Estos versículos nos hablan de la forma en que debemos vivir para con los demás. Las cosas son según Dios, no son como nosotros los hombres pensamos o creemos. Nosotros nos dejamos llevar por lo que creemos, cada uno según lo aprendido en este mundo. Cada cual tiene su forma de ver las cosas y de actuar debido a muchas razones: por lo vivido, por lo que nos conviene, etc. Pero, en Dios las cosas son como en verdad son.
I. Se dice que hay dos grandes reglas para guiarnos como creyentes.
A. La primera es hacer las cosas para la gloria de Dios, y la segunda para el bien de nuestros semejantes.
Una va unida a la otra.
"…o (si) hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios." (Vs.31)
Lo que haces es para la gloria de Dios y ahí está envuelto el bien para otros.
Hay decisiones que tomar, por ejemplo: elegir un trabajo, moverte de universidad, etc. Pero, piensa: "¿Hay gloria para Dios en eso que vas a hacer?"
Antes de participar en ello, ¿puedes inclinar tu cabeza, pidiéndole al Señor que sea glorificado por lo que estás a punto de hacer?
El bien de nuestros semejantes es regla para ti, no te puedes deshacer de esto.
No deberíamos ser tropiezo ni a judíos, ni a gentiles, "ni a la Iglesia de Dios." (Vs.32)
Se divide la humanidad en tres clases: primero son los judíos, la nación de Israel; segundo los gentiles que son los inconversos de las otras naciones; y tercero la Iglesia de Dios que incluye a los verdaderos creyentes en el Señor Jesucristo, ya sean gentiles o judíos que han creído.
La Palabra de Dios aquí nos está advirtiendo en contra de que empleemos nuestros legítimos derechos de tal manera que causemos tropiezo a otros. Por ejemplo, ¡ir a la India y comer vaca! La libertad no es para orgullo, es humildad para amar.
En Su gloria no hay contienda, ni orgullo, tampoco soberbia ni rebeldía.
Buscar agradar a todos, no para beneficio personal, sino buscando el beneficio de muchos.
Veamos el ejemplo de la vida del apóstol Pablo, quien escribe la epístola:
a. Hechos 20:24 "Ni estimo preciosa mi vida para mí mismo …" Su ambición era obedecer a Dios y agradarle. Si para ello su "vida" era ofrecida para Dios, lo que le importaba era acabar su carrera y el ministerio que había recibido del Señor Jesús.
b. Pablo yendo hacia Jerusalén estaba destinado al dolor (Hechos 21:13). Los hermanos le pedían que no fuera a Jerusalén. Pero, las lágrimas de ellos sólo servían para quebrantarle el corazón. ¿Acaso el temor a las cadenas y a la cárcel debían refrenarle de hacer lo que él consideraba la voluntad de Dios? No, él estaba dispuesto a morir en Jerusalén por el nombre del Señor Jesús.
c. 1 Corintios 8:13 Debido a que es pecado contra Cristo hacer caer a un hermano, Pablo dice que no comerá carne jamás, si eso le lleva a poner tropiezo a su hermano. Hay muchas cosas en la actualidad en la vida cristiana que, aunque no están prohibidas en la Palabra de Dios, causarían sin embargo una innecesaria ofensa para los cristianos más débiles. Aunque podamos tener derecho de participar de ellas, un derecho más sublime es "renunciar a este derecho" para el bien espiritual de aquellos a los que amamos en Cristo, nuestros hermanos en la fe.
d. 1 Corintios 9:23 Por causa del Evangelio hago lo que hago para hacerme también participante del evangelio. Débil para con los débiles, para ganármelos, para salvar a alguno. Sus derechos los sometía y también sus deseos a la obra del Señor para hacerse participante del evangelio. ¿Y tú? ¿Cuánto amas el evangelio?
