Se le puede llamar, a este Salmos que es una perla. Cuando la mente no puede hallar palabra para decir, este Salmos proporciona (poner las cosas en un orden, conseguir un objetivo deseado, disponer y ordenar algo con la debida correspondencia en sus partes lo que necesita o le conviene) expresión. Se cree que este Salmos, David lo escribió en la "revuelta" (motín, agitación que produce una alteración del orden") de Absalón.
David clama a Dios, porque ha provisto bien para él.
Alaba a Dios porque está seguro de que Dios continuará dispensándole (dar, conceder) Su favor.
David tenía comunicación íntima con Dios mediante la oración en los días de angustia y de apuros.
Pase lo que pase, "clamaré a mi Dios."
Y no lo dejaremos marchar, hasta que Dios nos bendiga, como lo dijo Jacob.
(2) Desde el confín de la tierra clamaré a Ti.
Desde el más remoto y oscuro rincón del país.
"Aunque mi corazón desmayare."
Uno no puede estar tan hundido ni tan desesperado como no levantarse a oración.
Si dejo de orar pasaré a ser una víctima de la desesperación.
Se dice: se ha cesado de orar a ser una víctima de la desesperación.
Se llega al fin cuando se pone fin a nuestras oraciones.
No es cuando uno ha perdido la purificación o nunca la hayamos buscado, por lo cual estamos en desesperación, este Salmos, es aquella vida que se ha levantado alrededor de uno, los que traicionan, los que no te aman y se aprovechan de tu silencio, el que te vende, el que te burla, el que te traiciona, y al fin y al cabo no te aman, eres un estropajo para ellos: ¡Oh, alma como han querido destruirte! ¡Los que han mojado el pan en la mesa!
Los grandes triunfos de la fe son conseguidos en medio de las pruebas más difíciles.
Llévame a la roca más alta para encontrarme más lejos del alcance de mis apuros.
Levántame "Tú" "porque yo no puedo."
El lejano no te puede matar, te mata el que está cerca.
Que el debido tiempo llegue y "haz que tenga lo que pida."
(3) "Porque Tú has sido mi refugio y torre fuerte delante del enemigo."
Una roca más alta que yo y sé que me llevarás a esa roca.
Como tantas otras veces que hemos desarrollado la fe en cada mal que han querido en contra de uno por falta de amor.
La experiencia nutre nuestra fe y nos hace fuerte e inquebrantable (irrompible, duro).
(4) Yo habitaré en Tu tabernáculo para siempre.
La maldad de su hijo lo llevo a estar exiliado del santuario y esto era lo que más tristeza le causaba, pero está seguro de que Dios en Su bondadosa providencia, le hará volver.
Habitaré en Tu tabernáculo para siempre: aunque las multitudes me quieran desprender de él (tabernáculo).
(5) Porque Tú, oh Dios, has oído mis votos; "Me has dado la heredad de los que temen Tu nombre." "Dios"
Mi Dios es testigo de todos nuestros votos, todas las promesas de "obediencia."
Si sufrimos, es la herencia de los santos; si somos perseguidos, nos hallamos en la pobreza o la tentación; todo esto está incluido en la escritura de la herencia de los escogidos.
Tenemos la misma herencia que el Primogénito mismo; ¿Qué puede ser mejor?
(6) David esperaba que, así como por la vía del deber había de habitar siempre en el tabernáculo de Dios así había de permanecer por largos días delante de Dios por la vía del consuelo.
No necesitamos desear herencia que la de aquellos que temen a Dios. (5b)
(7) No hay que temer.
Designa (para determinado fin) a la "misericordia y la verdad", para que lo preserven (proteja, guarde, defienda, mantenga) (al rey David) ¡lo guarden!
¡Que sean ellas (misericordia verdad) que los guarden!
¡Que sean ellas algo así como los ángeles custodios!
David está seguro de que Dios le prolongará la vida y por eso, ruega que Dios se la preserve; no pide que le asigne una fuerte guardia personal, ni un castillo fortificado, sino que le prepare la misericordia y la verdad para su preservación. ¡Aleluya!
