Estos versículos son cuando la ignorancia (falta de conocimiento) quiere hablar con sabiduría o capacidad. Al principio de las palabras sabias de Salomón. Tal vez es la forma de aclarar lo que es ser adolescente (infante antes de llegar a la adultez = etapa después de la niñez hasta el completo desarrollo del organismo es conocido como adolescencia), Salomón en estos versículos, quiere llevar lo que es la realidad de la vida, hasta lo que es el gastar del cuerpo, hasta la muerte.
I. Alégrate, joven en tu juventud.
A. Pero ten en mente todas, te juzgará Dios.
Dios da la vida para que la sepamos llevar con temor y sabiduría por el medio de todos a Dios, que hace justo juicio para llegar a la paga que lleva a ganar, de acuerdo como has vivido; buenas o malas.
Salomón le urge (rápido) a considerar es el juicio final de Dios sobre todas sus acciones con lo que el joven tiene bastante para saber qué camino le conviene seguir.
(Eclesiastés 11:10) Saca de tu corazón el enojo, ahí acumulas el odio, rebelión, desquite; tu carne es el mal, placeres vergonzosos, aquello que es en la oscuridad y soledad.
(Eclesiastés 12:1) Les aconseja a los jóvenes para que practiquen desde temprana edad, la verdadera búsqueda con Dios.
Sus ejercicios de la piedad (compasión) para la vejez, cuando todo son molestias y dificultades.
Tu Creador, te debes acordar en tu juventud (Eclesiastés 12:1), cuando llegan los días malos: no tengo en ellos contentamiento.
"Es como decir": hazlo pronto, enseguida, antes de que vengan las enfermedades y la muerte.
De no hacerlo: ¿Cómo podemos esperar que Dios nos ayude cuando seamos viejos, sino le servimos mientras seamos jóvenes?
Los jóvenes deben acordarse de su Creador, antes del atardecer de la vida.
(2) La vejez es la época en que se opacan las luces, tanto física como emocionalmente.
Los días son pesados y las noches largas.
La depresión y la tristeza aparecen.
La juventud es la época en la que hay que acordarse del Creador, porque es entonces cuando el sol, la luna y las estrellas no se han oscurecido aún y las nubes no vuelven tras la lluvia.
(Juventud) Aún en años anteriores había cierta cantidad de lluvia, o sea problemas y desánimo.
Pero el sol volvería a salir y el espíritu revivirá pronto.
Ahora parece que los días soleados han quedado atrás para siempre.
Tras cada descarga de lluvia, las nubes aparecen prometiendo más.
(3) Ahora el cuerpo del hombre envejecido se nos presenta bajo la figura de una "casa".
"Los guardas de la casa", son los brazos y las manos, antes fuertes y activos, ahora arriesgados, torcidos y temblorosos, sufriendo de algunas enfermedades, que hacen que todo tiemble; algunos se ríen, otros le dan pena, al porciento mayor ni se pueden dar cuenta, por orgullo, prepotencia y piensan que aún están jóvenes.
"Los hombres fuertes", son las piernas y muslos, que ya no están rectos y atléticos, sino arqueados somo si fuesen paréntesis ( ), doblándose bajo el peso del cuerpo.
"Cesarán las muelas porque han disminuido", estos son los dientes que ya no pueden masticar porque hay demasiados pocos superiores y no pueden encontrarse con los inferiores restantes.
"Se oscurecerán los que miran por las ventanas".
Los ojos han ido de mal en peor.
Primero, necesitaban bifocales, después trifocales y después operarse de cataratas.
(4) Las puertas de la calle se cerrarán.
Esto se refiere por supuesto a los oídos.
Todo ha de repetírselo dos o tres veces.
Los sonidos agudos como el "ruido de la muela" son bajos e indistintos (que no se distinguen de otra cosa).
El anciano sufre de insomnio, se levanta temprano y bien despierto, cuando el primer pájaro empieza a piar y el gallo a cantar.
"Todas las hijas del canto serán abatidas".
Las cuerdas vocales están seriamente dañadas.
La voz queda ronca e insegura y no queda lugar para canciones.
(5) "Temerán de lo que es alto".
Se le teme a lo alto, escalera, panorámicas desde edificios altos o viajes en avión.
Y hay "terrores en el camino".
Se ha perdido toda confianza en sí mismo y tienen miedo de salir solos o salir de noche.
El almendro en flor es figura del cabello blanco, primera en rica profusión (abundancia o cantidad de algo) y después cayéndose.
"La langosta será una carga".
Los objetivos más ligeros serán demasiados pesados para el anciano.
Arrastrándose un tanto encorvado y deformado, avanzando en movimientos torpes.
Se perderá el apetito.
