Querían apedrear a la mujer pues en la ley de Moisés decía que fuera muerta por apedreamiento. ¿Tú pues, qué dices?, le preguntaron al Señor (Vs. 5). Querían llevar a Jesús a que se confundiera en su pasión por la humanidad. Fuese cual fuese su contestación, si Él decía: "Apedreadle" se salía de lo suyo, pues Jesús no vino en esa ocasión como juez, sino que vino a padecer (por ella y por la humanidad). Y si prohibía que la apedreasen sería indicar que Él quería rebajar la moralidad pública. Lo que Jesús quería era dejar ver a qué Él había venido a morir por ella, sí, por esa que ellos acusaban. Sentado se mantuvo escribiendo con su dedo en tierra para hacerles ver el sentimiento de rechazo que Él sentía por la actitud de aquellos grandes hipócritas. La respuesta que todos necesitaban fue el perdón de Él para aquella mujer pecadora. Les dijo: "El que de vosotros esté sin pecado (aquel cuya conciencia le absuelva de cualquier pecado semejante). ¡Si alguno es inocente! Y se inclinó de nuevo al suelo y escribía en tierra. Lo hizo para que pudieran salir, para que pudieran escapar sin ser vistos por Él y así evitar ser manifestado ante sus ojos lo que apenas habría podido soportar.
¡Por su pasión Cristo nos hace nuevas criaturas! Jesús se mete en medio para sufrir, no por Él, sino por ella. Lo hizo para que aquella mujer fuera limpia, nueva y pudiera ¡ir al Padre! Porque te aseguro que ella no pecaría más. ¿Es esta la pasión que ha tomado tu vida y no te ha permitido pecar más? Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
La Pasión De Cristo
Juan 8:1-11
“Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más.”
Los que acusaban a la mujer querían atrapar a Jesús, pero Él no vino esa vez a juzgarla, sino a padecer por ella. Su pasión la hizo limpia y nueva, y a nosotros también nos hace nuevas criaturas. Estos son los puntos para la semana.
- Los escribas y fariseos trajeron a la mujer y citaron la ley de Moisés, que mandaba apedrearla. Con su pregunta, «Tú, pues, ¿qué dices?», querían confundir a Jesús en su pasión por la humanidad.
- Si decía «apedreadla», se salía de lo suyo, porque en esa ocasión no vino como juez sino a padecer por ella y por la humanidad. Si lo prohibía, dirían que quería rebajar la moralidad pública.
- Jesús se mantuvo sentado, escribiendo con su dedo en tierra, dejando ver el rechazo que sentía por la actitud de aquellos grandes hipócritas. Lo que quería mostrar es que había venido a morir por esa mujer.
- La respuesta que todos necesitaban fue su perdón. Dijo «El que de vosotros esté sin pecado» y se inclinó de nuevo, para que salieran sin ser vistos por Él y no se manifestara lo que apenas habrían podido soportar.
- Jesús se mete en medio para sufrir, no por Él, sino por ella, para que aquella mujer fuera limpia, nueva y pudiera ir al Padre. ¡Por su pasión Cristo nos hace nuevas criaturas!
- Aquella mujer, perdonada, no pecaría más. La misma pregunta nos llega hoy a nosotros: ¿es esta la pasión que ha tomado tu vida y no te ha permitido pecar más?
Esta semana lleva a Jesús ese pecado que todavía te tienta, recibe su perdón y obedece su palabra: «vete, y no peques más».
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Jesús Escribe en la Tierra
Juan 8:1-11
Para leer en voz alta con los niños
“Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Jesús no condenó a la mujer, la perdonó, y le dijo que se fuera y no pecara más. Unos hombres querían tirarle piedras, y Jesús, agachado, escribía en la tierra con su dedo.
- Unos hombres trajeron a una mujer que había pecado y querían tirarle piedras. Le preguntaron a Jesús qué decía él, para tenderle una trampa.
- Jesús no les contestó enseguida. Se agachó y escribió en la tierra con su dedo. No le gustaba nada lo que ellos estaban haciendo.
- Entonces dijo: el que no tenga pecado, que tire la primera piedra. Uno por uno se fueron, desde los más viejos, porque todos tenían pecado.
- Jesús no vino esa vez a castigar a la mujer, sino a sufrir por ella. Él iba a morir en la cruz por ella y por todos nosotros.
- El pecado es serio: la ley decía que esa mujer merecía morir. Pero Jesús la perdonó para que fuera limpia y empezara una vida nueva.
- Jesús también le dijo: no peques más. Cuando Jesús te perdona, no es para que sigas haciendo lo mismo, sino para que cambies de verdad.
¿Por qué es mejor perdonar que acusar?
Esta semana, cuando alguien se equivoque contigo, en vez de acusarlo, recuerda que Jesús te perdonó a ti y perdónalo.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
