Cuando el pueblo de Israel estaba alejado de Dios les llegaba el mal, eran derrotados y oprimidos por sus enemigos. En medio de esas circunstancias Gedeón fue un varón escogido para librar al pueblo del poder y de la opresión de sus enemigos madianitas, amalecitas y los hijos del oriente. (Jueces 6:12 "Y el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y valiente.") A pesar de ser un hombre valiente, Gedeón también tenía el mismo miedo que había en todos, él sabía que por haber dejado a Dios estaban expuestos al mal. Por esa razón, todavía estaba en él la duda. (Jueces 6:13 "Y Gedeón le respondió: Ah, señor mío, si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas que nuestros padres nos han contado, diciendo: ¿No nos sacó Jehová de Egipto? Y ahora Jehová nos ha desamparado y nos ha entregado en mano de los madianitas.") En una pasada ocasión ya Dios le había dicho al pueblo (Deuteronomio 31:17 "…y se encenderá mi furor contra él (el pueblo de Israel) en aquel día; y los abandonaré y esconderé de ellos mi rostro y serán consumidos; y vendrán sobre ellos muchos males y angustias y dirán en aquel día: ¿No me han venido estos males porque no está mi Dios en medio de mí?") El pecado trajo el furor de Jehová, el abandono de su Dios, ya no tendrían Su rostro y serían consumidos. Por el pecado llegan los males y la angustia. Y dirán: "¿No me han venido estos males porque no está mi Dios en medio de mí?" Como que la culpa fuera de Dios al no estar con ellos, no pudiendo ver que son sus pecados los que han alejado al Señor.
Según la respuesta de Gedeón (Jueces 6:13) que fue en lamento, vemos que él también se lo creía sin poder ver el pecado de todos ellos. Dice: "¿Y dónde están todas tus maravillas que nuestros padres nos han contado?" Florecen todos los temores al no buscar a Dios y Gedeón deja ver que él también estaba lleno de los mismos temores. El pueblo se había ido detrás de otros dioses tal como el Señor le había dicho a Moisés (Deuteronomio 31:16). Los israelitas le quitaron el valor al pacto que Dios hizo con ellos; el pacto que decía que si lo buscaban tendrían su bendición y si no lo hacían les vendría el mal.
Había buenas cualidades en Gedeón, era un varón esforzado y valiente. Aunque, estaba lleno de temor, pero el perfecto amor echa fuera el temor (1 Juan 4:18). Él sabía que los suyos estaban llenos de miedo; por eso estaban escondidos en las cuevas y en los montes para ponerse a salvo de sus opresores. Así como el pueblo, el padre de Gedeón era adorador de Baal (Jueces 6:25 "…y derriba el altar de Baal que tu padre tiene y corta también la imagen de Asera que está junto a él…). Ni aquel altar de Baal ni las imágenes de Asera le habían hecho nada bueno al pueblo sino que le trajeron la desgracia a los que antes Dios había libertado.
Dios le envía su Ángel a Gedeón y a aquel pueblo (Vers. 12). Apareció bajo el carácter y aspecto de viajero (Jueces 6:21 "Y extendiendo el ángel de Jehová el báculo que tenía en su mano…) (El báculo es un palo o bastón que se usa para el apoyo de los viajeros.) Tuvieron una conversación tranquila pero inquietante para bien del pueblo de Dios que estaba oprimido (Vs. 11-21). El Ángel de Jehová se acomodó a la sombra para refrescarse y descansar (Vs. 11) y trabó conversación con Gedeón sobre el tema que ocupaba la atención del momento: la gravosa opresión de los madianitas. Dios quería inquietar a Gedeón a la guerra por su valentía y lo esforzado que podía ser. Empezó Dios a animar a Gedeón para ejercer su bien conocida proeza para el bien de su país (Jueces 8:28 "Así fue subyugado Madián delante de los hijos de Israel y nunca más volvió a levantar cabeza. Y reposó la tierra cuarenta años en los días de Gedeón.").
Cuando el Ángel de Dios se le apareció a Gedeón éste estaba en el lagar sacudiendo el trigo para esconderlo de sus fieros enemigos. (Jueces 6:11 "…Gedeón estaba sacudiendo el trigo en el lagar, para esconderlo de los madianitas.") ¡Cuan enfáticamente la historia nos deja ver la situación apremiante del pueblo! Gedeón estaba trillando pequeñas cantidades de grano en el lugar no apropiado, en el área del lagar (donde se pisaban las uvas). Lo hacía bajo un árbol y sobre la misma tierra con el fin de no hacer ruido y no sobre un piso de madera como debía hacerse. Todas estas circunstancias revelan el extremo temor en que vivía el pueblo.
Pero, Gedeón respondió al llamado de Dios. Echó fuera los temores y comenzó una gran lucha con valentía y fuerza. Levantó altar a Dios a cuenta de la idolatría de su padre e hizo holocausto al Señor con la madera de la imagen de Asera (Jueces 6:26, 27 "…y edifica altar a Jehová tu Dios en la cumbre de este peñasco en lugar conveniente; y tomando el segundo toro sacrifícalo en holocausto con la madera de la imagen de Asera que habrás cortado. Entonces Gedeón tomó diez hombres de sus siervos e hizo como Jehová le dijo.") Él hizo esto a escondidas (Vs. 27); como esforzado y valiente sabía lo que de ese día en adelante le vendría para querer destruirlo y traerle más temores. Pero, cuando se empieza uno no se puede detener, porque ya Dios le dio todas las fuerzas y tomó todo el control. Escogió Gedeón por órdenes de Dios solamente a 300 hombres para luchar (Jueces 7:7) y con ellos Dios hizo que 120,000 madianitas se mataran entre ellos mismos (Jueces 7:22 & 8:10). Salieron los enemigos derrotados y corriendo y solo se necesitaron unos pocos esforzados y valientes. ¡Quien quiera luchar sepa que será un ganador! ¡Los temores son vencidos con tu esfuerzo y con tu valentía! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
