Un Dios que solo pide que se Le ame. Cuando salió Israel a encontrar en batalla a los filisteos en Eben-ezer, perdieron cuatro mil hombres. Intentando ganar la batalla, los ancianos llevaron "el arca del pacto de Silo al campamento (1 Samuel 4:3-11). Los israelitas se alegran en gran manera "cuando vieron el arca" y los "filisteos" temieron en gran manera porque sabían la reputación de Jehová (opinión, estima, prestigio). Pero se animaron entre sí y se acercaron de nuevo a la batalla. ¡Para su asombro, los israelitas "huyeron y cayeron" treinta mil hombres de a pie, los sacerdotes Ofni y Finees fueron muertos (1 Samuel 4:10-13), y la misma "arca fue tomada!"
I. Lamento para el que no lucha.
Fracasos en el cielo por causa del desobediente.
Elí, aunque ciego y pesado no se quedó en su cuarto, sabía y podía entender que en estos momentos estaba en juego la gloria de Dios, así se situó junto al camino para poder recibir así el primer comunicado, la razón, "porque su corazón estaba temblando por causa del Arca de Dios".
También se había dado cuenta del inminente peligro.
Israel había perdido el derecho a tener el Arca (especialmente sus hijos).
(1 Samuel 2:29-32) No usó de su autoridad para impedir que se transportase el Arca al campamento, no santificó los suyos y enloqueció.
El hombre bueno coloca los intereses de la iglesia de Dios por encima de todo interés personal o secular.
¿Cómo Elí podía estar a sus anchas cuando la gloria de Dios los iba a abandonar?
Si el Arca de Dios corría peligro, Elí debía estar amonestando a sus malos hijos.
Aunque no podía ver, sí podía oír (14) la gritería del pueblo, y entender que era un grito de lamentación.
Era el juez de Israel; debía ser penoso para él porque la derrota del ejército y la mortandad de gran número de los soldados era muy triste para él.
Muerte de sus dos hijos, era un golpe muy severo para su corazón de padre.
No interrumpe al informante con lamentación por sus hijos.
Está impaciente por escuchar el final del relato y no duda de que el hombre, al ser israelita, diría también algo sobre el Arca; y "el Arca ha sido tomada", su corazón sufrió un durísimo golpe y cayó de espaldas, rompiéndose la nuca.
Así, fueron su ruina final la insensatez y la perversidad de aquellos hijos suyos, a quienes no reprendió con la severidad (dureza, severo, duro, inflexible o crudo) que merecían.
Con todo, hemos de tener presente, para elogio o justificación de Elí, que no fue la muerte de sus hijos lo que le produjo la muerte sino la pérdida del Arca.
Un relato triste, doloroso y de vergüenza a la desobediencia y a las consecuencias (19-22) de la casa de Elí, la pesadumbre, pesadez que provocó la noticia de la pérdida del Arca, es el concerniente (afecto) a la muerte de la mujer de Finees, uno de los malvados hijos de Elí, que tanto mal había traído sobre Israel.
Era una mujer de corazón muy sensible y estaba próxima a dar a luz.
Cuando escuchó la noticia de la muerte de su suegro, y su marido, su suegro a quien respetaba, tal vez se puede tener dolor por su marido, aunque era malvado, "pero especialmente de la "pérdida del Arca", se inclinó y dio a luz, porque le sobrevinieron sus dolores de repente. (19).
Tuvo fuerzas suficientes para dar a luz al hijo; desfalleció poco después y murió.
Parece que oír de la muerte de su suegro y su marido no le afecto tanto como la noticia de que el Arca había caído en manos de los filisteos.
Esto hizo que le pusiera al niño un nombre que perpetuará el recuerdo de la calamidad y del impacto que había "producido en ella."
Elí no estorbó el pecado de Finees y el nieto quedó sin madre y no había alegría.
Ordenó que le llamaran Icabod (sin gloria, ¿Dónde está la gloria? ¡Traspasada es la gloria de Israel!).
