Mega Zoé
Estudio #1376Iglesia en las casas

Altar Del Holocausto Para El Pueblo

Altar Del Holocausto Para El Pueblo enseña a descansar en la misericordia de Dios.

Antiguo Testamento1 Crónicas4 min lectura

Si vemos en 2 de Samuel 24 pues podemos pensar qué fue lo que ocurrió detrás del pecado de David de levantar un censo. En Samuel dice que el Señor movió a David a contar a Israel, porque Su ira se había encendido contra la nación. Aquí se nos dice que fue Satanás que lo incitó a hacer tal acción. Sin dudas, ambas declaraciones son ciertas. El Señor permitió a Satanás que tentara a David. Dios no es el autor del mal, pero lo permite y hace que sirva a Sus designios. (plan, propósito).

A cada cual le afecta lo que dentro de sí mismo hay.

David obró al impulso de su orgullo y no hay pecado que más ofenda a Dios.

En si esto es el orgullo, jactancia, altivez, arrogancia, soberbia, vanidad y esto es muy fácil de caer porque ya tanto el orgullo no nos permite actuar con sencillez y miserable razonamiento, para uno en absoluto.

El enemigo no movió a Dios contra Israel, sino que incitó a David, "el mejor amigo de Israel", a censar al pueblo, con lo que atrajo la ira de Dios contra Israel.

El diablo nos causa mayor daño cuando nos incita, provoca a pecar contra Dios que cuando nos acusa delante de Dios.

Joab se opuso al censo desde el comienzo y no se mostró muy diligente en llevar a cabo la orden del rey.

Joab: Añada Jehová a Su pueblo cien veces más; ¿no son todos estos siervos de mi señor?; ¿será para pecado de Israel?

No fueron contados los levitas, ni los hijos de Benjamín, porque la orden del rey era abominable a Joab.

¡Ay, David!; El orgullo de David trajo graves consecuencias.

(2 Samuel 24:8) Vuelven a Jerusalén al cabo de nueve meses y veinte días.

Nadie estaba tan presto como él para que todo redundase en la orden del rey o en beneficio al reino lo más posible; quería que lo excusara de no ser el encargado, para él era innecesario y muy peligroso para David.

(2 Samuel 24:12) Esto desagradó a Dios y el pueblo fue herido.

David bajo la vara de Dios, vara de corrección por el pecado de censar al pueblo.

(1 Crónicas 21:8) Aunque David… pecó gravemente, no se tardó en confesarlo y humillarse delante del Señor: "He pecado gravemente" (8).

Lo que se le ofrece (12) escoge tres días peste en la tierra, que el ángel de Jehová haga destrucción en todos los términos (confines) de la tierra de Israel.

Se echa en brazos de la misericordia de Dios y lo sabía muy bien que Dios estaba muy disgustado con él.

Estaba orgulloso de la multitud de su pueblo, pero la justicia divina se abrió camino para hacerles "menos".

Cuidemos nuestras vidas: Todo orgullo de lo que "estamos orgullosos" nos es arrebatado o debilitado con justicia.

(1 Crónicas 21:6-19) Cuando David levantó sus ojos vio una visión terrorífica, el ángel de Jehová con una espada desenvainada extendida contra su "amada Jerusalén".

La forma de reaccionar cuando somos sorprendidos en algún pecado grande o desobediencia, forma de responder: Hizo una confesión muy sincera y oró ser perdonado (8); (2). Aceptó el castigo por su iniquidad; (7) Sea ahora Tu mano contra mí, y contra la casa de mi padre: Me someto al castigo, que sea yo el que sufra, porque soy el pecador; mía es la culpa y a quien debe dirigir la espada; Se abandona a las misericordias de Dios. David conocía las misericordias de Dios; Expresó un interés muy tierno por el pueblo y le dolió en el corazón verlo atormentado por su transgresión. (17) pero estas ovejas, ¿Qué han hecho?

(18-26) A través de Gad el Señor dirigió a David para que adquiriese la era de Ornán, un jebuseo, para que construya allí un altar y ofreciera sacrificios.

Ornán ofreció la tierra a David como un regalo, pero el rey insistió en pagar por ella.

(2 Crónicas 3:1) Más tarde esta era "llegó a ser el sitio donde el templo se construyó".

Fue en el monte Moriah donde Abraham ofreció a Isaac (Génesis 22).

Allí se detuvo la plaga y cuando Jehová habló al ángel, este volvió su espada a la vaina.

Allí estuvo el templo.

Y se cree que fue en este mismo cerro, aunque no el mismo sitio, donde el Señor Jesús murió en la cruz por los pecados de la humanidad.

David sacrificó allí, a pesar de que todavía subsistía el altar de Gabaón.

(2 Crónicas 1:3-7) (1 Crónicas 16:39) El Arca estaba en Jerusalén (2 Crónicas 1:4), pero el altar estaba en Gabaón (de lerona) (Éxodo 27:1-8) (altar bronce media 230 centímetros cuadrados por 140 centímetros de alto. Era el altar de bronce; era el más grande de los siete muebles del tabernáculo. Amén

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz