A Adán se le prueba con una ley buena, útil y efectiva a no comer del fruto del árbol de la ciencia. La razón es un límite puramente de la voluntad del Legislador (Que hace la ley). Adán tenía en su naturaleza un rechazo contra lo malo en sí mismo y por ello, es probado en algo que era malo solo por estar prohibido. Porque el freno para abstenerse de ello está situado en los deseos de la carne y en los de la mente, la cual, en la naturaleza corrupta del hombre, esas son las dos grandes fuentes del pecado. Esta prohibición tendía a comprobar tanto su apetito hacia los deleites sensibles como su "curiosidad ambiciosa de saber", para que su "cuerpo fuese gobernado por su alma; y su alma por su Dios". Eso quería Dios para él.
(Deuteronomio 29:29) Todo lo que nos es necesario y conveniente nos ha sido revelado por su Espíritu. (1 Corintios 2:1).
Las cosas reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre.
Dios no se ha reservado nada de cuanto nos es útil y conveniente.
Aunque Dios se ha reservado muchos de sus secretos, nos ha revelado lo suficiente para salvarnos.
Cómo enseñarlo a tus hijos y procurar con nuestro ejemplo y con nuestras palabras; "que ellos lo conozcan bien y lo cumplan".
Aunque ellos no son capaces de conocer las cosas reveladas que son para ti, pero que tú seas capaz de saberlas para que las enseñes a los tuyos.
No es meramente que se nos permita hacerlo, sino que se nos manda, para mostrar cuánto hemos de preocuparnos de ello.
Y no es extraño que así sea, puesto que son cosas que nos "interesan más que ninguna otra cosa. Ya que son "reglas o leyes" que el Legislador dejó escritas para nuestras vidas y para nuestros hijos, según las que hemos de vivir. Promesas por las que hemos de vivir; por eso, hemos de aprenderlas con diligencia nosotros mismos y enseñarlas con la misma diligencia a quienes son nuestros allegados.
La incapacidad (no ser capaz, no tener capacidad) de entender la verdad. (Juan 13:7)
El presente estaba oscuro respecto del significado que Jesús estaba haciendo, "no debían oponerse a lo que no entendían."
Jesús le pide a Pedro una obediencia sin reserva: Lo que yo hago, tú no lo comprendes; por eso, "no eres juez competente de Mis acciones."
Entenderás después; de igual nosotros, cuántas cosas no aciertas a comprender, pero el estudio de la Palabra, la iluminación del Espíritu y posteriores experiencias provistas por la divina Providencia te enseñarán a comprender lo que antes no entendías.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Busca A Dios
Génesis 2:17
“mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.”
A Adán se le probó con una ley buena, útil y efectiva: no comer del árbol de la ciencia. Dios quería que su cuerpo fuese gobernado por su alma, y su alma por su Dios. Lo que Dios reveló es para nosotros y para nuestros hijos para siempre. Estos son los puntos para la semana.
- La razón del límite era puramente la voluntad del Legislador. Adán rechazaba lo malo en sí mismo, y por eso fue probado en algo que era malo solo por estar prohibido.
- La prohibición tocaba las dos grandes fuentes del pecado: el apetito de los deleites sensibles y la curiosidad ambiciosa de saber. El freno está en los deseos de la carne y en los de la mente.
- Todo lo que nos es necesario y conveniente nos ha sido revelado por Su Espíritu. Aunque Dios se ha reservado muchos secretos, nos ha revelado lo suficiente para salvarnos.
- Esas cosas reveladas hay que enseñarlas a los hijos, con el ejemplo y con las palabras, para que las conozcan bien y las cumplan. No es solo que se nos permita: se nos manda.
- Son las reglas que el Legislador dejó escritas y las promesas por las que hemos de vivir; por eso hay que aprenderlas con diligencia y enseñarlas con la misma diligencia a los nuestros.
- Jesús le dijo a Pedro: «Lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora; mas lo entenderás después». Le pedía una obediencia sin reserva: no debía oponerse a lo que no entendía.
- Cuántas cosas no aciertas a comprender; pero el estudio de la Palabra, la iluminación del Espíritu y las experiencias que Dios provee te enseñarán después lo que antes no entendías.
Escoge un mandato de la Palabra y enséñaselo a tus hijos o a alguien de tu casa esta semana, con tus palabras y con tu ejemplo.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Un Solo Árbol Prohibido
Génesis 2:17
Para leer en voz alta con los niños
“mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios le dijo a Adán que no comiera de un árbol, porque si comía, iba a morir. En un huerto lleno de árboles buenos, había un solo árbol que Dios dijo «no».
- Adán podía comer de todos los demás árboles. Dios le puso un solo límite para ver si le iba a obedecer, aunque no le explicara todas las razones.
- Esa regla era buena. Dios quería que Adán no se dejara mandar por sus antojos ni por la curiosidad, sino que obedeciera a Dios.
- Hay cosas que Dios no nos ha explicado, pero nos ha dicho todo lo que necesitamos para ser salvos. ¡Está en la Biblia!
- Dios les manda a los papás que enseñen su Palabra a sus hijos. Por eso, cuando tus papás te enseñan la Biblia, están obedeciendo a Dios.
- Jesús le dijo a Pedro: «Ahora no entiendes lo que hago, pero lo entenderás después». A veces no entiendes por qué Dios o tus papás dicen «no», pero obedecer es lo correcto.
- Si lees la Biblia y oras, Dios te irá enseñando, y un día vas a entender lo que hoy no entiendes.
¿Qué regla de casa te cuesta obedecer porque no la entiendes?
Esta semana, obedécela sin protestar y luego pregunta con respeto por qué existe.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
