Mega Zoé
Estudio #1226Iglesia en las casas

Confiar En Dios

Confiar En Dios enseña a caminar con sabiduría espiritual y permanecer firmes en las pruebas.

Antiguo TestamentoSalmos4 min lectura

Demostremos confianza, esa esperanza firme en Él. Confiemos en su poder para sacar adelante nuestras vidas, ya que ni uno mismo puede sacarse adelante. Al contrario, somos nosotros o uno mismo que nos hundimos en desesperación, agonía y tristeza. "Hay que dejarle a Dios el cuidado de nuestras vidas". Ahora desarrolla tu confianza en Él y deja de dudar de Él. Él fue el que te escogió y llamó así que, pon tu vida al cuidado de Él. Tú no puedes con los problemas y circunstancias. Deposita toda tu confianza y esperanza en Él. Sé firme y ten seguridad en tu confianza en Dios, no dudes más. Fíate (confía) en Él. Encárgale a Él todo de tu vida.

La fe es un deber permanente.

Un privilegio permanente (se mantiene sin interrupción o cambio en un mismo lugar, estado o situación).

Tu fe en Dios dura siempre, es continua, no se interrumpe.

Deberíamos confiar, tanto cuando podemos ver como cuando estamos totalmente a oscuras.

El confiar en Dios es el acto elevado o el ejercicio de la fe por el cual el alma, "al mirar a Dios y echarse sobre su bondad, poder, promesas, fidelidad y providencia, es elevada sobre los temores y desalientos (decaimiento del ánimo, de energía para continuar) carnales encima de las dudas y perplejidades (confusión, duda que se debe hacer) inquietantes (turbador, perturbador), o bien para obtener y continuar en lo que es bueno, o para prevenir o quitar aquello que es malo". (Thomas Lye)

"Esperad en Él en todo tiempo, oh pueblos; derramad delante de Él vuestros corazones."

Según nuestro amor, así será nuestra fe y confianza en Dios; y según nuestra confianza, así será nuestra libertad en el trono de la gracia.

Confiemos en Él y seamos capaz de derramar nuestro corazón delante de Él; "derrámalo como el agua, en lágrimas de gozo".

Porque cuando la piedra de tu corazón sea derretida por la misericordia, los ojos van a fluir como una fuente de lágrimas. (Samuel Lee)

"Haz de Él tu consejero y amigo; no puedes complacerle más que cuando tu corazón confía totalmente en Él".

Puedes decirle, si quieres, que has sido necio, tan necio de ir a este amigo o aquel en busca de alivio y no has hallado "ninguno"; y que ahora acudes a Él, que te manda: "derrama tu corazón delante de Él". (John Berridge)

"Derrámalo como agua; no como leche, cuyo calor permanece; ni como el vino, cuyo sabor es retenido.

No como miel, que sigue sabiendo a dulce, sino como agua, la cual, cuando es derramada, no queda nada de ella.

Así que "el pecado" sea derramado de tu corazón y que "ningún rastro de él quede en marcas externas", ni sabor en las palabras ni en los afectos. (Thomas Le Blanc).

(Salmos 37:5) Encomienda a Jehová tu camino.

Revela tu camino.

Revela tu pecado a Dios.

Verdaderamente, es imposible cubrir nuestros pecados, así que ¿Por qué no revelárselos?

No escondas lo que Dios ya conoce y quiere que le des a conocer.

Es un mal oficio el ser secretario del diablo.

Interrumpe tus tratos con Satanás revelando tus secretos y tus pecados a Dios. (Nathanael Hardy)

"Y confía en Él; y Él actuará (actos propios de Su naturaleza) (acción, su influencia, causa cierto afecto).

El labrador ara, grada (desmenuza la tierra) y siembra y "luego deja la cosecha a Dios."

¿Qué más puede hacer?

¿Acaso no puede cubrir los cielos de nubes y ordenar lluvia, o hacer salir el sol, o hacer descender rocío?

Lo deja todo en manos de Dios; y esto es para toda la verdadera sabiduría; "el confiar obedientemente en Dios" y dejar los resultados en Sus manos y "esperar Su bendición".

(Proverbios 3:5) Fíate de Jehová de todo tu corazón.

Debe haber un compromiso total de nosotros mismos, espíritu, alma y cuerpo al Señor.

Debemos confiar en Él, no solo para la salvación de nuestra alma sino también para la dirección de nuestras vidas.

Debe ser un compromiso sin reserva; suelta las reservas.

Entonces debe haber pues una sana desconfianza de uno mismo, (conozco mucho, pero que muchos que tienen confianza de sí mismo en listería para su favor, así Dios no está) que viene a ser lo mismo que reconocer que no sabemos lo que más nos conviene y "que no somos capaces de guiarnos a nosotros mismos".

(Jeremías 10:23) Conozco, oh, Jehová, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es "ordenar sus pasos."

(Isaías 26:4) Por fin se dan cuenta de que "en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos". Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz