"¿Quién es SABIO para que entienda esto y PRUDENTE para que lo sepa? Porque los caminos de Jehová son rectos y los justos andarán por ellos; más los rebeldes caerán en ellos." El justo que anda en los caminos del Dios santo es sabio y prudente; es el justo que conoce íntimamente a Dios y actúa en consecuencia. Por el contrario, los transgresores y rebeldes tropezarán en los caminos que Dios ha puesto delante de su pueblo para que caminen. Así que, los mismos caminos, en un caso conducen a la VIDA y en otro a la MUERTE. Los que andan rectamente por los caminos de Dios no solo son justos sino también sabios y prudentes y los transgresores son inicuos, necios e imprudentes, pues con sus pecados atraen sobre sí su propia ruina, tropezarán y CAERÁN.
Hay que andar en la verdad (Salmos 26:3 "Porque tu misericordia está delante de mis ojos, y ANDO EN TU VERDAD."). Los caminos de Jehová son rectos. Debemos caminar en la verdad. El salmista dice: ¡ando en la verdad! El mundo habla de la verdad; pero lo mejor es ¡ANDAR EN ELLA! Se habla hasta por los codos de la verdad, pero muy pocos andan en ella. ¡El que anda en los caminos del Dios Santo anda en la verdad! Cuando se ha decidido conocer a Dios íntimamente, ¡cercano debe estar Él de ti! Cuando se camina según lo que uno desea, según lo que uno opina y sugiere, caminamos BUSCANDO EL BIEN PARA NOSOTROS MISMOS, pero cuando uno camina en el camino de Jehová camina ¡PARA LO QUE EL SEÑOR QUIERE! Observa tus pensamientos, lo que opinas, lo que te gustaría, ¡ese es tu camino! Si es en el camino de la verdad caminarás para Dios y estarás ¡EN LA VERDAD!
Algunos prometen obrar bien en el futuro, pero sus resoluciones, sus planes de cambiar, se desmoronan. Solo el hombre regenerado puede decir: "ando en tu verdad." Aquel que en verdad toma la decisión de cambiar, cambia. Esa persona toma una firme decisión y deja lo que le estorba para seguir los caminos de Jehová. Sigue el camino, pero liviano, no cargado de pensamientos y de maquinaciones. Los pensamientos enredados de este mundo y las maquinaciones conducen a los hombres a tropezar y a caerse en el camino de los justos, camino por el que pretenden andar. Si te complicas la vida y te envuelves en tu maquinación, en los caminos rectos de Jehová no seguirás firme, sino que caerás. Los rebeldes e imprudentes no podrán adelantar, tropezarán y caerán, no podrán caminar en los caminos rectos que Dios ha establecido para que sean caminados ¡EN LA VERDAD!
¡Enséñame (Salmos 86:11 "Enséñame, oh Jehová, tu camino; caminaré yo en tu verdad; afirma mi corazón para que tema tu nombre.")! ¡Quien nos enseña es EL ESPÍRITU SANTO! ¡Enséñame TU camino! Caminaré YO en tu verdad. No es para todos, es para el que decide ser un siervo del Dios vivo. No es ser un miembro de una iglesia, un miembro de la iglesia lo es cualquiera. No es ser un ser moral, sino ¡UN SER ESPIRITUAL! Caminar en la verdad no necesariamente es para el hombre que desea ser una persona con buena moral, porque no lo logrará si no desea conocer al Espíritu Santo para poder ser una persona espiritual. ¡No es cuestión de ser moral, es ser espiritual! Entonces, así sí se caminará en la verdad. ¡Cuánto hay que morir! ¡Hay que vivir en conformidad con las Escrituras! Pero, lamentablemente, se buscan las Escrituras para conveniencia, no se hace para vivir en la Palabra el día, el año, ¡la vida entera! Si el que te mira pudiera ver en ti la Biblia estampada en lo que es tu vida, entonces sí, todos sabrán que caminas en la verdad. ¡Haz lo que manda la Palabra! Sencillo, haz y no te pongas a razonar, solo haz lo que ella dice.
La obediencia a los mandamientos del Señor es una manera excelente de nosotros hacer conocer a otros la Biblia. El tener las Escrituras es: ¡QUE DIRIJAMOS TODAS NUESTRAS PALABRAS Y ACCIONES EN CONFORMIDAD A ELLA! Al poseer la regla de la Palabra regulamos nuestra vida por medio de ella. Pero, si no hacemos uso de ella y no regulamos nuestras vidas, entonces viviremos en el mismo desorden de los rebeldes e inicuos. Es como tratar de montar una bicicleta nueva y ¡votar las instrucciones! Para caminar como justos en los caminos de Dios usemos y amemos las Sagradas Escrituras, pues esas son "las instrucciones."
2 Juan 1:4 "Mucho me regocijé porque he hallado a algunos de tus hijos andando en la verdad, conforme al mandamiento que recibimos del Padre." Juan tiene gran alegría cuando descubre que los hermanos se conducen en la verdad. Se alegró cuando supo que algunos de los miembros vivían de acuerdo con la verdad. Otros, ¡parece que no! ¡Es decir, en la iglesia hay división cuando SE HAN ESCOGIDO CAMINOS DIFERENTES! Juan tiene el remedio para todas las cosas, que es: ¡EL AMOR! 2 Juan 1:5-6 "Y ahora te ruego, señora, no como escribiéndote un NUEVO mandamiento, sino el que hemos tenido desde el principio, que nos amemos unos a otros. Y este es el amor, que andemos según sus mandamientos. Este es el mandamiento: QUE ANDÉIS EN AMOR, como vosotros habéis oído desde el principio." NUEVO: "…que nos amemos unos a otros." El mismo Jesús lo dijo (Juan 13:34 "Un mandamiento nuevo os doy: QUE OS AMÉIS UNOS A OTROS; como yo os he amado, que también os améis unos a otros."). Dijo: "…como yo los he amado…" No traicionarías, no exigirías, no ahogarías, no medirías a los hermanos cuando amas. Ahí está el tropiezo si no amas. Solo el amor puede hacer levantar el todo en tu vida, no es con la maldad ni con la acusación. Si lo haces, pues sencillo: ¡ya tropezaste en el camino del justo! Cuando lo que hay es la crítica y el resentimiento, entonces llega la hostilidad, la discusión y la controversia para ensanchar la división. Pero, el AMOR es lo único ¡PARA RESTAURAR LA RELACIÓN PERDIDA!
Para concluir repetimos el versículo del tema; "¿Quién es SABIO para que entienda esto y PRUDENTE para que lo sepa? Porque los caminos de Jehová son rectos y los justos andarán por ellos; más los rebeldes caerán en ellos." Sé sabio y prudente y como justo anda en la verdad y en el amor. Prosigue así en los caminos de Jehová, que son rectos, hasta aquel gran día en que llegues a su presencia y contemples su gloria con gran gozo y alegría. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
