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Estudio #1258Iglesia en las casas

Josué, Soldado Del Señor

Josué, Soldado Del Señor enseña a discernir la batalla espiritual.

Antiguo TestamentoJosué4 min lectura

Dios pide a Josué que viva conforme a la Ley de Dios y hacer de ella su norma (reglas se deben seguir). (Josué 1:8) Es como si Dios pusiera en manos de Josué (1:9) el libro de la ley; y le encarga: (a) que de día y de noche medite en ella; (b) No había de perder que se apartase de su boca, y decirle al pueblo la relación con la Ley de Dios; (c) Siempre había de hacer conforme a toda la Ley. Aunque fuese hombre de gran poder y autoridad, debía someterse a lo mandado.

Sucesor de Moisés (Éxodo 17:9)

(Éxodo 17:13) Josué deshizo a Amalec y a su pueblo.

La derrota de Amalec.

La victoria había estado en el aire por algún tiempo entre los dos campamentos, pero Israel siguió luchando hasta que Josué deshizo a Amalec.

Aunque Josué luchaba con grandes desventajas, con soldados faltos de disciplina, malas armaduras, cuarenta años quebrantados, largos años en esclavitud y siempre prestos a murmurar, nada de ellos para ganar.

Dios, sin embargo, obró por medio de ellos una gran salvación.

Seamos amigos y conozcamos de él.

Sus primeros años y su preparación para el liderazgo.

Era hijo de Nun, de la tribu de Efraín. (Números 13:8, 16)

(Éxodo 17:9) Fue mencionado por primera vez en la batalla contra los amalecitas, donde dirigió las fuerzas de Israel.

Josué (Éxodo 24:12-13; 33:11) servidor de Moisés.

Se convirtió en el ayudante de Moisés y lo acompañó parte del camino hacia el Monte Sinaí cuando fue dicho el Decálogo (los Diez Mandamientos).

(Éxodo 33:11) Fue el ayudador en el tabernáculo.

El joven Josué hijo de Nun, "su servidor", "nunca" se apartaba de en medio del tabernáculo.

(Números 13:8, 16) Se le cambia su nombre, es enviado como uno de los espías enviados desde Cades a reconocer la tierra de Canaán.

(Números 14:6-30) Dio un informe alentador sobre la tierra, junto con Caleb, resultando en la promesa a estos dos de entrar a la Tierra Prometida, mientras que todos los demás adultos de su generación murieron en el desierto.

Su carrera como líder de Israel.

Fue designado por Dios y ordenado como sucesor de Moisés (Números 27:18-23); Varón en el cual hay espíritu (no es carnal) y pondrás tu mano sobre él.

Moisés (Deuteronomio 31:1-8) le dio un encargo solemne ante "todo Israel": Y Jehová va delante de ti; Él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará"; no temas ni te intimides.

Después de la muerte de Moisés, fue designado por Dios como líder, se le animó en su tarea y se le instruyó acerca de las condiciones para tener éxito (Josué 1:1-9).

Empezó inmediatamente (Josué 1:10-11) su carrera de conquista, estado de temor.

Al comienzo de su campaña ocurrieron tres sucesos sobrenaturales, que indicaron que el Señor estaba con él.

(Josué 3:14-17) El río Jordán se divide cuando estaba a punto de desbordarse para dar paso a los israelitas.

El ángel de Jehová se le aparece (Josué 5:13-15).

(Josué 6:12-21) Tan pronto se lleva a cabo el plan divino, en el momento en que el pueblo dé la señal, "los muros de la ciudad caen", permitiendo una victoria completa.

(Josué 7) Josué solo encuentra un tropiezo, la derrota en Hai, que le enseñaba la necesidad de "una obediencia absoluta a Dios."

(Josué 11:23; 12:24) De aquí en adelante Josué continuó firme hasta que venció a treinta y un reyes, y la mayor parte de la tierra fue sometida.

Luego dividió la tierra entre las tribus (Josué 23:4)

Sus últimos días.

(Josué 24:23) Antes de su muerte, dirige unas palabras de despedida a Israel, aconsejando al pueblo a tener lealtad a Dios y a permanecer como una nación separada.

(Josué 24:29-31) Murió, dejando una influencia poderosa en Israel.

Las conquistas de Josué sobre los enemigos de Israel pueden verse como un tipo de la batalla que un cristiano tiene con las tres fuerzas básicas del mal: el mundo, la carne y el diablo. (Efesios 6:12)

La victoria de Josué fue ganada por fe; al igual que la del cristiano. (1 Juan 5:4)

Los frutos de la conquista fueron perdidos pronto por los sucesores de Josué, que se rindieron deshonrosamente ante sus viejos enemigos (Jueces 3:1-8). Lo mismo ocurre muy a menudo en la vida cristiana.

(Hebreos 4:11) El reposo solo llega a los que "conservan" lo que han ganado. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz