La palabra espíritu se refiere al espíritu de Cristo. El contraste es entre Su carne y espíritu y no entre la carne de Cristo y el Espíritu Santo. La carne de Cristo murió, pero Su espíritu permaneció vivo.
(1 Pedro 3:15-19) Cristo padeció una sola vez por los pecados.
El Justo por los injustos, para llevarnos a Dios.
Siendo a la verdad "muerto en la carne", pero ha vivificado en espíritu.
Predicó a los espíritus encarcelados.
La palabra espíritu se refiere al espíritu de Cristo.
El contraste es entre Su carne y espíritu y no entre la carne de Cristo y el Espíritu Santo.
La carne de Cristo murió, ya fue a la cruz y pagó por nuestros pecados en Su cuerpo, la carne del Santo, pero Su espíritu permaneció vivo.
El cuerpo de Jesús estaba en el sepulcro, "por supuesto", pero Su espíritu, habiendo partido en el momento de Su muerte. (Mateo 27:50)
(1 Pedro 3:19) Estuvo en otro lugar durante esos tres días.
Pedro da un poco de información específica sobre lo que sucedió en esos tres días entre la muerte de Jesús y la resurrección.
Esto sucede, en la tumba está el cuerpo de Jesús, ya muerto, aún no ha resucitado y luego resucita y va a los suyos.
Jesús predicó a los espíritus encarcelados.
En la palabra griega utilizada significa simplemente que Jesús "anunció un mensaje".
Jesús sufrió y murió en la cruz, "Su cuerpo" "fue llevado a la muerte".
(Lucas 23:46) Pero Su espíritu fue vivificado y lo rindió al Padre.
De acuerdo con Pedro, en algún momento (1 Pedro 3:19) entre Su muerte y Su resurrección, Jesús hizo una proclamación especial a los espíritus encarcelados.
(Juan 19:30) Su sufrimiento terminó cuando en la cruz dijo: "Consumado es".
¿Dónde estaban estos espíritus encarcelados con los que Jesús habló en Su muerte y resurrección?
En ningún lugar de la Biblia se nos dice que Jesús visitó el infierno.
La idea de que Jesús fue al infierno para continuar Su sufrimiento no es bíblica; Su sufrimiento terminó cuando en la cruz dijo: "Consumado es".
(Hechos 2:31) Él fue al Hades, "pero el "Hades" no es el infierno.
En el original del griego, la palabra "Hades" se refiere a la esfera de la muerte, lugar temporal en donde los muertos esperan.
Hades antes de la ascensión (subida, sitio más alto) de Cristo:
El Hades se dividía en dos partes una para los perdidos y otro para los salvos. Primero "el paraíso" y el "seno de Abraham", ambos nombres tienen su origen en el Talmud (tradición, doctrina, ceremonias y preceptos de la religión judía), pero Cristo los adopta en Lucas 16:22; Lucas 23:43. Los bienaventurados estaban con Abraham, eran conscientes de su estado y recibían consolación. (Lucas 23:42) El malhechor creyente recibió la promesa de que… iba a estar con Cristo, en aquel mismo día, en "el paraíso". Los perdidos se hallaban separados de los salvos por "una grande sima" (Lucas 16:26). El hombre representativo de los perdidos que están actualmente en el Hades es el rico mencionado en Lucas 16:19-31. Él estaba vivo, consciente, en pleno uso de sus facultades, memorias, etc., y en medio de tormentos.
Hades desde la ascensión de Cristo. En lo que toca a los perdidos, las Escrituras no revelan que haya habido algún cambio en su condición o lugar en el más allá. Cuando se efectué el Juicio del gran trono blanco, el Hades entregará a "los muertos" y ellos serán juzgados y lanzados al lago de fuego (Apocalipsis 20:7-14). Pero sí se ha efectuado un cambio que afecta el paraíso. Pablo "fue arrebatado hasta el tercer cielo… al paraíso (2 Corintios 12:1-4) El paraíso, por lo tanto, "está ahora en la presencia inmediata de Dios". Se cree que Efesios 4:9-10 indica al tiempo cuando dicho cambio tuvo lugar. Subiendo a lo alto, llevó multitud de cautivos. A continuación, se añade que Él había descendido previamente (primero) "a las partes inferiores de la tierra"; es decir, a la división del Hades llamado el paraíso. (1 Corintios 15:52) Durante la presente era de la Iglesia, los salvos que parten de este mundo están ausentes del cuerpo y "presentes con el Señor".
