Rubén perdió el derecho a la primogenitura, más es que era el primogénito, violó el lecho de su padre, sus derechos de primogenitura fueron dados a los hijos de José. Por tal razón, Rubén no fue contado por primogénito. (1 Crónicas 5:1) (Génesis 49:4). Impetuoso (violento y rápido) pues no serás el principal. Fue al lecho de su padre, pues te envileciste (actuó con gran maldad, de modo bajo y despreciable, ruin, indigno, de escaso valor) ese fue Rubén, en lo que dejó de herencia y de su persona, su conocer de las cosas.
Rubén, Gad y la media tribu de Manasés que se asentaron en Transjordania (de frente viniendo de Egipto es a la derecha).
Muy poco se dice de ellos.
La heredad que les correspondió al principio fue solamente Basán (derecha de Israel antes del Río Jordán).
Aumentaron después tanto en "riqueza" y "poder" que se extendieron mucho hacia el norte hasta llegar a Hermón (norte).
Dos cosas se nos refieren aquí de estas tribus del otro lado del Jordán, de las que todas ellas participaron.
Una gloriosa victoria sobre los agarenos (árabe, ismaelita, moro, descendencia de Ismael).
Para recordar a estos que eran hijos de la esclava (Agar) que fue echada fuera. (10)
Reunieron un formidable ejército de hombres expertos y aguerridos (tropas o soldados); y eran cuarenta y cuatro mil setecientos sesenta que salían a la batalla.
(20) Clamaron a Dios en la guerra y esperaron en Él.
A pesar de tener, contar con un ejército tan poderoso, no pusieron su confianza en el "número", la bravura o la experiencia de sus soldados, sino solo en el poder de Dios.
Se pierde lo que se abandona.
En nuestras "luchas espirituales" hemos de buscar "fuerzas en el Cielo."
La oración del creyente es la prevaleciente (superior, notable, sobresaliente, que prevalece = sobresalir, ventaja, imponerse o triunfar sobre otra).
(20-22) Al ser de "Jehová" la batalla, por fuerza habían de tener "éxito" en esta guerra.
Porque la guerra era de Dios (22), y cayeron muchos muertos.
Los hijos de la media tribu de Manasés (23) multiplicados en gran manera.
Tenían más que los demás en todo.
Eran hombres valientes y esforzados, varones de nombre y jefes de las casas de sus padres, un liderazgo, toda habilidad en las directivas que tiene para influir en la forma de ser y actuar de las personas o en un grupo de guerra determinada haciendo que el ejército trabaje con entusiasmo hacia el logro de sus batallas que fueron ellos los ganadores.
(25) Peligro de rebelarse contra Dios.
Se prostituyeron siguiendo a los dioses de los pueblos de la tierra.
Es así de fácil, se deja a Dios para adorar lo mundano, que amar a Dios.
Aquellos dioses que Jehová había quitado delante de ellos.
Si más se hubiesen apegado a Dios, habrían continuado disfrutando de su herencia y de sus conquistas, "pero se rebelaron contra el Dios de sus padres. (25)
Es más fácil rebelarse que ser fiel.
Se pierde lo que has abandonado.
Sus fronteras daban hacia países idólatras, y de ellas aprendieron costumbres idolátricas y transmitieron la infección a otras tribus.
Estas tribus fueron las primeras en ser establecidas y las primeras en ser desplazadas de su heredad.
Quisieron poseer lo mejor del país, sin tener en consideración el peligro al que se exponían; así lo hizo también Lot.
Quienes se rigen (dirigir) por los sentidos, más bien que por la razón y "la fe" en sus decisiones, han de esperar que reciban de acuerdo con lo que escogieron.
Fueron entre las primeras tribus que entraron en cautividad.
Ellas desaparecen porque: El Dios de Israel excitó el espíritu de Pul, rey de los asirios, y el espíritu de Tiglat-pileser, el cual transportó a los rubenitas, y gaditas y a la media tribu de Manasés, y los llevó a Halah, a Habor a Hara y al río Gozán, hasta hoy.
