Mega Zoé
Estudio #1191Iglesia en las casas

El Libro De La Vida

El Libro De La Vida llama a atender la Palabra de Dios y vivir con la mirada puesta en la vida eterna.

Antiguo TestamentoÉxodo4 min lectura

(Salmos 69:28) Los enemigos de Cristo, los que no le creyeron. Los que endurecen en la infidelidad y en el rechazo del Señor. No querer conocer al Señor es quedarse ciego, por lo que es imposible su curación. El problema en la vida de uno es que si tiene maldad ella trae maldad. La maldad nunca puede tener justicia: la justicia es en Dios y Dios no está en las vidas con maldad. Son borrados del Libro de la Vida.

(V. 31) Que perdones ahora su pecado y si no, ráeme ahora de tu libro que has escrito.

Jehová respondió a Moisés: Al que pecare contra mí, a éste raeré "Yo de mi libro."

Dios es el que dice quién está en Su libro de la vida.

Él no va a raer (eliminar) de su libro, sino a quienes "por voluntaria desobediencia" se han hecho indignos de figurar en el libro de Dios.

(Daniel 12:1) "En aquel tiempo" es el tiempo del fin, que es el de la segunda parte del periodo de la Gran Tribulación.

Días del fin; "tiempo del fin", momentos de angustia.

"Cual nunca lo hubo hasta entonces"; desde que existen las naciones.

Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo: Se levantará como militar, se alza contra el Anticristo y sus fuerzas.

(Lucas 10:20) Los discípulos estaban contentos de que los espíritus se le sujeten.

Jesús los lleva a que dirijan su gozo a un motivo más alto.

Sino regocijaos principalmente de que vuestros nombres están escritos en los cielos.

Cristo se refiere a esta inscripción de nuestros nombres en los cielos, porque es en el Libro de la Vida del Cordero.

El poder de llegar a ser hijos de Dios (Juan 1:12-13): Mas a todos los que le recibieron a los que creen en su nombre les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; (V.13) los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, "sino de Dios." Y alcanzar así la ciudadanía en los cielos, ha de ser valorado muy por encima del poder de expulsar demonios.

(Apocalipsis 3:5) El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del Libro de la Vida.

Sera cubierto (envuelto) en vestiduras blancas.

Un ropaje que cubre a la persona es de un blanco espléndido, significando la participación en la gloria del Cristo resucitado, como premio con que Dios recompensa una conducta inmaculada (ninguna mancha, completamente limpio).

(V. 5b) La segunda promesa del Señor: "no borraré su nombre del Libro de la Vida y confesaré su nombre delante de Mi Padre y delante de los ángeles."

De ninguna manera, en absoluto, jamás.

El Señor asegura: confesaré, es decir, reconoceré su nombre delante de Mi Padre y a los ojos de sus ángeles.

(Apocalipsis 20:12) Los muertos, grandes y pequeños, están de pie ante Dios.

"El Libro de la Vida" contiene los nombres de todos los redimidos por la preciosa sangre de Cristo.

Los otros libros tienen un detallado registro de las "obras" de los perdidos.

Ninguno de los que comparecen en este juicio está registrado en el "Libro de la Vida."

El hecho de que su nombre no esté allá le "condena", pero el "registro" (datos que pertenecen a una misma persona, observar o inspeccionar algo con atención, (datos = información concreta sobre hecho) (lo que se da, información, llegar al conocimiento de algo) de sus malvadas "obras" determina el "grado" de su castigo.

(Apocalipsis 21:27) Solo los que están inscritos en el Libro de la Vida del Cordero.

Nada impuro "entrará" jamás allá.

Mentiras no entran al cielo, el mentiroso no está en el libro del Cordero.

(Apocalipsis 22:18, 19) Si alguien añade a las cosas escritas en "este libro" de Apocalipsis, sufrirá "las plagas" que están escritas en el mismo.

Por cuanto los temas de este libro están entretejidos por toda la Biblia, este versículo condena, de manera efectiva, toda manipulación de la Palabra de Dios.

Un juicio similar se pronuncia sobre todo aquel que quita de las palabras del libro de esta profecía.

Cuando se ataca directo sobre la inspiración e integridad de la Biblia.

La condena es la perdición eterna.

Dios quitará su parte del Árbol de la Vida.

El tal nunca participará de las bendiciones de los que poseen la "vida eterna".

El liberalismo y el modernismo, tanto en el análisis como en la interpretación de las Escrituras, hacen de menos la Palabra de Dios.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz