Estos versículos nos describen admirablemente las riquezas de la herencia que Dios nuestro Padre tiene preparado para los que le aman. Pedro comienza en el Vs.1 con una vibrante ALABANZA: "BENDITO EL Dios Y PADRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO..."
I. Este título presenta a Dios en una doble relación con el Señor Jesús.
El nombre de Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo enfatiza la humanidad de nuestro Salvador; Jesús se hizo hombre para pagar justamente con su muerte el terrible precio de nuestra salvación.
¡Quién mejor que Pedro, para saberlo y entenderlo! ¡Pedro estuvo allí siendo testigo!
El nombre Padre enfatiza la deidad del Hijo de Dios.
Aquí Pedro menciona el nombre pleno y completo del Hijo:
Señor - ¡Aquel que tiene el derecho exclusivo de reinar en los corazones y en las vidas!
Jesús - ¡Aquel que salva a Su pueblo de sus pecados!
Cristo - ¡El Ungido de Dios que ha sido exaltado al lugar más elevado del cielo!
Dice en el Vs.3 "…que según su grande misericordia NOS HIZO RENACER PARA UNA ESPERANZA VIVA POR LA RESURRECCIÓN de Jesucristo de los muertos."
¡Dios es la fuente de esta salvación!
¡SU GRAN MISERICORDIA es la causa de esta salvación!
¡Renacer, EL NUEVO NACIMIENTO es su naturaleza! ¡Esta es la forma en que tenemos la salvación!
(Vs.3) ¡UNA ESPERANZA VIVA es su presente recompensa para el que cree!
La resurrección de Jesucristo es la causa justa de nuestra salvación. Murió el Señor y nos lavó los pecados con Su sangre. La muerte no pudo con Él, pues no se encontró en Él ningún pecado (porque la paga del pecado es la muerte), así que fue devuelto a la vida siendo resucitado. Entonces, Su muerte pasó a ser el pago de nuestros pecados. ¡Ese es el fundamento de nuestra esperanza viva!
Como pecadores, no teníamos esperanza más allá del sepulcro.
No había nada más allá de nosotros excepto la certeza del juicio y de una indignación ardiente.
Como miembros de la primera creación estábamos bajo sentencia de muerte.
Pero en la obra redentora (en la obra de redimir, de rescatar al sentenciado), Dios halló una base justa en Cristo ¡SOBRE LA QUE ÉL PUEDE SALVAR A LOS IMPÍOS Y SEGUIR SIENDO JUSTO!
Cristo murió pero no tenía nada que pagar para Él mismo, Él no tenía pecado, entonces dio como crédito su muerte para pagar lo nuestro. ¡Cristo ha pagado satisfactoriamente toda la pena de nuestros pecados!
Para el pecado se ha dado como plena satisfacción, ¡la muerte del Hijo, la muerte de Dios encarnado!
Las demandas de la justicia han quedado cubiertas y ahora, de Cristo, puede manar la misericordia a aquellos que creen y obedecen el evangelio. ¡Ese era el plan de Dios para la salvación de los pecadores!
En la resurrección de Cristo, Dios indicó Su completa satisfacción con la obra sacrificial de Su Hijo.
La resurrección es el "Amén" del Padre al clamor del Hijo: "¡Consumado (terminado) es!" (Juan 19:30) "Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu."
Así mismo, ¡AQUELLA RESURRECCIÓN ES UNA PRENDA PARA QUE TODOS LOS QUE MUEREN EN CRISTO SEAN LEVANTADOS DE ENTRE LOS MUERTOS! ¡Resucitaremos!
¡ESTA ES NUESTRA ESPERANZA VIVA! ¡La expectativa de ser llevados al hogar celestial para estar con Cristo y ser semejantes a Él para siempre!
El comentarista Meyer llama a "la esperanza viva" ¡el vínculo entre nuestro presente y nuestro futuro!
(Vs.4) Cuando nacemos de nuevo tenemos la esperanza cierta de una herencia… reservada en los cielos.
La herencia incluye todo lo que el creyente gozará en el cielo por toda la eternidad, y todo lo que será suyo por medio de Cristo. (Salmos 16:5) "Jehová es la porción de mi herencia…"
La herencia es incorruptible, incontaminada, e inmarcesible: (1) INCORRUPTIBLE significa que nunca puede quedar corroída, agrietada, ni deteriorada. ¡Está a prueba de muerte! (2) INCONTAMINADA significa que la herencia misma está en perfecta condición. Ninguna mancha, ni empañamiento pueden deslucir su pureza. ¡Está a prueba de pecado! (3) INMARCESIBLE que nunca puede sufrir variaciones de valor, gloria o belleza. No se marchita nunca. ¡Está a prueba de tiempo! Ésta herencia divina no está sometida a ninguno de los cambios del tiempo, está guardada en la "caja fuerte del cielo."
