Dios rescata al justo. Pedro lo deja ver en Lot. Pedro, escribiendo por inspiración, nos dice que Lot era un justo, que vivía abrumado por la conducta de las personas de aquellos tiempos: cosas que causan horror hablar de ellas. Dios vio que Lot tenía una fe genuina y que amaba la justicia y aborrecía el pecado. Para dejar ver Pedro a Lot que era realmente un justo a pesar de las apariencias en contra. Pedro repite que su alma se afligía cada día por las cosas que oía y veía en Sodoma. El pecado le causaba un profundo sufrimiento.
(Job 36:7) No apartará de los justos sus ojos.
Serán exaltados - lo humillado puesto en alto.
Lo humillado puesto en alto.
Cuida y protege a los súbditos (sujetos a Él).
No sólo los mira, sino que no aparta de ellos sus ojos.
Si un falso maestro o profeta, te quiere hacer daño, los ojos de Dios están sobre ti para librarte.
Aunque seas menospreciado y olvidado de quien esperas, los "amorosos y compasivos ojos del Padre Celestial" nunca se apartan de uno.
(Proverbios 11:10) Con el éxito de los justos la ciudad se alegra.
El favor que Dios otorga no sólo es una bendición para ellos mismos, sino también para el bien común.
Los justos gozan del favor especial de Dios: "Los ojos de Jehová están sobre (Salmos 34:15) los justos, para guardarles y protegerles a fin de preservarles de todo mal y cuyos oídos están atentos al clamor de ellos.
Cualquier grito de dolor ante un peligro inminente o por haber sufrido alguna tragedia.
Dios guarda a los suyos, de forma que no se les quiebre ningún hueso.
El mundo está haciendo fiesta y grandes desafíos, pero en uno se aflige el alma.
Quien tiene quebrantado el corazón (contrito equivale a triturado, como lo tenía Lot), no tendrá huesos quebrantados, sino que hasta los que hayan sido quebrantados se regocijarán (Salmos 51:8, 17).
(Salmos 34:19) Sí, muchas son las aflicciones (males, tristeza, sufrir) de los justos.
(Salmos 34:19) Pero Dios ha prometido librar a los justos. Pero de todas ellas le librará Jehová.
(Salmos 132:1) Acuérdate, oh, Jehová, de David, y de toda su aflicción.
(Salmos 37:25) Que no nos faltará lo necesario para la vida. Joven fui y he envejecido y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue (pedir limosna) pan.
(Salmos 92:12) El justo florecerá como la palmera: crecerá como cedro en el Líbano.
Bellas ramas, cuerpo esbelto, siempre está verde y su fruto, los dátiles, es muy agradable.
Se dice que la palmera crece "sub pondre crescit" = crece bajo el peso: es decir, cuánto más la aprietan, mejor crece y prospera el justo bajo sus cargas y tribulaciones y da "frutos de santificación".
La palmera crece en el desierto, lugar de sequedad, desolación, florece y da fruto donde otros árboles no dan.
(Salmos 92:14) Está prometido que darán fruto incluso en la vejez, en los árboles de Dios la fuerza de la gracia no decae por la falta de las fuerzas naturales.
Muchas veces, los últimos días de los santos son los mejores días "y su obra la mejor que han hecho en su vida."
Crecerá como el cedro del Líbano. (Salmos 92:12b)
Cuando Dios da gracia, también da creciente gracia.
Los árboles de Dios crecen más y más como los cedros del Líbano, famosos por su altura y pueden alcanzar los 40 metros de altura, su hoja perenne (que dura y con esbeltez); siempre hacia el cielo y prestos para buenos usos.
(Isaías 3:10) Decid al justo que le irá bien, porque comerá de los frutos de sus manos.
Aunque las circunstancias son desfavorables, "Dios gobierna" en las vidas particulares (le perteneces, tiene relación contigo, "propio.")
"Cada uno recogerá de lo que siembre."
Nadie te defienda, "según lo que siembras tal la cosecha."
