Mega Zoé
Estudio #0819Iglesia en las casas

Judas: Traspasado De Muchos Dolores

Judas: Traspasado De Muchos Dolores llama a perseverar en la oración y permanecer como discípulos de Jesús.

Nuevo TestamentoJuan6 min lectura

"Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese." La señal de que Judas iba a PERDERSE fue el amor que le puso al dinero. Amó el dinero que le darían los líderes religiosos por entregarle a Jesús. Él era administrador de hacer la voluntad de Dios, pero escogió el PERDERSE por amar más al dinero que a Jesús. "Ninguno de ellos se perdió", dijo Jesús, "sino el hijo de perdición", es decir, Judas. Esto no significa que Judas fuese uno de los hombres dados al Hijo por el Padre ni que jamás fuese un verdadero creyente. La oración dice claramente y significa esto: "Los que me diste he guardado y ninguno de ellos se perdió, pero el hijo de perdición se ha perdido para que se cumpliese la Escritura." El título "el hijo de perdición" significa que Judas fue consignado a ruina o a condenación eterna. Se expresa esto por escrito para dejar constancia formal y legal que registra que Judas no fue empujado a traicionar a Cristo para que fuese cumplida la profecía sino que él decidió por sí mismo traicionar al Salvador. Al actuar así se cumplieron las Escrituras.

Las características de Judas fueron la codicia, hipocresía, traición, deshonestidad y remordimiento.

CODICIA, la vemos en (Mateo 26:14-16 "Entonces uno de los doce, que se llamaba Judas Iscariote, fue a los principales sacerdotes y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré? Y ellos le asignaron treinta piezas de plata. Y desde entonces buscaba oportunidad para entregarle."). Judas sabía que los principales sacerdotes eran los enemigos de Jesús. Caminó todos los días con Jesús y vio la gran guerra que le hacían a Jesús estos religiosos. Aquí no había inocencia de parte de Judas, había claro AMOR AL DINERO. ¿Qué vio Judas? ¿Qué pensó Judas? Había viajado con el Señor, había visto sus milagros, también había oído Su incomparable enseñanza y más que nada había sido testigo del milagro de ¡una vida sin pecado! Judas era uno a quien Jesús podía llamar: "mi amigo íntimo…el que comía mi pan." (Salmos 41:9 "Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, alzó contra mí el calcañar.") ¡Ese tan cercano fue el que se levantó contra el Hijo de Dios! Los sacerdotes le pagaron allí mismo 30 piezas de plata, un menospreciable total equivalente a un mes de salario de un humilde jornalero (Trabajador del campo). Según ese precio que Judas recibió para traicionar al Maestro vemos que valoraba a Jesús en bien poco. Por codicioso llegó a un terrible acuerdo alguien que había recibido más que bondades de parte de Jesús.

HIPOCRESÍA (Juan 12:5, 6 "…dijo Judas Iscariote…, el que le había de entregar: ¿Por qué no fue este perfume vendido por trescientos denarios, y dado a los pobres? Pero dijo esto, no porque se cuidara de los pobres, sino porque era ladrón, y teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella.") El que iba a entregar a su Señor no podía soportar ver emplear aquel costosísimo perfume de aquella manera. Dice en Prov. 3:9 "Honra a Jehová con tus bienes y con las primicias de todos tus frutos." Y Dios advierte en Éxodo 22:29 que no demorarás para traerle al Señor esas primicias de tu cosecha, no las traigas cuando puedas, ni al mes, ni cuando creas, ni tampoco las tomes prestadas porque en eso habrá maldad escondida. También dice en I Timoteo 6:10 "…porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron TRASPASADOS DE MUCHOS DOLORES." Los que codician las primicias, dinero y bienes tienen grandes dolores. La maldad conduce a grandes dolores. Judas no consideraba que Jesús valiese trescientos denarios. Él pensaba que eso se debía dar al que no tenía, era pura hipocresía. Parece imposible que alguien pudiese seguir a Cristo como discípulo durante tres años, ver todos sus milagros, oír todas sus enseñanzas, recibir repetidas bondades de su parte y ser considerado como el apóstol y luego al final resultar corrompido de corazón. Quizá de pocas cosas nos llegamos a dar cuenta y no nos damos cuenta de la magnitud de la caída del hombre. Juan conocía bien a Judas y añade que no decía eso porque amara a los pobres sino porque era un ladrón y codicioso. Judas tenía la bolsa y solía sustraer de la bolsa.

TRAICIÓN (Marcos 14:10) Judas buscaba la oportunidad para entregar al Señor Jesús. Vino a los sacerdotes con la oferta de entrega y ellos aceptaron sobre el dinero que le darían. Fueron días, años que pasó Judas ajustando los detalles de la entrega. (Lucas 22:47, 48) Llegó el traidor con el grupo de los principales sacerdotes, ancianos y jefes de la guardia del templo para arrestar al Señor. Judas, el traidor debía señalar quién era Jesús besándole. Un beso a Jesús, esa fue la última acción de Judas hacia el Señor; tan grande infamia en aquel huerto. Traicionó a su Maestro no con un grito, ni con un golpe, ni con una puñalada, sino con un beso; un acto muy malo, sin honor, ni dignidad.

DESHONESTO (Juan 12:6 "…y teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella.") Judas era ladrón, no tenía honestidad. No era auténtico, no era genuino. Era deshonesto, era falso. No se respetaba él como apóstol, no respetó al Señor como Dios.

REMORDIMIENTO, pero fue lo peor como hombre. (Mateo 27:3, 4 "Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: Yo he pecado entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa a nosotros? ¡Allá tú! Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó.") No era un arrepentimiento según Dios que llevase a salvación. Era sangre inocente la que él había entregado. Se entristeció por las consecuencias que su crimen tenía para él mismo, pero no estaba dispuesto a reconocer a Jesucristo como Señor y Salvador. Hechos 1:18 "Este, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo y cayendo de cabeza se reventó por la mitad y todas sus entrañas se derramaron." Aquí se dice la razón de la venta del Señor: un campo, una parcela. Judas sabía que al Maestro lo amaban mucho, que él iba a quedar mal con el pueblo y se ahorcó. Así que aquella tierra se le llamó "campo de sangre".

El que hace el mal como lo hizo Judas de una manera escondida e hipócrita, con codicia, traición y deshonestidad, con remordimiento será traspasado de muchos dolores. Cuidemos nuestro corazón para ser siempre sinceros, desprendidos y dadivosos, honestos, fieles y cumplidores de nuestro deber ante NUESTRO AMADO Y GRANDIOSO SEÑOR Y SALVADOR. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz