Mega Zoé
Estudio #1338Iglesia en las casas

Hijo Amado

Hijo Amado enseña a cuidar la vida del hogar delante de Dios y permanecer en la verdad.

Antiguo Testamento1 Reyes4 min lectura

Jeroboam era el rey de las diez tribus, fue el que sustituyó a Salomón. Se hizo idólatra con muchos dioses, adorando dioses. Se levantaron altares fuera de Jerusalén. (1 Reyes12:28) El temor se hace enemigo de uno mismo y se le da plataforma para manifestarse y traer grandes mentiras. Se pierde la confianza en Dios, y llega la desconfianza y se manifiesta la duda y desconfianza a Dios; llega el peligro, Dios ya lo vio y el profeta se ha de enterar.

Su hijo cae enfermo y muere.

Cuando Jeroboam destrozó el reino y profanó el sacerdocio, enferma su hijo.

Lo más probable que fuese el primogénito; y, por tanto, el heredero de la corona, cuando murió, todo Israel hizo duelo por él.

Envió a su mujer con disfraz para que le preguntara al profeta Ahías lo que había de pasar con su hijo amado.

Si se recobra o muere su hijo.

Ahora él tenía ídolos, no a Dios.

No era humillación lo que buscaba, era si el niño viviría.

Jeroboam, su mano fue restaurada, conocía de sanidad.

Envía a su mujer con disfraz al profeta Ahías, que vivía ignorado y en la oscuridad en Silo, ciego por la edad, pero favorecido todavía con las visiones del Omnipotente, no hacen falta los ojos del cuerpo.

Jeroboam venía al profeta por el apuro en que está.

Ahías fue el que le dijo a Jeroboam que había de ser rey. (1 Reyes 14:2)

Alguien dijo: Los que por su pecado se hacen indignos de consuelo y con todo esperan que los ministros de Dios, por ser buenas personas, les hablen palabra de paz y consuelo, se hacen daño a sí mismos y deshonran a los ministros.

Su esposa porque ella podía exponer el caso sin dar nombres: Señor, tengo un hijo enfermo, ¿recobrará la salud o no?

Hubiese vivido esos días con el niño y verlo morir en sus brazos, que preguntar al profeta qué sería de él.

Además, va disfrazada para ocultar su personalidad a la corte, personas y a los lugares por los que había de pasar, sino principalmente al profeta a quien venía a consultar.

Dejando atrás a Jeroboam, para engañar al profeta, era meramente un hijo de cualquiera.

Dios le dice a Ahías: He aquí la mujer de Jeroboam vendrá a consultarte por su hijo, que está enfermo, vendrá disfrazada.

En la puerta detenida: Entra mujer de Jeroboam.

¿Por qué te finges otra?

Es enviado a ella con revelación dura.

Dios se llama a sí mismo Jehová Dios de Israel (7).

El pueblo deja a Dios, pero Dios no los había dejado.

Dios tomaría venganza del que más daño había hecho a Israel, al arrastrarlos a la idolatría, haciéndoles así renegar, abandonar, renunciar al verdadero Dios.

(1 Reyes 14:7-8) Le reclama que el reino de David, Dios se lo había pasado a Jeroboam, gran favor para él, hacerlo rey sobre el pueblo escogido de Dios, "quitándole el reino a la casa de David para entregárselo a él".

Lo acusa de impiedad y apostasía y especialmente de idolatría: "hiciste lo malo sobre todos los que han sido antes que tú."

Los becerros de Jeroboam son dioses ajenos, había cambiado la verdad de un Dios vivo por becerros.

(10-12) Llega el mal que buscó Jeroboam.

Todo lo suyo sería como polvo soplado por el viento.

No hay un futuro con esperanza, todo en la vida se le ha muerto, queda solo, y muerte.

Los suyos que mueran, lo comerán los perros, los del campo que mueran lo comerán las aves; porque Jehová lo ha dicho.

(1 Reyes 14:12-13) Le da sentencia a ella del niño, "de haber sobrevivido habría quedado infectado por el pecado y envuelto así en la ruina de la casa de su padre".

(13) Por cuanto se ha hallado en él alguna cosa buena delante de Jehová Dios de Israel, en la casa de Jeroboam.

Al morir en la inocencia de tan temprana edad, todavía podía verse en su alma una miniatura la imagen de Dios.

Por eso, él será el único de toda la familia de Jeroboam en morir y ser sepultado honrosamente, y a él se le hará duelo como lo querían para sí los sobrevivientes de la familia.

Pero esto mismo va a ser una señal de la ira de Dios contra su familia.

Era una señal de ruina para la familia el que Dios se llevase a quien quizás habría emprendido una reforma religiosa en el país.

La mujer de Jeroboam no tiene nada que decir contra la palabra de Jehová, así que se marcha con el corazón lleno de pesadumbre a su casa en Tirsa; y entrando por el umbral de la casa, el niño murió y lo (17) endechó (canción triste o lamento) todo Israel (18) por la esperanza que en él estaba puesta. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz