Dios llega a nuestras vidas; le servimos, o se nos hace más pasión nuestra carne. Nuestros actos nos llevan a cosechar lo que tenemos y lo esperamos para nuestra vejez. La nación de Dios, el hombre escogido Moisés, con poder y gracia luchó y conquistó.
La razón por las que Dios se desagradó de Su Pueblo.
Dejar a Dios, alguien o algo te hará preso de tus propias circunstancias (situaciones que llegan por abandonar a Dios).
Levantaron lugares altos para dioses extraños.
Temieron a dioses ajenos…se edificaron lugares altos, multiplicaron su idolatría y llenaron "su corazón de vanidad".
Rehúsan escuchar a los profetas de Dios, endurecieron su cerviz y rehusaron creer la palabra de Jehová su Dios.
Dieron la espalda a los "mandamientos" de Dios y adoptaron la religión de "sus vecinos".
Fueron celosos buscando el mal, "haciendo pasar" a sus hijos e hijas por el fuego y ofreciéndole a dioses falsos.
¡Cuídate con tu carne, que es la que traiciona!
(14-25) El rey de Asiria (Mesopotamia, Iraq, Siria y parte de Turquía) se llevó a las diez tribus del norte de Israel a Mesopotamia.
Así mismo, trajo a gente de otras naciones que había conquistado y "las puso en la tierra de Israel".
Anteriormente el Señor, cuando Israel le obedeció, echó de en medio de ellos a las naciones paganas y estableció a Su pueblo en Canaán por mano de Josué.
Cuando ya no quisieron oír a Jehová, los arrojó de la tierra "y trajo de vuelta a las naciones por mano del rey de Asiria".
Estos pueblos paganos adoraban a sus propias deidades y por esto desagradaban a Dios, especialmente ahora que estaban viviendo en la tierra de Emanuel (Dios con nosotros).
La ira del Señor pronto se dejó ver "enviando contra ellos leones" que andaban por la tierra, matando a algunos de ellos.
(2 Reyes 17:26-28) Alguien le notifica al rey de Asiria que la plaga de leones era causada por la presencia de estos extranjeros que "no conocían la ley del Dios de Israel".
Entonces "el rey de Asiria" ordenó que un sacerdote israelita volviera de la cautividad con el propósito de instruir a los colonos paganos acerca de cómo habían de temer a Jehová.
El sacerdote enviado era muy parecido a los sacerdotes idólatras que eran de Samaria, que eran idólatras y no era un verdadero sacerdote de Jehová.
Que Dios esté contigo es que tú le sirvas y le des el primer lugar, si no eres así, eres otro igual que los idólatras.
Fue a Betel, la cede de la adoración del becerro de oro (aunque el becerro ya no estaba allí), y enseñó a los nuevos habitantes la religión contaminada de Jerusalén, que incluía la adoración de Jehová, aunque no se limitaba (pones límite a algo) a ésta.
Estos colonos (emigrantes) extranjeros se casaron con los pocos israelitas que quedaron en la tierra, dando origen de esta manera el pueblo conocido como samaritanos (árabes y hebreo -idioma), un grupo étnico (racial, característico propio, gentil, pagano) mixto con su propia religión y sus propias costumbres.
(2 Reyes 17:29-34) Estos versículos describen a los colonos extranjeros.
Cada nacionalidad tenía "sus propios dioses y hacía sacerdotes" de entre ellos.
También adoptaron la adoración a Jehová y el resultado fue una religión (cruzado, mixto) híbrida que vino a ser peor que el paganismo más obstinado, incorregible, (no cambia de opinión o procede, pese a las razones en contra): Cuídate que vas a perder lo de Dios y no busques culpar a otros.
(2 Reyes 17: 39b-40) Ni temen a Jehová (34b-40) describe a los israelitas que permanecieron en la tierra, (Samaria).
No dieron oído alguno a las advertencias repetidas del Señor contra la idolatría y continuaron adorando a los becerros de oro.
(2 Reyes 17:41) Este pasaje se refiere una vez más a los colonos extranjeros.
Aparecen como menos culpables que el pueblo que Dios escogió.
