Había preocupación grande en los hermanos de Tesalónica sobre la esperanza del levantamiento de los hermanos cuando sucediera la SEGUNDA VENIDA DE CRISTO. Se preguntaban qué les sucedería a los que ya habían muerto cuando el Señor volviera para buscar a su pueblo. Era algo nuevo para ellos, desconocían cómo sería EL LEVANTAMIENTO Y LA RESURRECCIÓN. No tenían un conocimiento claro de aquel evento tan esperado, por tal razón sus temores. Así que la esperanza de la SEGUNDA VENIDA les había traído estos problemas a los hermanos de Tesalónica. Ellos esperaban que la VENIDA DEL SEÑOR se produjera inmediatamente, esperando estar vivos cuando ocurriera, pero estaban preocupados por los cristianos que ya habían dormido (o muerto). No podían estar seguros si aquellos también participaran de la gloria de aquel día. Pablo les responde que ¡tendrán una misma gloria LOS QUE YA HAYAN MUERTO y LOS QUE ESTÉN VIVOS! Les dice que no deben tener tristeza como los inconversos que no tienen ninguna esperanza (I Tesalonicenses 4:13 "Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.")
Ante lo que era la muerte, el mundo pagano se encontraba sumido en la desesperación. Se enfrentaban con ella con una sombría resignación y una árida desesperanza. Pero, Pablo establece aquí en esta epístola un gran principio: La persona que ha vivido y muerto en cristo SIGUE ESTANDO EN CRISTO y ¡RESUCITARÁ EN ÉL! Entre Cristo y la persona que le ama hay una relación tal que nada la puede romper. ¡Sobrepasa la muerte! Cristo murió y resucitó, así también la persona que está unida con Cristo ¡resucitará!
Para que: "…no os entristezcáis…" Cuando los creyentes pasan de esta vida lo que les sucede es que, más bien que morir, se quedan sus cuerpos como dormidos. Así que los creyentes no deben estar tristes como aquellos que no tienen esperanza. En su muerte por nosotros, Jesús gustó la muerte con todos lo sinsabores que comparte una muerte en una cruz. Pero, por medio de la muerte de nuestro justo y santo Salvador la muerte misma ¡FUE VENCIDA! Desde ahí la muerte de los cristianos se ha convertido en solo: un sueño. "…a los que durmieron en Él." (Vs. 14) Así que, la creencia de la resurrección de los muertos se basa en la fe del creyente en la muerte y resurrección de Jesucristo.
(I Tesalonicenses 4:15ª "Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor…") Pareciera que aquí Pablo se refiere a una especial revelación que recibió por medio del Señor. Esta revelación le fue comunicada a Pablo mismo. Dios le mostró el orden en que se habían de realizar los acontecimientos que tienen que ver con LA SEGUNDA VENIDA DEL SEÑOR y que el apóstol describe del modo siguiente: "…que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron." La enseñanza que el apóstol Pablo les comunica a los hermanos Tesalonicenses (haciéndolo con la autoridad que le da que aquella sea palabra del Señor) es que los cristianos que todavía vivan cuando el Señor venga no irán a recibir al Señor antes de que primero resuciten los que durmieron (murieron) en el Señor. Los que estén vivos para ese gran día tendrán que esperar a que "los muertos en Cristo resuciten primero." Pablo lo esperaba de esa manera pensando que él estaría vivo cuando así sucediera.
El apóstol continua diciendo en el Vs.16: "Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero." Que el Señor Jesucristo descenderá del Cielo, de donde se encuentra sentado a la diestra del Padre (Hebreos 1:3 y 10:12) desde el día de su ascensión (Hechos 1:11). Que descenderá "…con voz de mando…", que aquí viene a tener el sentido de grito con que un jefe militar pone en movimiento a todo un ejército. Que descenderá "…con voz de arcángel…", con la voz como la del arcángel Miguel que es el único a quien la Escritura da ese título (Judas 1:9). Que descenderá "…con trompeta de Dios…", lo cual es una referencia inequívoca a I Corintios 15:52 "…en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.
¡Los muertos en Cristo resucitarán primero! Al decir "en Cristo", el apóstol especifica que tal resurrección es propia de los que han sido bautizados por el Espíritu Santo en el Cuerpo de Cristo (I Corintios 12:13). Continúa diciendo el apóstol Pablo en I Tesalonicenses 4:17 "Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor." Aquí se deja ver expresamente profetizado EL ARREBATAMIENTO DE LOS CREYENTES (EL RAPTO), tanto los que hayan muerto y en ese día resucitarán como los que estén vivos y serán transformados (I Corintios 15:51, 52).