Si todos fuesen rectos, a todos les iría bien.
Al que le va mal, no le sucede otra cosa sino el pago de la labor mala que ha llevado a cabo. (Romanos 6:23).
(Mateo 13:43) Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre.
En el reino del Padre los justos resplandecerán.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Decid Al Justo Que Le Irá Bien
2 Pedro 2:7-8
“y libró al justo Lot, abrumado por la nefanda conducta de los malvados (porque este justo, que moraba entre ellos, afligía cada día su alma justa, viendo y oyendo los hechos inicuos de ellos)”
Dios rescata al justo, y Pedro lo deja ver en Lot: vivía rodeado de cosas que causan horror, pero amaba la justicia, aborrecía el pecado y su alma se afligía cada día. Los ojos de Dios no se apartan de los justos, y aunque sean muchas sus aflicciones, de todas los librará. Estos son los puntos para la semana.
- Pedro, escribiendo por inspiración, dice que Lot era realmente un justo, a pesar de las apariencias en contra. Dios vio en él una fe genuina: el pecado de Sodoma le causaba un profundo sufrimiento.
- No apartará de los justos Sus ojos. Si un falso maestro te quiere hacer daño, o eres menospreciado y olvidado de quien esperabas, los ojos amorosos del Padre nunca se apartan de ti.
- Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará Jehová. El mundo hace fiesta mientras uno se aflige; pero quien tiene el corazón quebrantado no tendrá huesos quebrantados.
- El justo florecerá como la palmera, que crece bajo el peso: cuanto más la aprietan, mejor crece. Florece en el desierto y da fruto aun en la vejez, donde otros árboles no dan.
- Crecerá como cedro en el Líbano, siempre verde y hacia el cielo. Cuando Dios da gracia, da creciente gracia, y muchas veces los últimos días de los santos son los mejores de su vida.
- Decid al justo que le irá bien, porque comerá de los frutos de sus manos. Cada uno recogerá lo que siembre: al que le va mal no le sucede otra cosa sino el pago de su labor mala.
- Aunque las circunstancias sean desfavorables, Dios gobierna en tu vida particular. Y un día los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre.
Cuando esta semana veas o escuches algo que ofende a Dios, no te acostumbres a ello: llévalo a Dios en oración, como el justo que se aflige, y sigue sembrando lo recto.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
La Palmera Bajo el Peso
2 Pedro 2:7-8
Para leer en voz alta con los niños
“y libró al justo Lot, abrumado por la nefanda conducta de los malvados (porque este justo, que moraba entre ellos, afligía cada día su alma justa, viendo y oyendo los hechos inicuos de ellos)”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios salvó a Lot, un hombre bueno que se ponía triste todos los días al ver y oír lo malo que hacía la gente de su ciudad. La Palabra dice que el justo es como una palmera: mientras más peso le ponen, mejor crece.
- Lot vivía en una ciudad donde la gente hacía cosas muy malas. Él no se acostumbró a lo malo: le dolía el corazón, porque amaba lo que agrada a Dios.
- Los ojos de Dios nunca dejan de mirarte. Aunque alguien se burle de ti o te deje solo, Dios te está viendo y te cuida.
- Hacer lo bueno no quiere decir que nunca vas a tener problemas. Pero Dios promete que de todos ellos te va a sacar.
- La palmera crece en el desierto, donde casi nada crece, y da dátiles dulces. Así eres tú cuando sigues a Dios aunque las cosas estén difíciles.
- Dios dice que al justo le irá bien. Pero cuidado: cada uno recoge lo que siembra. Si siembras lo malo, eso mismo vas a recoger, aunque creas que nadie te vio.
- El cedro crece altísimo, siempre verde y mirando al cielo. Dios quiere que tú crezcas así, un poquito más cada día, cerca de Él.
¿Qué cosa mala ves a tu alrededor que no quieres copiar?
Esta semana, cuando la veas, di en tu corazón: «Yo quiero agradar a Dios», y ora por eso.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
