"…que yo soy Jehová…" ¡Dios quiere que Le conozcas! ¡Quiere que Lo entiendas! Conocerlo, saber cómo Él es, tener una idea clara de Él. Nuestros pensamientos son diferentes a los de Dios. Los seres humanos se esfuerzan por conseguir sabiduría, valentía y riquezas, mientras que Dios se deleita en la misericordia, juicio y justicia. Dijo un tal G. Herbert Livingston: ¡Bienaventurado el que entiende al Señor de tal manera que halla su deleite en lo que a Él le deleita!
I. Entender al Señor:
A. Entender es comprender, saber, tener una idea clara de las cosas.
Entender es un proceso mental que lleva a comprender algo. ¡Cuando COMPRENDES A Dios lo vas a amar con un amor infinito!
Llega el momento en que comprendes a Dios, es ¡cuando ya lo aceptas, le obedeces y lo amas!
Fíjate, las personas van a una Iglesia y allí conocen a la pastora, a los hermanos, participan en los cultos, conocen a los músicos, etc., pero eso no es lo primero. ¡Lo primero es entender y conocer a Dios! Así, que la razón para ir a la iglesia es para conocer al Señor, encontrar allí aquello en lo que Dios se deleita.
Cuando entendemos y conocemos a Dios nuestra forma de pensar ¡CAMBIA!
(Hechos 22:14 "Y él dijo: El Dios de nuestros padres te ha escogido para que conozcas su voluntad, y veas al Justo, y oigas la voz de su boca.") A mi querido Pablo se le terminaba allí el tiempo de su conocimiento como humano.
a. Ahora era el tiempo para que conociera a Dios y Su voluntad.
b. Antes Pablo conocía su trabajo, ahora era ¡conocer la voluntad de Dios en todo su ser!
c. El Justo Dios lo escogió para que Lo viera ("…veas al Justo…")
d. "…Y OIGAS LA VOZ DE SU BOCA."
e. Ahora conocería el apóstol Pablo muy de cerca: Su justicia, oiría: "la voz de la boca de Jehová."
B. (Juan 7:16-17) Vemos aquí la importancia de la obediencia de Jesús al Padre.
(Vs.16) Jesús dijo: "Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió."
Jesús no buscaba ningún crédito (gloria) para Él, sencillamente: ¡Él quería glorificar a Su Padre!
Su enseñanza o doctrina no era de Él mismo, sino de Aquel que le había enviado, ¡PORQUE ENTENDÍA Y CONOCÍA AL PADRE! ¿Y tú?
Cuando uno enseña, no es lo de uno, es lo del Padre; porque si nos dedicamos a entenderlo y a conocerle será más fácil nuestro hablar y nuestro vivir.
¡Pablo conocería Su voluntad y escucharía la voz de Su boca directamente!
Todo lo que Jesús hablaba y enseñaba eran las cosas que Su Padre le mandaba a hablar y a enseñar, ¡NO ACTUABA CON INDEPENDENCIA DEL PADRE!
Si alguien es sincero, y verdaderamente quiere saber qué es la verdad, Dios se la revelará, la recibirá por la propia voz de Su boca.
¡LA OBEDIENCIA es el corazón del conocimiento espiritual!
No hables de ti, no pienses por ti, sino que debes entender más y conocer más a Dios como lo hizo Jesús. Que puedas decir tú también: "mi doctrina no es mía, sino de Aquel que me envió."
a. Él te envía, ¿y lo conoces? ¿O lo desconoces?
b. ¡Jesús entendía y conocía cada plan de Dios, hablaba como Él, conocía la voz de Su boca! Piensa sobre esto, ¿y tú? ¿también?
C. (Juan 8:31-32) Jesús marcó una distinción entre los que son discípulos y los que son "verdaderamente Sus discípulos."
Un discípulo es todo aquel que profesa ser un aprendiz, pero un VERDADERO DISCÍPULO es aquel que se ha dado ¡de manera real, verdadera al Señor Jesucristo!
Los que son VERDADEROS creyentes tienen esta característica: "permanecen en Su Palabra" (Vs.31).
No es lo que tú pienses y hables por boca tuya, ¡es lo de Dios!
Hay que permanecer, perseverar en las enseñanzas de Cristo.
Uno no se aparta de lo que Él dice, uno no se aparta de Él, ni nunca se es tibio, ni frío.
La verdadera fe tiene siempre la cualidad de la "permanencia."
¡No somos salvos por permanecer en Su Palabra, permanecemos en Su Palabra porque somos salvos!
(Juan 8:32) Los judíos no lo habían conocido, ellos eran esclavos de la Ley; si le conocían ¡serían libres!
¡Los que VERDADERAMENTE conocen al Señor Jesús quedan liberados del pecado, andan en luz y son conducidos por el Espíritu Santo de Dios!
Los VERDADEROS DISCÍPULOS tienen promesa de que conocerán la verdad, y la verdad los hará libre.
¿No eres libre? Tal vez eres discípulo y no ¡VERDADERAMENTE SU DISCÍPULO!
Define en tu vida hoy si eres solo un aprendiz o ¡VERDADERAMENTE SU DISCÍPULO!
Si eres VERDADERAMENTE UN DISCÍPULO: ¡Lo conoces, lo entiendes, cumples Su voluntad y oyes Su voz, la oyes de la boca de Jehová!
D. (Juan 17:3) ¿Buscas la eternidad?
¡Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti…! ¡Ahí está la eternidad: en conocer a Dios!
¿Cómo se alcanza la vida eterna?
¡CONOCIENDO A Dios EL PADRE Y A JESUCRISTO!
Si CONOCES a Dios y ENTIENDES a Dios, entonces: ¡HAS ENCONTRADO LA ETERNIDAD! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