Lo cual ella misma explica así con sus labios moribundos: ¡Traspasada es la gloria de Israel! Por haber sido pasada el Arca de Dios, su suegro y marido muertos.
Signo de la presencia de Dios en medio de su pueblo.
Si se marcha Dios, se marcha Su gloria y con ella, "la fuente de tanto bien." Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Malas noticias para el que no hace la voluntad de Dios
1 Samuel 4:12-22
“Y llamó al niño Icabod, diciendo: ¡Traspasada es la gloria de Israel! por haber sido tomada el arca de Dios, y por la muerte de su suegro y de su marido.”
Israel quiso ganar la batalla llevando el arca al campamento, y la perdió: cayeron treinta mil hombres, murieron Ofni y Finees, y el arca fue tomada. La desobediencia de la casa de Elí trajo malas noticias a todo el pueblo. Si se marcha Dios, se marcha Su gloria. Estos son los puntos para la semana.
- Elí, ciego y pesado, no se quedó en su cuarto: se sentó junto al camino a esperar el primer aviso, porque su corazón temblaba por causa del arca de Dios.
- Pero Israel, y sobre todo sus hijos, había perdido el derecho a tener el arca. Elí no usó su autoridad para impedir que la llevaran al campamento ni santificó a los suyos.
- El hombre bueno coloca los intereses de la iglesia de Dios por encima de todo interés personal. Si el arca corría peligro, Elí debía estar amonestando a sus malos hijos, no estar a sus anchas.
- Oyó la gritería, no interrumpió al mensajero para llorar a sus hijos, y cuando oyó «el arca ha sido tomada», cayó de espaldas y se desnucó. Fue la pérdida del arca, no la de sus hijos, lo que lo mató.
- Su ruina final fue la insensatez y la perversidad de aquellos hijos a quienes no reprendió con la severidad que merecían. Lo que el padre no estorba, lo termina pagando la casa entera.
- La mujer de Finees, al oír la noticia, dio a luz y murió. Lo que más le dolió fue que el arca cayera en manos de los filisteos, y llamó al niño Icabod: ¿dónde está la gloria?
- El arca era la señal de la presencia de Dios en medio de su pueblo. Si se marcha Dios, se marcha Su gloria, y con ella la fuente de tanto bien.
Mira qué pecado estás dejando pasar sin reprenderlo en tu casa o en tu propia vida, y corrígelo esta semana antes de que la gloria de Dios se aparte.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
La Silla Junto al Camino
1 Samuel 4:12-22
Para leer en voz alta con los niños
“Y llamó al niño Icabod, diciendo: ¡Traspasada es la gloria de Israel! por haber sido tomada el arca de Dios, y por la muerte de su suegro y de su marido.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: una mamá le puso a su bebé un nombre que significa «¿dónde está la gloria?», porque los enemigos se habían llevado el arca de Dios. El viejo sacerdote Elí esperaba noticias sentado en una silla junto al camino.
- El arca de Dios era la señal de que Dios estaba con su pueblo. Israel la llevó a la guerra como si fuera un amuleto de buena suerte, y perdió la batalla.
- Elí era muy viejito y no podía ver, pero su corazón temblaba por el arca de Dios. Por eso se sentó junto al camino a esperar noticias.
- Los hijos de Elí hacían cosas malas, y Elí no los corrigió como debía. Lo malo que no se corrige trae consecuencias, y ese día llegaron todas juntas.
- Cuando Elí oyó que se habían llevado el arca, se cayó de la silla y murió. Le dolió más perder el arca de Dios que cualquier otra cosa.
- La nuera de Elí tuvo un bebé ese mismo día y le puso Icabod, que quiere decir «¿dónde está la gloria?». Sin Dios, en aquella casa ya no había alegría.
- Lo más valioso que tiene tu familia es que Dios esté con ustedes. Obedecer a Dios y a tus papás es cuidar esa presencia.
¿Por qué crees que a Elí le dolió tanto perder el arca de Dios?
Esta semana, cuando te corrijan en casa, escucha sin pelear y obedece.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