(Judas 6) Ángeles caídos, quienes probablemente fueron encarcelados estaban involucrados en un pecado grave antes del diluvio en el tiempo de Noé.
Lo hermoso de Jesús, fue al "paraíso", y llevó cautiva la cautividad a aquellos que habían creído en Él previo a Su muerte.
Todo eso para decir que la Biblia no es enteramente clara acerca de lo que Jesús hizo exactamente los tres días entre Su muerte y resurrección.
Él consoló a los santos difuntos y los llevó a su hogar eterno y proclamó Su victoria sobre los ángeles caídos que están en prisión. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
El Justo Por Los Injustos
1 Pedro 3:18-19
“Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu.”
Cristo padeció una sola vez por los pecados, el Justo por los injustos, para llevarnos a Dios. Su carne murió en la cruz, pero Su espíritu permaneció vivo, y entre Su muerte y Su resurrección anunció un mensaje a los espíritus encarcelados. Estos son los puntos para la semana.
- La carne de Cristo fue a la cruz y pagó por nuestros pecados en Su cuerpo, la carne del Santo, pero Su espíritu permaneció vivo. El contraste es entre Su carne y Su espíritu.
- Su sufrimiento terminó cuando dijo en la cruz: «Consumado es». La idea de que Jesús fue al infierno para continuar Su sufrimiento no es bíblica; en ningún lugar se dice que visitara el infierno.
- Fue al Hades, que no es el infierno, sino la esfera de la muerte, el lugar temporal donde los muertos esperan. Se dividía en el paraíso para los salvos y un lugar para los perdidos, separados por una gran sima.
- El malhechor creyente recibió la promesa de estar con Cristo aquel mismo día en el paraíso. El rico de Lucas 16 estaba vivo, consciente, con memoria, y en medio de tormentos.
- Desde la ascensión de Cristo, el paraíso está en la presencia inmediata de Dios: el creyente que parte está ausente del cuerpo y presente con el Señor. Para los perdidos no se revela ningún cambio.
- La Biblia no es enteramente clara sobre esos tres días, pero Jesús consoló a los santos difuntos, los llevó a su hogar eterno y proclamó Su victoria sobre los ángeles caídos que están en prisión.
Cada mañana de esta semana, dale gracias a Cristo en voz alta porque Él, el Justo, murió por ti para llevarte a Dios.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
El Ladrón Llega al Paraíso
1 Pedro 3:18-19
Para leer en voz alta con los niños
“Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Jesús, que nunca hizo nada malo, murió una sola vez por nuestros pecados para llevarnos a Dios. En la cruz, un malhechor creyó en Él, y Jesús le prometió que ese mismo día estaría con Él en el paraíso.
- Jesús es el Justo: nunca pecó. Nosotros somos los injustos, porque todos hemos hecho cosas malas. Él tomó nuestro castigo para que pudiéramos estar con Dios.
- El cuerpo de Jesús murió y lo pusieron en una tumba. Pero su espíritu seguía vivo, y en la cruz dijo: «Consumado es», que quiere decir «ya terminé».
- Dos malhechores estaban crucificados junto a Jesús. Uno de ellos creyó en Él, y Jesús le prometió que ese mismo día estaría con Él en el paraíso.
- La Biblia cuenta de un hombre rico que después de morir estaba en un lugar de tormento, y entre ese lugar y el paraíso había un hoyo grande que nadie podía cruzar.
- Los que creen en Jesús, cuando mueren, se van a estar con el Señor. Por eso no hay que tenerle miedo a la muerte si tienes a Jesús.
- Jesús anunció su victoria aun a los ángeles malos que están presos. Nadie es más fuerte que Él: ganó en la cruz y resucitó.
¿Por qué crees que aquel malhechor pudo ir al paraíso ese mismo día?
Esta semana, cada noche, dale gracias a Jesús por morir en tu lugar.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