La brava tribu de Rubén, Gad, y la media tribu de Manasés desapareció. Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Se Pierde Lo Que Has Abandonado
1 Crónicas 5:18-26
“Pero se rebelaron contra el Dios de sus padres, y se prostituyeron siguiendo a los dioses de los pueblos de la tierra, a los cuales Jehová había quitado de delante de ellos”
Las tribus de Rubén, Gad y la media tribu de Manasés clamaron a Dios en la guerra y vencieron, porque la guerra era de Dios. Pero después se rebelaron contra el Dios de sus padres y lo perdieron todo: se pierde lo que has abandonado. Estos son los puntos para la semana.
- Rubén era el primogénito, pero por impetuoso violó el lecho de su padre y perdió la primogenitura, que fue dada a los hijos de José. Lo que debía heredar se perdió por su propia maldad.
- Estas tribus comenzaron con Basán y crecieron tanto en riqueza y poder que se extendieron hasta Hermón. Tenían un ejército de cuarenta y cuatro mil setecientos sesenta hombres valientes y diestros.
- Aun con un ejército tan poderoso, no pusieron su confianza en el número ni en la bravura de sus soldados: clamaron a Dios en la guerra y esperaron en Él, y les fue favorable.
- En nuestras luchas espirituales hay que buscar fuerzas en el cielo. La oración del creyente es la que prevalece, y cuando la batalla es de Jehová, por fuerza hay éxito.
- Pero se rebelaron y siguieron a los dioses que Jehová había quitado delante de ellos. Es así de fácil dejar a Dios por lo mundano: es más fácil rebelarse que ser fiel.
- Sus fronteras daban a países idólatras; de ellos aprendieron costumbres idolátricas y contagiaron a otras tribus. Quisieron lo mejor del país sin medir el peligro, como hizo Lot.
- Quien decide por los sentidos y no por la razón y la fe recibe conforme a lo que escogió. Fueron las primeras tribus establecidas y las primeras llevadas cautivas por Asiria, y desaparecieron.
Identifica una cosa de Dios que has ido abandonando —la oración, la Palabra, el culto— y vuelve a ella esta semana, antes de que se pierda.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Soldados Orando en la Batalla
1 Crónicas 5:18-26
Para leer en voz alta con los niños
“Pero se rebelaron contra el Dios de sus padres, y se prostituyeron siguiendo a los dioses de los pueblos de la tierra, a los cuales Jehová había quitado de delante de ellos”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: estas tribus dejaron al Dios de sus padres para seguir a los ídolos de los pueblos vecinos, aunque Dios ya les había quitado esos ídolos del camino. Antes, sus soldados habían orado a Dios en medio de la batalla, y Dios les dio la victoria.
- Rubén era el hijo mayor y le tocaba lo mejor de la herencia. Pero hizo algo muy malo contra su papá, y perdió ese lugar especial.
- Las tribus tenían un ejército enorme: ¡más de cuarenta y cuatro mil soldados valientes! Pero no confiaron en lo fuertes que eran, sino en Dios.
- En medio de la guerra clamaron a Dios, y Dios peleó por ellos. Cuando tengas miedo o un problema grande, ora primero: Dios te escucha.
- Después de ganar, se olvidaron de Dios y empezaron a copiar a sus vecinos que adoraban ídolos. Es más fácil portarse mal que ser fiel.
- Escogieron vivir en la tierra más bonita, pero al lado de gente que no amaba a Dios. Ten cuidado de a quién copias y con quién andas.
- Por dejar a Dios, Dios permitió que sus enemigos se los llevaran lejos, y perdieron su tierra. Lo que abandonas, se pierde.
¿Qué cosa de Dios no quieres perder nunca?
Esta semana, oren juntos en familia cada mañana antes de salir de la casa.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
