Mega Zoé
Estudio #0927Iglesia en las casas

Y Llamó A Sí A Los Que Él Quiso

Este estudio llama a permanecer como discípulos de Jesús y perseverar en la oración.

Nuevo TestamentoMarcos5 min lectura

El Señor llamó a los doce para que fueran sus discípulos más cercanos. De esta forma Dios también llama a nuestras vidas. Había que llevarle a las gentes lo que Jesús había traído al mundo. El Señor necesitaba hombres dispuestos para ser ¡SU VOZ! Llamó a hombres dispuestos a derramar sus vidas para AQUEL QUE LOS LLAMÓ. Los hombres que escogió Jesús no tenían ninguna cualificación especial. No eran ricos, ni tenían una alta posición social especial, ni una cultura elevada, ni preparación teológica y menos aún, ellos no tenían una posición elevada en la Iglesia. ¡Eran solo doce personas normales y corrientes!

Pero, hay unas notables cualidades en ellos: primero, que habían sentido la atracción magnética de Jesús y AMABAN AL MAESTRO; segundo, TENÍAN EL CORAJE, LA VALENTÍA DE MOSTRAR QUE ESTABAN DE SU PARTE. Allí Jesús, tranquilamente, estaba pasando por alto normas y reglas humanas; ahí estaba el Señor siguiendo un camino que conducía inevitablemente a un encontronazo con los líderes ortodoxos judíos; ahí estaba Jesús ya marcado como un pecador y como un hereje; sin embargo, ¡AQUELLOS HOMBRES TUVIERON EL CORAJE DE ASOCIARSE CON ÉL! ¡Qué hombres con ojos tan abiertos a la realidad! ¡Eso es ser cristianos! Primero, Jesús les dijo lo que tenían que decir, lo segundo, les dio poder.

Veamos en más detalle a varios de los discípulos que Jesús llamó a sí. Nosotros debemos aprender de ellos. Tenemos al gran y querido Pedro; quien le negó, pero quien también lloró amargamente en su arrepentimiento. Este Pedro convirtió a muchos al cristianismo con su predicación y con el poder que se le había impartido, tal como sucedió en la casa de Cornelio (Hechos 10). Al final, mi querido Pedro fue crucificado; aquello por lo que tanto discutió con Jesús para que no lo hiciera, que no subiera a Jerusalén, pues temía que allí al Señor lo crucificaran; y se sabe que a él también lo crucificaron, pero ¡cabeza abajo!

También tenemos entre los discípulos a Jacobo. Este discípulo, quien era el hermano de Juan, murió decapitado por órdenes del rey Herodes Agripa. (Hechos 12:1,2). Ya no podría sentarse ni a la derecha ni a la izquierda del Señor como había pedido su madre (Mateo 20;21) "Él les dijo: A la verdad, de mi vaso beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados; pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado por mi Padre." Mateo 20:23 De Su vaso bebería Jacobo y con el mismo bautismo sería bautizado, ¡pero nada más grande que eso! Andrés era el hermano de Pedro, se dice de él qué en Edesa, Mesopotamia, en un viaje misionero también fue crucificado en la cruz. Marcos fue discípulo del Señor, pero no uno de los doce; murió arrastrado por caballos por la calle, hasta morir, en Alejandría en la fiesta dedicada al ídolo máximo del pueblo. Felipe, otro de los doce, fue azotado, puesto en prisión y después crucificado en Asia Menor en el año 54 DC. De Bartolomé se dice que fue el primer ministro de la India y tradujo el Evangelio al hindú propagándolo por aquel país. Murió crucificado por un grupo de fanáticos idólatras. Se cuenta de Tomás, que predicó el Evangelio en Partia y también en la India donde debido al enojo de los sacerdotes paganos fue atravesado con una lanza. Lucas fue otro discípulo, y no de los doce, que acompañaba a Pablo, era médico Macedonio; fue colgado de un olivo por los sacerdotes idólatras de Grecia. Mateo fue atravesado con una lanza en Nadaboa, Etiopía en el año 60 DC. Santiago, uno de los hermanos de Jesús quien escribió la epístola que lleva su nombre, fue arrojado por los fariseos desde el pináculo del Templo y después, como no murió de la caída, lo remataron a garrotazos mientras él de rodillas hacia oraciones por sus verdugos. Tadeo, uno de los doce, al igual que Andrés también fue crucificado en Edesa, Mesopotamia en el año 72 DC. Matías fue el apóstol elegido para reemplazar a Judas Iscariote, fue apedreado y luego decapitado. El apóstol Pablo fue torturado y después decapitado por el vil emperador romano Nerón en el año 67 DC. Juan, el discípulo amado, enfrentó el martirio cuando fue lanzado a un enorme caldero de aceite hirviendo durante una ola de persecución en Roma, sin embargo, fue librado milagrosamente de la muerte. Entonces, fue sentenciado al trabajo en las minas en la prisión de la Isla de Patmos y fue ahí donde escribió su libro profético del Apocalipsis. Fue liberado posteriormente y llevado de regreso a lo que hoy conocernos como Turquía. Él murió muy viejo y fue el único de los apóstoles que murió pacíficamente. Se dice que cuando Andrés fue llevado a la cruz la saludó con estas palabras: "Hace mucho he deseado y esperado este feliz momento, la cruz ha sido consagrada por el cuerpo de Cristo que fue colgado en ella."

Concluimos que lo importante de todo esto referente a los discípulos no son sus muertes y el sufrimiento que pasaron, sino es ¡QUE TODOS ELLOS ESTUVIERON DISPUESTOS A MORIR POR SU FE! ¡Que estuvieron dispuestos a padecer horribles muertes rehusándose a renunciar a su fe! ¿TIENES TÚ ESE VALOR Y CORAJE, LA VALENTÍA DE MOSTRAR QUE ESTAS DE PARTE DEL SEÑOR? ¿No tienes miedo de decirle al mundo que lo amas? ¿No negarás nunca que estás asociado con El que por su causa hay persecución y tribulación? Marcos 8:35 "Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará." Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz