En este Salmos se habla de Dios como dirigiendo a su pueblo desde Egipto a Canaán y haciendo que toda la tierra sea conmovida a Su venida. El Dios de Jacob es exaltado como teniendo poder sobre río, mar y monte y haciendo que toda la naturaleza preste homenaje y tributo ante Su gloriosa majestad. C.H.S.
Las maravillas del Éxodo.
Cuando salió Israel de Egipto.
"Eran como un solo hombre en su voluntad de abandonar a Gosén"; aunque eran muchos, "ni un solo individuo se quedó atrás".
¡Qué unión tan hermosa!
La unanimidad es una muestra agradable de la presencia divina y uno de sus frutos más dulces.
¡Qué dulce es para el cristiano que se ha visto obligado a escuchar la conversación profana de los inicuos cuando al fin puede salir de en medio de ellos y residir con su propio pueblo! C.H.S.
(V. 2) Judá vino a ser su templo santuario, e Israel su dominio (dominar, poder).
La palabra "su" viene donde habríamos esperado el nombre de Dios; pero el poeta está tan "lleno" en su pensamiento de Dios que se le olvida mencionar el nombre, como Magdalena cuando exclamó: "Dime dónde lo has puesto". (Juan 20:15)
Todos se hallaban en el santuario de la Deidad y "su campamento era un gran templo".
¡Qué cambio tiene que haber sido para los fieles entre ellos el estar fuera de las idolatrías y blasfemias de los egipcios y bajo las órdenes justas y la adoración santa del gran Rey en Jesús!
Verían en un mundo de maravillas, en que Dios se veía en el pan que comían y el agua que bebían, así como en la solemne adoración en Su lugar santo.
Cuando el Señor está presente de modo manifiesto en una iglesia y sus "órdenes" misericordiosas son "reconocidas" con "obediencia", ¡qué edad de oro ha llegado y que privilegios tan honrosos disfruta el pueblo!
(C.H.S.) ¡Ojalá fuera así entre vosotros!
(Mateo 28:20); y he aquí Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo! Amén.
¿No es un privilegio de su pueblo el vivir para Él, el vivir con Él y el vivir de Él?
(Zacarías 13:9) Diré: Pueblo mío; y él dirá: Jehová es mi Dios.
(Salmos 114:3) El mar lo vio y huyó; El mar Rojo fue dividido delante de ellos, para librarles a ellos y destruir a sus enemigos; y el Jordán, al entrar en Canaán.
Esta fue la obra de Dios; el poeta no canta sobre la suspensión de las leyes naturales, o de un fenómeno singular que no se explica fácilmente: sino que para él "la presencia de Dios entre Su pueblo lo es todo".
En su elevado cántico "nos dice que el río se echó atrás" porque el Señor estaba allí.
La división del mar y el que se secara el río se hallan en un intervalo de cuarenta años, debido a que son las escenas inicial y final de un gran suceso.
Así quedó manifiesto que Jehová no necesitaba protección de Israel.
A la orden de Jehová, los sacerdotes, llevando el Arca del Pacto, el símbolo sagrado de la presencia divina.
No estaban los luchadores era el Arca.
Así quedó manifiesto que Jehová no necesitaba protección de Israel, sino que era su guardia y guía, puesto que los sacerdotes no iban armados; y no temían separarse de los ejércitos israelitas y asentarse con el Arca en el río a la vista de sus enemigos.
Era al mediodía, a la luz del sol y en presencia, indudable, de los habitantes del territorio circundante (rodear), algo que aterrorizó a los reyes de los cananeos y amorreos al oeste del río.
Las aguas conocen a su Amo y no se atreven ni a mojar los pies de los sacerdotes que la llevaban.
(Salmos 114:4-6) Estas montañas son arrancadas de cuajo en el momento en que Cristo empieza la obra de la conversión.
(Salmos 114:5) ¿Qué te pasó, oh mar que huiste?
¿Por qué falló tu fuerza? ¿Se secó tu propio corazón "¿Qué mal tenías tú, oh mar que huiste?
Tú eras vecino al poder de Faraón, pero no temías a sus huestes (ejército); el viento tempestuoso nunca prevaleció contra ti de modo que fueras dividido en dos; pero cuando el Señor había de pasar a través de tus muchas aguas, te asustaste y huiste delante de Él. C.H.S.
Oh montes, ¿Por qué saltasteis como corderos y vosotros, collados, como corderitos?
¿Qué os dolía que os movíais así?
Solo hay una respuesta: "la majestad de Dios os hacía saltar".
Una mente de gracia va a reprobar (desaprobar, criticar) a la naturaleza humana por esta extraña insensibilidad, cuando el mar y el río, los montes y los collados son tan sensibles a la presencia de Dios.
El hombre está dotado de razón e inteligencia y con todo, se queda inconmovible ante lo que la creación material contempla con temor.
Dios ha llegado más cerca de nosotros de lo que llegó en Sinaí o en el Jordán, porque ha asumido (hacerse cargo) nuestra naturaleza y, sin embargo, la masa de la humanidad no retrocede de sus pecados ni avanza por los caminos de la obediencia. C.H.S.
A la presencia de Dios tiembla la tierra.
(Salmos 114:8) La peña en estanque de agua.
Convirtió "la roca en fuente de aguas" para Israel.
Así como fueron protegidos con milagros, así también fueron alimentados por milagros. (Peña: piedra grande sin labrar, según la produce la naturaleza) (aguas que salen de la piedra). Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
El Dios De Toda La Tierra
Salmos 114
“A la presencia de Jehová tiembla la tierra, a la presencia del Dios de Jacob, El cual cambió la peña en estanque de aguas, y en fuente de aguas la roca.”
Este salmo canta a Dios dirigiendo a Su pueblo desde Egipto a Canaán, con poder sobre el río, el mar y el monte. Para el salmista, la presencia de Dios entre Su pueblo lo es todo, y toda la naturaleza le rinde homenaje. Estos son los puntos para la semana.
- Cuando Israel salió de Egipto eran como un solo hombre: aunque eran muchos, ni uno solo se quedó atrás. La unanimidad es una muestra de la presencia divina y uno de sus frutos más dulces.
- Judá vino a ser Su santuario, y su campamento era un gran templo. Veían a Dios en el pan que comían, en el agua que bebían y en la adoración santa en Su lugar.
- Cuando el Señor está presente de modo manifiesto en una iglesia y Sus órdenes se reconocen con obediencia, llega una edad de oro. Es privilegio de Su pueblo vivir para Él, con Él y de Él.
- El mar lo vio y huyó, y el Jordán se volvió atrás. Delante no iban los guerreros, sino el Arca con los sacerdotes desarmados: Jehová no necesitaba protección de Israel; Él era su guardia y guía.
- El mar no temió las huestes de Faraón, pero huyó delante del Señor, y los montes saltaron como carneros. Solo hay una respuesta: la majestad de Dios los hacía saltar.
- El mar y los montes son sensibles a la presencia de Dios, y el hombre, dotado de razón, se queda inconmovible. Dios se acercó más que en Sinaí al tomar nuestra naturaleza, y la humanidad no retrocede de sus pecados.
- A la presencia de Dios tiembla la tierra. Él convirtió la peña en estanque de aguas: así como protegió a Su pueblo con milagros, también lo alimentó con milagros.
Cada día de esta semana, reconoce la presencia de Dios contigo y obedece en seguida lo primero que Él te pida, como el mar que lo vio y le dio paso.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Montes que Saltan como Carneros
Salmos 114
Para leer en voz alta con los niños
“A la presencia de Jehová tiembla la tierra, a la presencia del Dios de Jacob, El cual cambió la peña en estanque de aguas, y en fuente de aguas la roca.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: cuando Dios se presenta, hasta la tierra tiembla, y Él puede sacar agua de una roca. El salmo cuenta que, cuando el pueblo de Dios salió de Egipto, el mar se apartó, el río Jordán se echó para atrás y los montes saltaron como carneros.
- Cuando el pueblo salió de Egipto, todos salieron juntos, como un solo hombre, y nadie se quedó atrás. Cuando la familia de Dios está unida, se nota que Dios está ahí.
- En el desierto, el pueblo veía a Dios en el pan que comía y en el agua que bebía. Tú también puedes ver a Dios en lo de cada día.
- Al cruzar el Jordán, delante no iban los soldados, sino los sacerdotes con el Arca. ¡Dios no necesitaba que lo cuidaran! Él cuidaba a Su pueblo.
- El mar no le tenía miedo al ejército de Faraón, pero cuando vio a Dios, huyó. Los montes saltaron como carneros. ¡Así de grande es Dios!
- Pero hay algo triste: el mar y los montes obedecen a Dios, y muchas personas no. Oyen de Jesús y siguen haciendo lo malo como si nada.
- Dios convirtió una roca dura en un estanque de agua para Su pueblo. Él te cuida y te da lo que necesitas.
¿Dónde viste a Dios hoy: en la comida, en tu familia, en algo bonito?
Esta semana, cuando Dios te pida algo por medio de tus padres o de la Biblia, obedece a la primera.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
