Como tú eres de Dios y le perteneces, ¡ÉL PARTICIPA DE TUS ANGUSTIAS! Es muy bueno saber esto, porque entonces en el dolor saldrás victorioso y descansado en Él. ¡Jehová lo dijo! Lo dijo el Señor para su pueblo Israel y también lo dijo para nosotros que somos su pueblo de la gracia. Isaías 63:8-9 "Porque dijo: Ciertamente mi pueblo son hijos que no mienten; y fue su Salvador. EN TODA ANGUSTIA DE ELLOS ÉL FUE ANGUSTIADO y el ángel de su faz los salvó; en su amor y en su clemencia los redimió y los trajo y los levantó todos los días de la antigüedad." Dios pensó escogernos como el pueblo de su pacto. El pueblo de Israel tiene la ley con ellos; pero desde los días del Señor Jesucristo Él hizo un nuevo pacto con nosotros que es el pacto de la gracia, el nuevo pacto en su sangre. Hebreos 9:15 "Así que, por eso es mediador de un NUEVO PACTO, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna."
Podemos ver que Dios mismo se manifiesta sobre la vida de todo aquel que Él llama. Mi pueblo son. "…hijos que no mienten." ¡Dios dice esto de su pueblo! Nosotros sabemos que no es bueno el proceder del hombre y sin embargo, Dios pensó y se comprometió con los que llamó a ser su pueblo, Él es el que haría. Vemos que Dios escoge que seamos su pueblo del pacto. Dios no ignora que uno no le guardaría fidelidad. ¡Qué bien lo sabe! Dios se dijo para sí mismo "que no mienten", sabiendo muy bien cuál es la manera de pensar del ser humano. Lo dijo Él para consigo mismo: "Ciertamente mi pueblo son hijos que no mienten y fue su Salvador, porque Él sabe lo propio de uno; la naturaleza de uno, pero lo dijo ¡PARA ÉL! Dios confió, creyó para Él. Su entrega por mí es el resultado de su bondad para conmigo. ¡Ciertamente mi pueblo son hijos que no mienten! ¡Ese es el resultado de su bondad para contigo y conmigo! Él lo hace aunque la enormidad de la inhumana perversidad esté vívidamente expuesta. No es lo que somos, pero es lo que Él hará en uno por su bondad.
"…y fue su Salvador." En virtud de haber escogido a su pueblo Él se convirtió EN SU SALVADOR Y REDENTOR. (Efesios 1:3, 4 "Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de Él.") Su eterna elección es el fundamento de que Él salva ahora a los hombres. Nos escogió en Él. En Él estamos y Él es nuestra fuente, es el medio en nosotros poder recibir vida, una nueva vida. Dios lo quiso hacer así desde antes de la fundación del mundo. Lo hizo para que fuéramos santos y sin mancha delante de Él. Nos salvó desde el principio y espera que le seamos leales. ¡Él es nuestro salvador!
"Él fue angustiado…" Hubo aflicción para Él. "¡…y el ángel de su faz (rostro) los salvó!" Es el ángel de Jehová, el ángel del pacto, es decir, el propio Señor Jesucristo pre-encarnado. El cual bien puede llamarse el ángel del rostro de Jehová, no solo porque Él es la fiel representación de su ser real, sino también por ser la manifestación en carne del Dios invisible. (Juan 19:9, 1 Timoteo 3:16, 1 Juan 4:2)
¡Y EN TODA ANGUSTIA TUYA ÉL FUE TAMBIÉN ANGUSTIADO! Dios mismo participa en los sufrimientos de su pueblo. Él es afligido en las aflicciones de ellos, como se afligen los buenos padres cuando alguno de sus hijos enferma. En todas nuestras angustias, Él en su bondad para con nosotros no permite que experimentemos penuria alguna. El ángel de su faz, esto significa que está delante de Él continuamente, Él es el Mesías. O no le crees y te desesperas, ¡O LE CREES Y DESCANSAS EN ÉL! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
En Toda Angustia De Ellos Él Fue También Angustiado
Isaías 63:8-9
“En toda angustia de ellos él fue angustiado, y el ángel de su faz los salvó; en su amor y en su clemencia los redimió”
Como tú eres de Dios y le perteneces, Él participa de tus angustias. Dios escogió un pueblo sabiendo cómo es el ser humano, se hizo su Salvador, y en cada angustia de ellos Él fue angustiado. Estos son los puntos del estudio, para llevarlos toda la semana.
- Lo que Dios dijo a Israel lo dijo también a nosotros, su pueblo de la gracia. Desde Jesucristo hay un nuevo pacto en su sangre, para que los llamados reciban la promesa de la herencia eterna.
- Dios dijo de su pueblo: «hijos que no mienten», sabiendo muy bien la manera de pensar del ser humano. Lo dijo para sí mismo. No es lo que somos, sino lo que Él hará en uno por su bondad.
- Por haber escogido a su pueblo, Dios se hizo su Salvador y Redentor. Nos escogió en Cristo antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha, y espera que le seamos leales.
- El ángel de su faz es el ángel del pacto, el propio Señor Jesucristo antes de encarnarse: la fiel representación de Dios y la manifestación en carne del Dios invisible.
- En toda angustia tuya Él fue también angustiado. Dios se aflige en las aflicciones de su pueblo como se afligen los buenos padres cuando uno de sus hijos enferma.
- Aquí no hay término medio: o no le crees y te desesperas, o le crees y descansas en Él. En el dolor saldrás victorioso si descansas en quien sufre contigo.
Cuando llegue una angustia esta semana, antes de desesperarte, dile a Dios en oración: «Tú estás angustiado conmigo», y descansa en Él.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Papá Junto al Hijo Enfermo
Isaías 63:8-9
Para leer en voz alta con los niños
“En toda angustia de ellos él fue angustiado, y el ángel de su faz los salvó; en su amor y en su clemencia los redimió”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: cuando su pueblo sufría, Dios sufría con ellos, y por su amor los salvó. El estudio lo compara con un buen papá que no se despega de la cama cuando su hijo está enfermo, porque le duele lo que le duele a su hijo.
- Dios escogió tener un pueblo, y si crees en Jesús, tú eres parte de ese pueblo. Tú le perteneces a Dios.
- Dios sabe cómo somos por dentro, y sabe que a veces fallamos y mentimos. Aun así nos escogió, porque es bueno, y espera que le seamos fieles.
- Dios nos escogió desde antes de hacer el mundo, para que viviéramos limpios y santos delante de Él. Por eso envió a Jesús a salvarnos.
- Cuando tú lloras, Dios no está lejos mirando. Él siente tu tristeza, como un papá siente la fiebre de su hijo.
- Cuando algo te duela, tienes dos caminos: no creerle a Dios y desesperarte, o creerle y descansar en Él. Escoge descansar en Él.
¿Alguna vez te has sentido triste y solo?
Esta semana, cuando algo te duela, cuéntaselo a Dios en una oración antes de dormir.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