No necesitaba David para estar seguro ninguna otra cosa, sino la "protección de la misericordia" y de la "verdad" de Dios.
Así cantaré Tu nombre para siempre. (8)
David, estaba delante de Dios y bajo la adversidad, pide; "prepara misericordia y verdad", y no mal que tocara mi morada, porque te amo a Ti."
Entre nuestras súplicas y nuestras acciones de gracia debería haber un paralelismo. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Protección De Dios
Salmos 61:1-8
“Desde el cabo de la tierra clamaré a ti, cuando mi corazón desmayare. Llévame a la roca que es más alta que yo, Porque tú has sido mi refugio, y torre fuerte delante del enemigo.”
Este Salmo es una perla: cuando la mente no halla palabras, él las da. David lo escribió, según se cree, en la revuelta de Absalón, y en medio de la angustia clama a Dios, seguro de que Dios seguirá dándole Su favor. Estos son los puntos para la semana.
- Pase lo que pase, «clamaré a mi Dios», desde el rincón más remoto. Uno no puede estar tan hundido que no pueda levantarse a orar; se llega al fin cuando se pone fin a nuestras oraciones.
- Este Salmo es para cuando se levantan alrededor los que traicionan, los que se burlan y se aprovechan de tu silencio. El lejano no te puede matar; te mata el que está cerca.
- Los grandes triunfos de la fe se consiguen en medio de las pruebas más difíciles. «Llévame a la roca más alta»: levántame Tú, porque yo no puedo.
- Dios ha sido refugio y torre fuerte delante del enemigo. Como tantas otras veces que han querido el mal contra uno, la experiencia nutre nuestra fe y la hace fuerte e inquebrantable.
- Lo que más le dolía a David era estar lejos del santuario, pero estaba seguro de que Dios lo haría volver: «Yo habitaré en tu tabernáculo para siempre».
- Si sufrimos, si somos perseguidos o pasamos pobreza, todo está en la escritura de la herencia de los escogidos. Tenemos la misma herencia que el Primogénito; ¿qué puede ser mejor?
- David no pidió guardia personal ni castillo, sino que la misericordia y la verdad de Dios lo guardaran. Entre nuestras súplicas y nuestras acciones de gracias debe haber un paralelismo.
No dejes de orar aunque tu corazón desmaye: cada día de esta semana, junto con lo que le pidas a Dios, dale gracias por una vez que ya te guardó.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
La Roca Más Alta que Yo
Salmos 61:1-8
Para leer en voz alta con los niños
“Desde el cabo de la tierra clamaré a ti, cuando mi corazón desmayare. Llévame a la roca que es más alta que yo, Porque tú has sido mi refugio, y torre fuerte delante del enemigo.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: desde donde esté, aunque esté muy triste, voy a orarle a Dios, porque Él es mi lugar seguro. El rey David se imaginaba una roca altísima, donde el peligro no lo podía alcanzar, y le pedía a Dios que lo subiera allí.
- David escribió esta oración cuando estaba pasando un tiempo muy difícil. Personas cercanas a él lo traicionaron y tuvo que irse lejos de su casa.
- Aunque estaba triste y cansado, David no dejó de orar. Nunca estás tan lejos ni tan triste que no puedas hablar con Dios.
- David le dijo a Dios: «Súbeme tú, porque yo solo no puedo». Cuando algo es muy difícil para ti, Dios te puede levantar.
- Dios es como una torre fuerte y como un pájaro que cubre a sus pollitos con las alas. Debajo de sus alas estás seguro.
- David no pidió soldados ni un castillo para cuidarse. Pidió que la misericordia y la verdad de Dios lo cuidaran.
- Cuando Dios te ayude, no te olvides de darle las gracias. Pedir y dar gracias van juntos, como los dos zapatos.
¿Cuándo has sentido que Dios te cuidó?
Esta semana, cada noche, dale gracias a Dios por una cosa en la que te ayudó ese día.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
