En nuestras pruebas hay ventajas si son bien llevadas. Sabemos que la vida cristiana está repleta de problemas que se convierten en pruebas para nuestras vidas. Pero, nosotros los creyentes ¡somos luchadores! Vendrán pruebas inesperadas y no podremos impedir que lleguen. La cuestión es: ¿Qué vamos a hacer con ellas?
I. Cuando estamos en las pruebas ellas nos invaden todo nuestro ser.
A. Si huyéramos o actuáramos con rebeldía sería lo peor porque no llegaríamos a ser ¡perfectos y cabales (personas honradas, rectas, con una mente excelente y exacta)!
"Hermanos míos…" Así se dirige Santiago a los hermanos en la fe cristiana.
Tal expresión de afecto era tanto más necesaria cuanto el tema que Santiago iba a tratar era penoso, ¡aunque provechoso!
De nosotros depende cual será LA ACTITUD QUE ASUMIMOS ante LOS DOLORES y LAS PRUEBAS que nos vienen con la vida:
a. Te puedes rebelar, asumiendo un espíritu de desafío, queriendo emprender un camino a la victoria
por ¡tu propio poder!
b. Puedes también desalentarte o ceder bajo la presión.
c. Podrías murmurar y quejarte de tus pruebas.
d. O podrías revolcarte en una autocompasión, sin pensar en nadie más que en ti mismo, tratando de
lograr simpatía de los demás. (¡pobrecito fracasado!)
La prueba debemos vivirla y decir: ¡Dios ha permitido que esta prueba me alcance!
Debemos pensar: ¡Esta prueba tiene en ella algún buen propósito para mí!
Hay que decir: ¡No sé cuál es este propósito, pero me quedaré dentro de ella, no huiré de ella, no buscaré simpatía para que otros me tomen pena! No te rebelarás ni harás fuerza para luchar con un espíritu de desafío.
Dirás: ¡Qué los propósitos del Señor sean obrados en mi vida!
Este es el consejo: "Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas."
¡No nos rebelemos! ¡No desfallezcamos! ¡Regocijémonos!
Estos problemas (pruebas) no son enemigos viniendo a destruirte, sino que son pasos que forman parte de tu camino a la perfección.
Son amigos que han venido para ayudarte A DESARROLLAR EL CARÁCTER CRISTIANO.
Dios está intentando producir LA SEMEJANZA A CRISTO en cada uno de Sus hijos.
La prueba inevitablemente involucra sufrimiento, frustración y perplejidad (enredo e indecisión).
La prueba debe ser motivo de ¡gozo puro!
"Tened por sumo gozo…", toda prueba que nos llegue a nosotros los creyentes.
Sumo = el alcance máximo. ¡Sumo gozo en las pruebas!
¿Cuál es el motivo de ese gozo ante la aflicción?
Pues, Santiago habla de: ¡LA PRUEBA DE VUESTRA FE! (Vs.3)
Presenta LA FE como UN METAL PRECIOSO que está siendo probado por el Afinador (que es Dios) que lo prueba con fuego (la intensidad de la prueba) para ver si es genuino.
¡El metal (la fe) es sometido a los FUEGOS! ¡Fuegos de persecución, enfermedad, padecimiento y dolor!
¡Las pruebas fortalecen el carácter!
¡Las pruebas son el precio del progreso de tu vida espiritual ("…perfectos y cabales…")!
Las buenas noticias debilitan, en vez de fortalecer el carácter, ¡engríen y hacen bajar la guardia!
Mientras que la prueba bien llevada ¡engendra paciencia! (Vs.3)
¡La PACIENCIA es la espera paciente del auxilio y del premio divino prometido a los atribulados!
B. (Vs.4) "Mas tenga la paciencia su obra completa."
1. La constancia (perseverancia) bajo el peso de la prueba te lleva a la: ¡PACIENCIA!
2. Lo que Dios quiere en nuestras vidas, mediante la prueba, es llevarnos a una perfección completa; es decir,
a una madurez cabal (una mente excelente en puro y justo juicio, ni desequilibrada ni inestable).
3. No adelantemos la prueba, pues no debemos poner trabas al desarrollo de la paciencia en nuestras vidas.
4. Cuando vienen las pruebas, algunas veces nos desesperamos y empleamos medios frenéticos para abreviar
la prueba. Entonces, podemos estar estorbando el programa de Dios en nuestras vidas.
5. Cuidemos de no estar estorbando el programa de Dios para nuestras vidas, pues es posible que tengamos
que sufrir una prueba mas larga en el futuro antes que Su propósito en particular se cumpla en nosotros.
6. Si cooperamos con Dios, nos volveremos cristianos maduros y completos, "sin que os falte cosa
alguna…" de las gracias del Espíritu.
7. No deberíamos desesperarnos ni desalentarnos al pasar por las pruebas.
8. ¡No hay ningún problema demasiado grande para nuestro Padre!
9. Y sepamos que ¡hay problemas de la vida que nunca son quitados!
10. ¡Hemos de aprender a aceptarlos y así probar que Su gracia es suficiente! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Hermanos Míos
Santiago 1:2-4
“Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.”
En las pruebas hay ventajas si son bien llevadas. Vendrán pruebas inesperadas que no podremos impedir; la cuestión es qué vamos a hacer con ellas. Santiago nos aconseja tenerlas por sumo gozo, porque la prueba de la fe produce paciencia. Estos son los puntos para la semana.
- De nosotros depende la actitud ante el dolor. Podemos rebelarnos y querer vencer con nuestro propio poder, desalentarnos, murmurar y quejarnos, o revolcarnos en la autocompasión buscando que otros nos tengan pena.
- La prueba hay que vivirla diciendo: Dios ha permitido que me alcance y tiene un buen propósito para mí. No sé cuál es, pero no huiré de ella; que los propósitos del Señor se obren en mi vida.
- Las pruebas no son enemigos que vienen a destruirte, sino pasos en tu camino a la perfección, amigos que ayudan a desarrollar el carácter cristiano y la semejanza a Cristo.
- La fe es como un metal precioso que el Afinador, que es Dios, prueba con fuego para ver si es genuino. Las buenas noticias engríen y hacen bajar la guardia; la prueba bien llevada engendra paciencia.
- No adelantemos la prueba con medios frenéticos para abreviarla, porque podemos estar estorbando el programa de Dios y tener que sufrir después una prueba más larga.
- Si cooperamos con Dios, seremos maduros y cabales, sin que nos falte cosa alguna. Hay problemas que nunca son quitados: hemos de aceptarlos y probar que su gracia es suficiente.
Ante la prueba que tengas esta semana, no te quejes ni busques quién te tenga pena: di en oración «que tus propósitos se cumplan en mí» y quédate firme en ella.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
El Afinador Prueba el Metal
Santiago 1:2-4
Para leer en voz alta con los niños
“Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: cuando te llegan problemas, puedes estar alegre, porque Dios los usa para enseñarte a tener paciencia y hacerte fuerte. El estudio dice que Dios es como un afinador que pone el metal en el fuego para ver si es de verdad.
- Todos tenemos problemas: un examen difícil, una enfermedad, alguien que nos trata mal. No podemos evitar que lleguen, pero sí escoger qué hacemos con ellos.
- Hay maneras malas de reaccionar: enojarse con Dios, rendirse, quejarse todo el tiempo o llorar para que todos te tengan pena.
- La manera buena es decir: «Dios permitió esto, y tiene algo bueno para mí». Aunque no entiendas lo que pasa, confía en Él.
- El afinador pone el metal en el fuego para limpiarlo y ver si es valioso. Así Dios usa las pruebas para hacer fuerte tu fe.
- Cuando todo sale fácil, a veces nos ponemos creídos y descuidados. Las pruebas nos enseñan a esperar en Dios con paciencia.
- Algunos problemas no se van enseguida, y otros nunca se van. Pero Dios te da fuerza para aguantarlos, y su ayuda siempre te alcanza.
¿Qué problema tienes ahora que te cuesta aguantar?
Esta semana, cada vez que te quieras quejar, di en voz baja: «Dios tiene algo bueno para mí».
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