Tampoco puede pasarse por alto que el Antiguo Testamento coloca la resurrección de Israel después de LA GRAN TRIBULACIÓN (Daniel 12:1-3).
Dice que ese encuentro del Señor Jesucristo con su Iglesia se realizará en el aire, no en la tierra, con lo cual se distingue ese día claramente del día del regreso del Señor a la tierra según se anuncia en Zacarías 14:4 "Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está en frente de Jerusalén al oriente; y el monte de los Olivos se partirá por en medio, hacia el oriente y hacia el occidente, haciendo un valle muy grande; y la mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el sur." (Mateo 24:29, 30) (Apocalipsis 19:11-16)
Todos los creyentes en Cristo muertos o vivos tendrán parte en el Arrebatamiento (Rapto de la Iglesia). El Cuerpo de Cristo entrará completo en el Cielo, no puede entrar allí mutilado. "Por tanto alentaos los unos a los otros con estas palabras." I Tesalonicenses 4:18 ¡Esta es nuestra fe y nuestra esperanza! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Cómo No Creer En Su Segunda Venida
1 Tesalonicenses 4:13-18
“Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.”
Los hermanos de Tesalónica estaban preocupados por los creyentes que habían muerto antes de la venida del Señor. Pablo les responde que tendrán una misma gloria los que ya murieron y los que estén vivos, y que no deben entristecerse como los que no tienen esperanza. Estos son los puntos para la semana.
- El mundo pagano enfrentaba la muerte con sombría resignación y desesperanza. Pero la persona que vivió y murió en Cristo sigue estando en Cristo y resucitará en Él: esa relación sobrepasa la muerte.
- Por la muerte de nuestro justo y santo Salvador la muerte misma fue vencida. Desde entonces la muerte del creyente es solo un sueño: su cuerpo queda como dormido.
- La fe en la resurrección de los muertos se basa en la muerte y resurrección de Jesucristo: si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Él a los que durmieron.
- En palabra del Señor, Pablo enseña el orden: los que estén vivos cuando Él venga no irán delante de los que durmieron; los muertos en Cristo resucitarán primero.
- El Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, como el grito de un jefe que pone en movimiento a todo un ejército, con voz de arcángel y con trompeta de Dios.
- Luego los vivos seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire. Ese encuentro en el aire es distinto del día en que sus pies se afirmen sobre el monte de los Olivos.
- Todos los creyentes, muertos o vivos, tendrán parte en el arrebatamiento. El Cuerpo de Cristo entrará completo en el cielo, no mutilado. Esta es nuestra fe y nuestra esperanza.
Alentaos los unos a los otros con estas palabras: esta semana busca a alguien que esté de luto o desanimado y compártele esta esperanza.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Subiendo a Recibir a Jesús
1 Tesalonicenses 4:13-18
Para leer en voz alta con los niños
“Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: un día Jesús va a volver, y los que lo aman subirán a las nubes a encontrarse con Él para estar siempre juntos. Pablo se lo escribió a unos hermanos que estaban tristes porque algunos de su iglesia habían muerto.
- Los hermanos de Tesalónica se preguntaban: ¿qué pasará con los que ya murieron cuando Jesús vuelva? Pablo les contestó que ellos no se quedarán atrás.
- Cuando alguien que ama a Jesús muere, la Biblia dice que es como si durmiera. Jesús murió y resucitó, y así venció a la muerte.
- Por eso los que aman a Jesús no se ponen tristes como los que no tienen esperanza. Saben que volverán a ver a los que murieron en Cristo.
- Jesús bajará del cielo con voz fuerte, como un capitán que llama a su ejército, con voz de arcángel y con el sonido de la trompeta de Dios.
- Primero se levantarán los que murieron amando a Jesús. Después, los que estén vivos subirán con ellos a las nubes a recibir al Señor.
- Esa promesa es para los que están en Cristo. Por eso hoy es el día de amar a Jesús y vivir para Él, para estar listo cuando vuelva.
¿Qué te gustaría decirle a Jesús cuando lo veas en las nubes?
Esta semana, anima a alguien que esté triste contándole que Jesús va a volver.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
