raza humana" y la gloria de Dios; ahí está el secreto, hacer bien al que lo necesita en ese momento preciso.
No es lucir, pretender, exigir, es aquello que está sazonado con amor, dedicación y mejor no lucir, ni dar la cara.
(Proverbios 22:29) El hombre solicito (diligente, servicial, amable, atento) en su trabajo será ascendido a una posición de honra.
No lo tienes que exigir, ni reclamarlo, lo dirá esto de ti: diligente, servicial, amable, atento, quiere decir no lo busca, ni lo exige, ni reclamar (exigente, pedir, demandar) es que es algo que mana por amor, por servir, por orar, amar, dedicación es que fluye porque está innato = no se es adquirido por la experiencia, tampoco que te lo mereces y lo exiges. Es saber llorar, preocuparse, dedicación, es la pasión que llega por el amor y entrega; no es para el que quiere sino al que Dios lo da, ni para el que corre.
No serviría a los de baja condición (baja = diminutivo, disminución) condición = carácter bajo.
Esto vuelve a recordarnos que la nata siempre sale a flote y podemos verlo en las vidas de José, Moisés, Daniel, Nehemías.
Las alturas que los grandes hombres alcanzaron de un brinco repentino (pronto, brusco, rápido) no las consiguieron, sino que mientras los demás tranquilos dormían, ellos por la noche se esforzaban y subían. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
No Te Entregues Al Ocio
Nehemías 4:23
“Y ni yo ni mis hermanos, ni mis jóvenes, ni la gente de guardia que me seguía, nos quitamos nuestro vestido; cada uno se desnudaba solamente para bañarse.”
Cuando los enemigos perdieron la sorpresa, la mitad del pueblo trabajaba en la obra y la otra mitad estaba en guardia, y hasta los que edificaban llevaban puestas las armas. Nehemías y los suyos no se entregaron al ocio: oraron, vigilaron y trabajaron. Estos son los puntos para la semana.
- El pueblo volvió al trabajo, pero no estaba tan confiado como para dejar las armas. Nehemías tenía siempre cerca al que tocaba la trompeta, para reunir a los hombres esparcidos por el muro si había ataque.
- Su estrategia era orar, vigilar y trabajar. Los que venían de afuera pasaban la noche en Jerusalén para estar disponibles, y el pueblo imitaba el valor y la determinación de su líder indomable.
- La persona perezosa y descuidada siega pobreza, pero el diligente triunfa. El perezoso tiene grandes deseos, pero con eso no basta: el deseo sin esfuerzo es inútil.
- Esta verdad se aplica tanto en lo espiritual como en lo temporal. Adam Clarke pasó cuarenta años escribiendo su comentario, y Noah Webster trabajó veintiséis años componiendo su diccionario.
- Las personas más felices y productivas son las diligentes en sus labores, para el bien de otros y la gloria de Dios. El secreto es hacer bien al que lo necesita en ese momento preciso.
- El hombre diligente en su trabajo será puesto en honra, pero no lo exige ni lo reclama. Es algo que mana del amor, del servicio y de la oración, sin buscar lucirse.
- La nata siempre sale a flote, como en José, Moisés, Daniel y Nehemías. Las alturas de los grandes no se alcanzaron de un brinco: mientras otros dormían, ellos se esforzaban y subían.
Escoge una tarea que has dejado para después, en la casa o en la obra de Dios, y termínala esta semana con oración y diligencia.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Constructores con Espada
Nehemías 4:23
Para leer en voz alta con los niños
“Y ni yo ni mis hermanos, ni mis jóvenes, ni la gente de guardia que me seguía, nos quitamos nuestro vestido; cada uno se desnudaba solamente para bañarse.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Nehemías y sus ayudantes estaban tan atentos cuidando la ciudad que ni se quitaban la ropa, solo para bañarse. Mientras construían el muro, cada constructor llevaba sus armas puestas, y junto a Nehemías siempre estaba el hombre de la trompeta.
- Los enemigos querían atacar, así que la mitad del pueblo trabajaba y la otra mitad vigilaba con lanzas, escudos y arcos. Nadie se quedó sin hacer nada.
- Si sonaba la trompeta, todos corrían a juntarse para defender el muro. Nehemías oraba, vigilaba y trabajaba. Así también quiere Dios que vivas tú.
- La Biblia dice que el vago se queda pobre y el que trabaja con ganas sale adelante. Querer algo no es suficiente: hay que esforzarse para lograrlo.
- Un hombre llamado Noah Webster trabajó veintiséis años para terminar su diccionario. Las cosas grandes no salen de un brinco, sino poco a poco, trabajando con paciencia.
- Las personas más felices son las que ayudan a otros con amor. No lo hacen para que las aplaudan, sino porque aman a Dios y a los demás.
- Cuidado con la pereza: el que siempre deja las cosas para después se queda atrás. Dios ve cuando trabajas bien, aunque nadie más lo vea.
¿Qué tarea dejas siempre para después?
Esta semana hazla todos los días sin que te la tengan que repetir, y con alegría.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