e. 2 Corintios 12:15 El amor del Apóstol por el pueblo de Dios. El estaba felizmente dispuesto a darse a sí mismo en "incansable servicio y sacrificio" por sus almas, es decir, por su bienestar espiritual. Él los amaba más que los farsantes maestros, pero era amado menos por ellos. Esto no le hacía que "su amor fuera diferente." Si no había esperanza alguna de que su amor hacia ellos fuese correspondido, "seguiría amándolos." De esta manera estaba siguiendo al Señor de manera plena.
f. 2 Timoteo 2:10 ¡Todo lo soporto por amor de los escogidos! Pablo soportaba todo por los escogidos. Aquellos pecadores culpables ahora son salvos por la gracia de Dios; eso era suficiente para inspirar a Pablo a soportarlo todo. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Soportarlo Todo Por Amor a Los Escogidos
1 Corintios 10:31-33
“Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.”
Hay dos grandes reglas para guiarnos como creyentes: hacerlo todo para la gloria de Dios y para el bien de nuestros semejantes, y una va unida a la otra. Pablo las vivió hasta soportarlo todo por amor a los escogidos. Estos son los puntos para la semana.
- Las cosas son según Dios, no como los hombres pensamos o creemos. Cada cual actúa por lo vivido o por lo que le conviene, pero en Dios las cosas son como en verdad son.
- Antes de elegir un trabajo o cambiar de universidad, pregúntate: ¿hay gloria para Dios en esto? ¿Puedes inclinar la cabeza y pedirle al Señor que sea glorificado en lo que estás a punto de hacer?
- El bien de los semejantes es regla y no te puedes deshacer de ella. No seamos tropiezo a judíos, ni a gentiles, ni a la Iglesia de Dios: la libertad no es para orgullo, es humildad para amar.
- Pablo no estimaba preciosa su vida; su ambición era acabar su carrera. Los hermanos lloraban para que no fuera a Jerusalén, pero él estaba dispuesto a morir allí por el nombre del Señor Jesús.
- Pablo dijo que no comería carne jamás si eso hacía caer a su hermano. Aunque tengamos derecho a algo, un derecho más sublime es renunciar a él por el bien espiritual del hermano más débil.
- Se hizo débil con los débiles para ganar a alguno, y sometía sus derechos y deseos a la obra. Amaba a los corintios más que los falsos maestros, aunque lo amaran menos, y siguió amándolos.
- «Todo lo soporto por amor de los escogidos». Que pecadores culpables fueran ahora salvos por la gracia de Dios le bastaba a Pablo para soportarlo todo.
Antes de cada decisión de esta semana, inclina la cabeza y pregúntale al Señor si hay gloria para Él en eso y si le hace bien a tu prójimo.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
La Piedra de Tropiezo
1 Corintios 10:31-33
Para leer en voz alta con los niños
“Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: cuando comes, cuando bebes, o hagas lo que hagas, hazlo para que la gente vea lo bueno que es Dios. Pablo no quería ser como una piedra en el camino, de esas que hacen tropezar y caer a los demás.
- Hay dos reglas grandes: hacer las cosas para que Dios reciba la gloria, y hacerlas pensando en el bien de los demás. Siempre van juntas.
- Antes de hacer algo, pregúntate: ¿esto le agrada a Dios? ¿Puedo bajar la cabeza y pedirle que lo bendiga antes de hacerlo?
- A veces puedes hacer algo que no está prohibido, pero que le hace daño a otro. Pablo dijo que si comer carne hacía caer a su hermano, no la comería nunca.
- Pensar solo en lo que tú quieres te convierte en piedra de tropiezo, aunque tengas derecho. El que ama piensa primero en el bien del otro.
- Los amigos de Pablo lloraban para que no fuera a Jerusalén, porque allí lo iban a encadenar. Pero Pablo fue, porque era lo que Dios quería.
- Pablo aguantó cadenas, cárceles y desprecios, y siguió amando aun a los que no lo querían. Lo aguantaba todo para que muchos conocieran a Jesús y fueran salvos.
¿Hay algo que haces que puede hacer tropezar a otro, como a tu hermanito o a un amigo?
Esta semana, deja de hacerlo por amor a esa persona.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