Con la poca luz que tenían, (41) "temieron a Jehová"; no temieron a Jehová. (34b).
Hasta donde se ha podido saber, las diez tribus nunca volvieron a la tierra.
Fueron dispersadas por todo el mundo.
El peligro de revelarse contra Dios. (Es manifiesto lo que antes estaba oculto, en secreto, o que la mayoría de la gente no conoce.) Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Dejar De Ser Existente
2 Reyes 17:41
“Así temieron a Jehová aquellas gentes, y al mismo tiempo sirvieron a sus ídolos; y también sus hijos y sus nietos, según como hicieron sus padres, así hacen hasta hoy.”
Israel dejó a Dios, adoró dioses ajenos y rehusó escuchar a los profetas, y por eso fue llevado cautivo y las diez tribus nunca volvieron. Los que ocuparon su tierra temieron a Jehová y al mismo tiempo sirvieron a sus ídolos. Estos son los puntos para la semana.
- Dejar a Dios te hace preso de tus propias circunstancias. Israel levantó lugares altos, temió a dioses ajenos, multiplicó su idolatría y llenó su corazón de vanidad.
- Rehusaron escuchar a los profetas, endurecieron su cerviz, dieron la espalda a los mandamientos y adoptaron la religión de sus vecinos, hasta hacer pasar a sus hijos por el fuego. ¡Cuídate con tu carne, que es la que traiciona!
- Cuando Israel obedecía, Dios echaba a las naciones de en medio de ellos; cuando ya no quisieron oír, el rey de Asiria se los llevó y trajo gente de otras naciones a vivir en su tierra.
- Esos pueblos adoraban a sus propias deidades, y Dios envió leones contra ellos. El rey mandó un sacerdote a enseñarles, pero era como los idólatras de Samaria y les enseñó una religión contaminada.
- El resultado fue una religión mezclada: temían a Jehová y servían a sus ídolos, y vino a ser peor que el paganismo más obstinado. Cuídate, que vas a perder lo de Dios, y no busques culpar a otros.
- Que Dios esté contigo es que tú le sirvas y le des el primer lugar. Si no eres así, eres otro igual que los idólatras.
- Hasta donde se sabe, las diez tribus nunca volvieron a la tierra: fueron dispersadas por todo el mundo. Ese es el peligro de rebelarse contra Dios.
Pregúntale a Dios esta semana qué cosa has puesto al lado de Él en tu corazón, y quítala para darle a Él el primer lugar.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Leones en Samaria
2 Reyes 17:41
Para leer en voz alta con los niños
“Así temieron a Jehová aquellas gentes, y al mismo tiempo sirvieron a sus ídolos; y también sus hijos y sus nietos, según como hicieron sus padres, así hacen hasta hoy.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: aquella gente decía que respetaba a Dios, pero al mismo tiempo seguía adorando a sus ídolos, y sus hijos y nietos aprendieron a hacer lo mismo. Vivían en la tierra de Dios, y Dios mandó leones para que entendieran que con Él no se juega.
- El pueblo de Israel dejó de escuchar a Dios. Se hizo dioses falsos y no quiso oír a los profetas que Dios le enviaba para avisarle.
- Por no escuchar, vino un rey enemigo y se los llevó lejos de su tierra. Desobedecer a Dios trae consecuencias, y ellos nunca pudieron volver.
- A su tierra llegó gente de otros países con sus propios ídolos. Dios mandó leones, y el rey pidió a un sacerdote que les enseñara acerca de Jehová.
- Pero aquella gente hizo una mezcla: le oraban a Dios y también a sus ídolos. Es como querer estar en el equipo de Jesús y en el equipo contrario a la vez.
- Sus hijos y sus nietos aprendieron lo mismo. Lo que tú haces hoy, otros lo copian mañana, así que escoge bien a quién le das el primer lugar.
- Dios no quiere un pedacito de tu corazón: lo quiere completo. Si algo te importa más que Él, como un juego o una pantalla, eso se vuelve un ídolo.
¿Hay algo que te importa más que Dios?
Esta semana, antes de jugar o de ver pantalla, dale a Dios el primer lugar con una oración.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