(Vs.5) No sólo está guardada la herencia para los cristianos, sino que TAMBIÉN ELLOS ESTÁN GUARDADOS para ella.
La misma gracia que preserva la herencia celestial nos preserva a los herederos para gozar de ella.
¡LA ELECCIÓN DE Dios DE SU PUEBLO NUNCA SE PUEDE FRUSTRAR!
Los que fueron escogidos en la "eternidad pasada" son salvos ahora en el tiempo ¡Y SON GUARDADOS PARA LA ETERNIDAD VENIDERA!
¡El creyente en Cristo está eternamente seguro!
Dice la Palabra que somos guardados por el poder de Dios, siendo éste el lado divino. Pero hay un lado humano además del divino por lo que toca a la seguridad eterna.
El lado humano es LA FE QUE NO DEBE FALTAR. Pues, cuando hay verdadera fe, ¡habrá continuidad!
¡LA FE QUE SALVA SIEMPRE TIENE COMO CARACTERÍSTICA LA PERMANENCIA!
Un creyente es guardado "…POR EL PODER DE Dios MEDIANTE LA FE…" para alcanzar la salvación que está preparada para ser revelada en el último tiempo.
Sus glorias no serán manifestadas hasta que hayan terminado nuestras vidas y hayamos pasado el tiempo de la prueba, ¡HABIENDO MANTENIDO LA FE Y LA BUENA CONCIENCIA! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Nuestra Esperanza Viva
1 Pedro 1:3-5
“Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos”
Pedro comienza con una alabanza vibrante, porque Dios, en su gran misericordia, nos hizo renacer para una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo. Esa esperanza apunta a una herencia guardada en los cielos para un pueblo guardado por el poder de Dios mediante la fe. Estos son los puntos para la semana.
- Pedro da el nombre pleno del Hijo: Señor, el que tiene derecho exclusivo de reinar en los corazones; Jesús, el que salva a su pueblo de sus pecados; Cristo, el Ungido exaltado al lugar más alto del cielo.
- Dios es la fuente de la salvación, su gran misericordia es la causa, el nuevo nacimiento es la forma en que la recibimos, y una esperanza viva es la recompensa presente para el que cree.
- Cristo murió sin tener pecado propio que pagar, y dio su muerte como pago de lo nuestro. La muerte no pudo con Él, y la resurrección es el «Amén» del Padre al clamor del Hijo: «Consumado es».
- Como pecadores no teníamos esperanza más allá del sepulcro, sino la certeza del juicio. Pero la resurrección de Cristo es prenda de que todos los que mueren en Cristo serán levantados: esa es nuestra esperanza viva.
- La herencia es incorruptible, a prueba de muerte; incontaminada, a prueba de pecado; e inmarcesible, a prueba de tiempo. No se marchita nunca, porque está guardada en la caja fuerte del cielo.
- No solo está guardada la herencia, también los herederos están guardados para ella. La misma gracia que preserva la herencia nos preserva a nosotros, y la elección de Dios de su pueblo nunca se puede frustrar.
- Somos guardados por el poder de Dios, que es el lado divino, mediante la fe, que es el lado humano. La fe que salva siempre permanece, hasta terminar la prueba con fe y buena conciencia.
Cada mañana de esta semana, antes de empezar el día, dale gracias a Dios en voz alta por la esperanza viva y la herencia que te tiene guardada.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Una Herencia Que No Se Oxida
1 Pedro 1:3-5
Para leer en voz alta con los niños
“Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios, porque nos quiere tanto, nos dio una vida nueva y una esperanza que está viva, porque Jesús resucitó. Pedro habla de una herencia en el cielo que nunca se oxida, nunca se ensucia y nunca se pone vieja.
- Jesús murió en la cruz sin haber hecho nada malo. Como Él no tenía pecado, su muerte sirvió para pagar los pecados de nosotros.
- Pero la muerte no pudo con Él: al tercer día Dios lo resucitó. Por eso los que mueren creyendo en Cristo también van a resucitar un día.
- Sin Jesús, nadie tenía esperanza, solo el castigo por el pecado. Con Jesús tenemos una esperanza viva: vivir con Él en el cielo para siempre.
- Las cosas de la tierra se oxidan, se rompen y se ponen viejas. La herencia que Dios guarda en el cielo nunca se daña, como si estuviera en una caja fuerte.
- Dios no solo te guarda la herencia; también te guarda a ti con su poder. Pero tú tienes que mantener tu fe todos los días, no solo cuando es fácil.
¿Qué cosa tuya se ha roto o se ha puesto vieja, y qué te dice eso de la herencia del cielo?
Esta semana, dale gracias a Dios cada noche porque Jesús resucitó.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
