Lo mejor para nuestras vidas es depender de Dios, hasta para respirar. Sabemos que no somos absolutos (que existe por sí mismo, que es completo, independiente, ilimitado, excluye toda comparación, no está sujeto a otra cosa, total), aunque el porciento de los seres humanos así lo piensan. El que fue capaz de salvar la tierra, fue un hombre que se llamó Noé. Tan común en su naturaleza de hombre.
Entonces habló Dios a Noé.
Sal del Arca
Se le exige que salga, Noé no se movió hasta que Dios lo ordenó.
Si en verdad nosotros somos capaz de llevar la dirección de Dios y eres de Su gobierno, entonces caminas bajo Su protección.
Dios estaba con Noé, en todos sus movimientos.
Dios lo sacó sano y salvo. Teniendo el permiso, Noé sale del arca.
Noé fue preservado en el arca, no solo para una nueva vida, sino también para un mundo nuevo.
Noé y su familia salieron.
Noé sacó todas las criaturas allí llevadas.
Todos estaban tal como entraron, muy bien cuidados.
(V. 20) Noé agradecido de Dios, fue escogido por Dios para proteger su vida y familia, para una nueva generación y cuidar todo animal para la tierra y para la futura generación.
Edificó un altar.
Dios se agrada de ofrendas voluntarias y de alabanzas dirigidas a Su nombre.
Noé había llegado ahora a un mundo frío y desolado, donde se podría pensar que su primer cuidado habría de ser construir una casa para él; pero no es así; comienza por edificar un altar a Dios; "Dios que es el primero, debe ser servido el primero y bien comienza quien comienza con Dios."
Dios no es egoísta, "el ser humano es egoísta, así no comiences contigo primero, que sea Dios el primero para tu vida, así te puede ir bien en toda tu vida.
Ofreció un sacrificio sobre el altar, de todo animal limpio y de toda ave limpia.
Ofreció solo lo que era limpio.
El surtido de ganado era tan menguado (débil) y recalado de la ruina a costa de tanto "cuidado" o trabajo, "No escatimó de dar a Dios" lo que era debido.
Sirvamos a Dios con nuestro poco es el modo de hacerlo mucho y nunca debemos pensar que es malgastado aquello con lo que Dios es honrado.
"Lo primero que encontramos realizado en el nuevo mundo es un acto de culto."
(V. 21) Dios estaba complacido del sacrificio.
"Percibió de él olor grato", olor de satisfacción, de aceptación.
"Quedó satisfecho con el piadoso celo de Noé y estos comienzos esperanzadores del nuevo mundo."
Seamos capaz de ser piadosos (devoción a lo santo, compasión, misericordia), y empecemos cada acción de nuestras vidas haciendo sacrificio de alabanzas, oración, leyendo la Biblia, congregándonos para el mismo Dios de Noé.
Después de haber hecho descansar su ira sobre un mundo de pecadores, hizo ahora descansar su amor sobre un pequeño remanente de creyentes.
Dios dijo: Que no volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre.
De no volver a anegar el mundo.
Ni volveré más a destruir todo ser viviente.
El curso de la naturaleza no se alterará más: Mientras la tierra permanezca y el hombre sobre ella, habrá verano e invierno, día y noche, no siempre noche, como sería cuando la lluvia estaba cayendo constantemente.
Está claro en la Palabra de Dios que este mundo no ha de permanecer para siempre, pero, mientras permanezca, la providencia de Dios preservará cuidadosamente la sucesión (seguir, continuar) regular de tiempos y estaciones (tiempo, oportunidad, un periodo), haciendo que cada uno conozca y ocupe su lugar.
A esto debemos (esta promesa dada a Noé) que el mundo permanezca, y que la rueda de la naturaleza no pierda su pista.
Así vemos cómo cambian los tiempos y, a la vez, cómo no cambian; puesto que, por una parte, el curso de la naturaleza es cambiante: día y noche, verano e invierno.
Las estaciones nunca han cesado ni cesarán, mientras el sol continue midiendo el tiempo con tan fija regularidad y la luna sea tan fiel testigo en los cielos.
Este es el pacto de Dios del día y la noche, cuya estabilidad se menciona para confirmar nuestra fe en el pacto nuevo, que no es menos inviolable (Jeremías 33:20-21).
Es la fidelidad de Dios, cuando hace pacto y lo ha hecho con nuestras vidas. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Hagamos Un Nuevo Mundo En El Altar
Génesis 8:15-22
“Y edificó Noé un altar a Jehová, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar.”
Lo mejor para nuestra vida es depender de Dios, hasta para respirar. Noé, un hombre común, no salió del arca hasta que Dios lo mandó, y lo primero que hizo en el mundo nuevo fue edificar un altar: bien comienza quien comienza con Dios. Estos son los puntos para la semana.
- Noé no se movió del arca hasta que Dios se lo ordenó. Si de verdad llevamos la dirección de Dios y somos de su gobierno, caminamos bajo su protección en todos nuestros movimientos.
- Dios sacó sano y salvo a Noé, a su familia y a todas las criaturas, tal como entraron y bien cuidadas: Noé fue preservado no solo para una vida nueva, sino para un mundo nuevo.
- En un mundo frío y desolado, lo primero no fue construir su casa, sino edificar un altar. Dios es el primero y debe ser servido primero; no comiences contigo, comienza con Dios.
- Noé ofreció solo de lo limpio, y no escatimó aunque el ganado era poco y le había costado tanto cuidado. Servir a Dios con nuestro poco es el modo de hacerlo mucho.
- Jehová percibió olor grato: quedó satisfecho con el celo de Noé. Empecemos cada acción con sacrificio de alabanza, oración, lectura de la Biblia y congregándonos para el mismo Dios de Noé.
- Después de hacer descansar su ira sobre un mundo de pecadores, Dios hizo descansar su amor sobre un pequeño remanente de creyentes: no volvería a maldecir la tierra ni a destruir todo ser viviente.
- Mientras la tierra permanezca habrá siembra y siega, frío y calor, día y noche. Ese pacto sostiene el mundo y confirma nuestra fe: Dios es fiel cuando hace pacto con nuestra vida.
Cada mañana de esta semana levanta tu altar primero: ora, alaba y lee la Biblia antes de ocuparte de tu casa, de tu trabajo o de tu teléfono.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Humo Sobre la Tierra Mojada
Génesis 8:15-22
Para leer en voz alta con los niños
“Y edificó Noé un altar a Jehová, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: cuando Noé salió del arca, lo primero que hizo fue construir un altar para darle gracias a Dios. Todo estaba mojado y vacío, y Noé no empezó por su casa: empezó por Dios.
- Noé no salió del arca cuando él quiso. Esperó a que Dios le dijera: «Sal del arca». Cuando obedeces a Dios, caminas protegido por Él.
- Dios cuidó a todos dentro del arca. La familia de Noé y todos los animales salieron sanos y salvos, igualitos a como entraron.
- Noé tenía muchas cosas que hacer, pero primero hizo un altar. Tú también puedes empezar el día con Dios: oras, le das gracias y después haces lo demás.
- Noé tenía pocos animales, y le había costado mucho trabajo cuidarlos. Aun así le dio a Dios de lo mejor, de lo limpio. Lo que le das a Dios nunca se pierde.
- A Dios le gustó el regalo de Noé y prometió no volver a destruir la tierra. Dios castigó el pecado del mundo, pero guardó a los que le creyeron.
- Cada vez que sale el sol, o llega el frío o el calor, Dios te está recordando que Él cumple lo que promete.
¿Qué es lo primero que haces cuando te levantas?
Esta semana, antes de prender la televisión o desayunar, dale gracias a Dios con una oración corta.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