El sentido de los deseos naturales va disminuyendo hasta desvanecerse.
La comida ya no tiene sabor ni atractivo y los demás instintos básicos van a menguar.
Porque el hombre va a su morada eterna.
Este proceso degenerativo tiene lugar porque el hombre va a su morada eterna de muerte y tumba y pronto será en lugar donde será preso de una gran llama eterna y castigo para siempre. O una morada con Dios y todo llevado a ganar en Dios.
(6) "Acuérdate de tu Creador", (1) (se le dice al joven para este día) antes que la cadena de plata se quiebre y se rompa el cuenco de oro y el cántaro se quiebre junto a la fuente y la rueda sea rota sobre el pozo.
El quebrar de la cadena de plata, probablemente se refiere al romperse del delicado hilo de la vida cuando el espíritu abandona el cuerpo.
Por el cuenco de oro se le suele entender la cavidad (vacío) craneal y el que se rompa es una figura poética del cese de la mente en el momento de la muerte.
El cántaro se quiebra junto a la fuente y rueda rota sobre el pozo.
Una referencia al sistema circulatorio con el colapso de la presión sanguínea sistólica (el corazón se contrae y empuja la sangre hacia afuera) presión arterial diastólica (presión que ocurre cuando el corazón se relaja y se llena de sangre).
(7) El rigor de la muerte se establece.
Entonces el cuerpo comienza su retorno al polvo, mientras el "espíritu vuelve a Dios que lo dio".
Todo es vanidad en esta tierra, menos Dios y lo de Dios. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Haz en tu juventud y verás en la vejez
Eclesiastés 11:9
“Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios.”
Salomón le habla al joven de la realidad de la vida: del gastarse del cuerpo hasta la muerte. Alégrate en tu juventud, pero sabe que Dios juzgará todas tus acciones; por eso acuérdate de tu Creador ahora, antes que lleguen los días malos. Estos son los puntos para la semana.
- Dios da la vida para que la sepamos llevar con temor y sabiduría, porque Él hace justo juicio y cada uno recibe de acuerdo a como ha vivido, bueno o malo. Con eso el joven sabe qué camino le conviene.
- Saca de tu corazón el enojo, donde se acumulan el odio, la rebelión y el desquite, y aparta de tu carne el mal: los placeres vergonzosos, lo que se hace en la oscuridad y la soledad.
- Acuérdate de tu Creador en tu juventud, pronto, antes que vengan las enfermedades y la muerte. ¿Cómo podemos esperar que Dios nos ayude cuando seamos viejos si no le servimos mientras somos jóvenes?
- La vejez es la época en que se opacan las luces: los días son pesados, las noches largas, y tras cada lluvia vuelven las nubes. En la juventud, después del problema, el sol vuelve a salir.
- El cuerpo envejecido es como una casa: tiemblan los brazos, se doblan las piernas, faltan las muelas, se oscurecen los ojos, se cierran los oídos y el cabello se pone blanco como el almendro en flor.
- Todo esto pasa porque el hombre va a su morada eterna: castigo para siempre, o una morada con Dios. El cuerpo vuelve al polvo y el espíritu vuelve a Dios que lo dio. Todo es vanidad, menos Dios y lo de Dios.
No lo dejes para después: esta semana aparta un tiempo cada día para buscar a tu Creador, y pregúntate qué estás preparando hoy para tu vejez.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
La Casa que se Pone Vieja
Eclesiastés 11:9
Para leer en voz alta con los niños
“Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: disfruta ser joven, pero acuérdate de que Dios ve todo lo que haces y un día lo va a juzgar. Salomón compara el cuerpo con una casa que poco a poco se pone vieja: las ventanas se oscurecen y las puertas se cierran.
- Ser niño es un regalo de Dios para jugar, aprender y alegrarte. Pero Dios ve todo lo que haces, lo bueno y lo malo, aunque nadie más lo vea.
- Saca el coraje de tu corazón. Si lo guardas, se vuelve odio y ganas de desquitarte. Y lo que haces a escondidas también lo ve Dios.
- Salomón dice: acuérdate de Dios ahora que eres joven, no cuando seas viejito. Lo que aprendes de Dios hoy te va a sostener toda la vida.
- Cuando la gente envejece, las manos tiemblan, las piernas se doblan, los ojos ven menos y los oídos oyen poquito. El pelo se pone blanco como un almendro florecido.
- Un día el cuerpo vuelve al polvo y el espíritu vuelve a Dios, que lo dio. Todo en esta tierra se acaba, menos Dios y lo de Dios.
¿Qué puedes hacer para Dios ahora que eres niño?
Esta semana, cada mañana al despertar, dile a Dios: «Gracias por mi vida; hoy quiero servirte».
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
