Hay dos hombres, en la historia de la humanidad, que llegaron para establecer lo más grande que ha ocurrido en la tierra: MOISÉS para LOS MANDAMIENTOS DE Dios y JESÚS para LA REDENCIÓN DEL HOMBRE. Con los mandamientos Moisés trajo al pueblo la Ley de Dios y así le temían a Dios, y Jesús se dio para liberar al hombre del pecado. Los mayores han sido estos dos hombres, cada uno por amor a un pueblo. Lo de Moisés llegó con mucho bien de parte de Dios para la nación judía, aunque se regó al mundo. Y nuestro Jesús, Emmanuel, Dios que vino como hombre, dio su vida. Ya no era la voz de Dios para los hombres por medio de profetas, ¡ahora era el mismo Dios que vino encarnado dándose por la humanidad!
I. Moisés, dice la Biblia, era muy manso (Números 12:3)
A. Muy = es un atributo que indica un grado elevado en la propiedad que se expresa, en este caso: MANSO.
1. El "muy" intensifica esa cualidad. Así es la virtud que tenía Moisés en su vida, ¡era muy manso!
2. No pensemos en que era el líder de más poder de la tierra, sino pensemos en ¡que era MUY MANSO!
3. ¿Qué es ser manso?
a. La palabra "manso" viene del griego, praus = correctamente templado, QUE MUESTRA LA MEZCLA CORRECTA DE LA "FUERZA" Y DE LA "DULZURA".
b. Evita la dureza innecesaria, pero sin comprometer o ser demasiado lento en usar la fuerza necesaria.
c. Representa a una persona con poder, ¡QUE SABE CUÁNDO USARLA Y CUÁNDO NO!
d. Esta palabra "manso" no describe a una persona que es débil o cobarde.
e. Ella describe a alguien que es ¡SUAVE! Y "suave" no es en el sentido que nos imaginamos.
f. La palabra "manso o suave" se utiliza también para describir a los caballos de guerra que han sido entrenados para la batalla. (¡Por ser manso, nuestro Señor Jesús, en una guerra con el maligno, pudo liberar al hombre del pecado!)
g. Los caballos se convierten en mansos, suaves y moderados en lo que respecta a sus entrenadores, pero en la batalla ¡se comportan con bríos y sin miedo en las líneas enemigas!
h. Para entender mejor lo que es "manso" veamos en Job 39:19, 21-25. ¡Aquí se describe al caballo!
1. El resoplido de su nariz es formidable (infunde miedo y asombro, grande, magnífico)
2. Escarba la tierra, se alegra en su fuerza, sale al encuentro de las armas.
3. Hace burla del espanto y no teme. ¡No vuelve el rostro delante de la espada!
4. Contra él suenan las aljabas (donde se guardan las flechas), el hierro de la lanza y de la jabalina.
5. Y con ímpetu y furor, en plena batalla, escarba la tierra sin importarle el sonido de la trompeta.
6. Antes, como que dice entre los clarines: ¡Ea! Y desde lejos huele la batalla, el grito de los capitanes y el vocerío.
7. Los caballos van con sus jinetes a la guerra para ayudar a conquistar para un pueblo que necesita que se le socorra o sino perecen.
i. Un hombre manso es aquel que es poderoso y que está armado con una espada, está entrenado para usarla cuando es necesario usarla, pero que también sabe cuándo dejar la espada guardada en su funda cuando nos es necesaria usarla.
j. ¡SÉ MANSO! ¿Sabes si has amado o no el ser manso? ¡Es una virtud que sólo viene de Dios!
k. Es cuando te dejes dominar tu carne por Dios, en el sentido de que Dios es quien te da esa virtud, ¡una virtud que solo Él te puede dar!
l. Si eres el creyente que Dios quiere que seas, UN CREYENTE MANSO, entonces puedes corregir muchos MALES como el caballo que toma la posición que se le ha enseñado para la guerra y libra al pueblo oprimido, ¿QUÉ HACES TÚ EN LA VIDA?
m. ¡Dios nos haga mansos, dueños de nosotros mismos! Pues, sólo así podremos ¡ser siervos de nuestros semejantes!
B. Moisés sacó al pueblo de Egipto para que fuera el Israel de hoy.
1. Él era manso (Números 12:3), y sus hermanos, María y Aarón dijeron: ¿Solamente por Moisés ha hablado Jehová? ¿No ha hablado también por nosotros? ¡Y lo oyó Jehová!
2. A ellos en visión, en sueños les hablaré, dijo Dios.
3. ¡No así a mi siervo Moisés, QUE ES FIEL EN TODA MI CASA!
4. Moisés era dominado por Dios pues tenía la virtud de ser manso, para todo acto de defensa del pueblo.
5. (Éxodo 32:19) Ardió la ira de Moisés y arrojó las tablas de sus manos y las quebró al pie del monte.
6. (Éxodo 2:16-17) Moisés se levantó y defendió a las mujeres.
7. ¡Estos son algunos ejemplos de conducta que muestran la calidad de este hombre MUY MANSO!
C. Nuestro Salvador Jesús (Mateo 11:29 "Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy MANSO y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas…").
1. ¡MANSO TOTAL! Moisés era muy manso, ¡pero Jesús fue PERFECTO!
2. ¡Santo, Santo, Santo! ¡Nadie Le iguala!
3. (Mateo 11:29) "…aprended de mí, que soy manso…"
4. (Mateo 21:12) Volcó las mesas y dijo: Mi casa, casa de oración…" Ahí empezó con las sanidades.
5. (Mateo 23:13) ¡Les dijo hipócritas a los fariseos!
6. (Lucas 22:36) Dijo: "…y el que no tiene espada, venda su capa y compre una…" Para defenderse.
7. (Mateo 26: 51,52) Y aquí, ya no era el tiempo de defenderse a espada.
8. ¡Estos ejemplos nos muestran al Señor Jesús tal como es ser SUAVE, MANSO! Tal como lo que aprendimos sobre el caballo, que es un animal que ha sido domado, ¡preparado para la guerra!
9. El manso es como un caballo que una vez fue salvaje, pero que ahora es obediente al bocado.
10. Dócil, pero tras esa docilidad ¡está la fuerza del acero! Como tal, ¡así es nuestro Salvador! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
El Manso Vive Bajo Un Perfecto Control
Números 12:3
“Y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra.”
Moisés, el hombre por medio de quien llegaron los mandamientos de Dios, era muy manso. Manso no es débil ni cobarde: es la mezcla correcta de fuerza y dulzura, alguien con poder que sabe cuándo usarlo y cuándo no. Estos son los puntos para la semana.
- La palabra «muy» intensifica la virtud. No pensemos en que Moisés era el líder de más poder de la tierra, sino en que era muy manso.
- Manso, en griego praus, es correctamente templado: evita la dureza innecesaria, pero no es lento en usar la fuerza necesaria. Es un hombre armado que sabe cuándo sacar la espada y cuándo dejarla en su funda.
- Así se describe al caballo de guerra entrenado: manso y suave con su entrenador, pero en la batalla se lanza con bríos y sin miedo contra las líneas enemigas, sin volver el rostro delante de la espada (Job 39).
- La mansedumbre es una virtud que solo viene de Dios, cuando le dejas dominar tu carne. El creyente manso puede corregir muchos males, como el caballo que libra al pueblo oprimido. ¿Qué haces tú en la vida?
- Cuando María y Aarón hablaron contra Moisés, Jehová lo oyó y dijo que su siervo era fiel en toda su casa. Ese hombre muy manso también defendió a las mujeres y arrojó las tablas cuando ardió su ira.
- Moisés era muy manso, pero Jesús fue perfecto: «aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón». Volcó las mesas del templo y llamó hipócritas a los fariseos, y supo cuándo ya no era tiempo de espada.
- El manso es como el caballo que una vez fue salvaje y ahora obedece al bocado: dócil, pero detrás de esa docilidad está la fuerza del acero. Así es nuestro Salvador.
Antes de responder en un momento de tensión esta semana, detente y pregúntale a Dios si es tiempo de sacar la espada o de guardarla.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Un Caballo de Guerra Obediente
Números 12:3
Para leer en voz alta con los niños
“Y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Moisés era la persona más mansa de toda la tierra. El estudio explica que ser manso es como un caballo de guerra bien entrenado: obedece tranquilo a su jinete, pero en la batalla es valiente y no tiene miedo.
- Ser manso no es ser débil ni miedoso. Es tener fuerza y saber cuándo usarla y cuándo no. ¡Eso es tener control!
- El caballo de guerra obedece al freno de su jinete. Pero cuando hay que defender al pueblo, corre valiente y no se vira ante la espada.
- Ser manso no te sale solo: es un regalo de Dios. Cuando le dejas a Dios el control de tu enojo, Él te hace manso.
- Los hermanos de Moisés, María y Aarón, hablaron mal de él. ¡Y Dios lo oyó! Dios ve y oye lo que decimos de los demás.
- Moisés también sabía usar su fuerza cuando hacía falta: defendió a unas muchachas en un pozo, y rompió las tablas cuando el pueblo pecó.
- Jesús es el más manso de todos. Era humilde, pero volcó las mesas del templo, porque la casa de Dios es casa de oración.
¿Cuándo te cuesta más controlar tu enojo?
Esta semana, cuando te den ganas de gritar o pelear, detente, cuenta hasta diez y pídele a Dios que te haga manso.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
