No se habla el idioma de esta tierra entre nosotros los que hemos creído el Evangelio, no lo hablamos nosotros los que somos nacidos de nuevo por la gracia del Señor. El idioma de esta tierra lo hablan los hijos de desobediencia. Efesios 2:2 "…en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia…" Los que nos hemos convertido de nuestros pecados y de nuestra vieja manera de vivir ya no somos carnales, ahora somos espirituales. Ya no podemos vivir en la carne, porque entonces caminaríamos como el príncipe de la potestad del aire. Ya no le servimos al Dios invisible que está acá abajo en la tierra guiando el curso de los de este mundo, ese es nuestro enemigo que recorre el aire y anda a nuestro derredor. Es decir, Satanás acompañado de sus demonios.
Todo esto lo conocemos por el Espíritu Santo y gracias a Él conocemos mucho más. Conocemos las cosas que Dios nos ha dado en abundancia. Por el Espíritu Santo es que conocemos bien todas las cosas que Dios nos ha dado y también gracias a Él podemos hablar de las mismas. Toda persona carnal habla lo carnal, deja ver en sus palabras la envidia, la contienda, el odio y su maldad. En cambio el hombre espiritual vive y habla de acuerdo a lo que el Espíritu Santo le enseña. Todas las cosas que el Espíritu le enseña a un creyente estarán siempre de acuerdo con la Palabra de Dios. Así que el Espíritu Santo va interpretando para el creyente las inspiradas Escrituras del Antiguo Testamento comparándolas con el evangelio que Jesús por el mismo Espíritu reveló. Asimismo el Espíritu también va ilustrando los misterios del evangelio del Nuevo Testamento comparándolos con los tipos y símbolos del Antiguo Testamento.
El Espíritu Santo ha dejado muy claras sus enseñanzas en las Sagradas Escrituras. No hay nada nuevo como los hombres engañadores dicen que tienen. Dice la Palabra que a los espirituales, a los creyentes que son enseñados por el Espíritu, les ha enseñado Dios las cosas espirituales. Solo los que son enseñados por el Espíritu pueden comprender las verdades espirituales. Las verdades espirituales no son para todos los hombres, a los carnales esas verdades les son imposibles de percibir con el entendimiento. I Corintios 2:14 "Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente." Es por eso que es imposible que los cristianos que van a hablar a los foros políticos les puedan enseñar o convencer a los políticos, quienes son hombres impíos que viven conforme al príncipe de la potestad del aire, personas inconversas que solo son llevados y guiados por el espíritu que opera en los hijos de desobediencia.
La Escritura dice que el Espíritu Santo nos enseña acomodando (combinando, juntando) lo espiritual a lo espiritual; esto es aplicando las palabras espirituales a las cosas espirituales, lo que no lograríamos si solamente usáramos palabras de buena sabiduría humana. Las cosas del Espíritu no las entienden los hijos de desobediencia, entonces, ¿por qué hablar con ellos las cosas espirituales? Hablémosles primero del arrepentimiento y eso sí que lo podrán entender. Solo se compara o acomoda lo espiritual con lo espiritual. Es decir, que se declara que las cosas espirituales se adaptan solamente a las personas espirituales y también que las verdades espirituales se combinan solamente con palabras espirituales no con palabras de humano saber. Y por fin, que las cosas espirituales de los dos testamentos (Antiguo y Nuevo) solo pueden ser comprendidas por la mutual comparación o combinación. Nunca se comprenderán esas verdades con la sabiduría mundana ni con las percepciones naturales del conocimiento (con el uso de ideas, mediante la inteligencia, ni por apreciación, ni impresión o captación).
I Corintios 2:14,15 "Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie." El hombre animal o natural se diferencia mucho del hombre espiritual. El hombre que no es espiritual es gobernado por el alma animal (natural); esa alma que es el asiento de los sentimientos y que se le impone a su espíritu si la persona no se ha convertido. El que no se ha convertido no ha nacido de nuevo y por eso no posee el Espíritu de Dios, quedando por esa razón indefenso y expuesto totalmente al gobierno y poder de su propia alma y también a otras fuerzas externas. El hombre carnal (quien es guiado por los apetitos físicos y por un espíritu jactancioso y ajeno a la vida divina) es pariente cercano del hombre animal. El hombre diabólico o demoniaco es el que es guiado por un espíritu malvado, es el mismo hombre animal pero que ha descendido a su condición más baja. No percibe las cosas del Espíritu, no las recibe, aunque le son ofrecidas y todos saben que son dignas de ser recibidas por todos. Pero, para ellos les son locura. Por cuanto anda solo en busca de la sabiduría humana no las puede entender. No las sabe, tampoco puede comprenderlas y por tanto no las quiere recibir.
Así que hermano, el cristiano sabio no pierde el tiempo tratando de explicarles el programa y las cosas de Dios a los hombres inconversos que no han nacido de nuevo, sería como echarle perlas a los cerdos. A no ser que no hayan nacido del Espíritu y sean enseñados por Él todo esto del Reino de Dios y su justicia les es totalmente extraño. Para alguien poder lograr tener y vivir una vida a lo máximo, la única forma es viviéndola en el Espíritu de Dios; esa vida excelente es para todos aquellos que se han arrepentido de ser solo carne, porque quieren la vida del Espíritu. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Enseñados Por El Espíritu
1 Corintios 2:13-16
“Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.”
Los que hemos nacido de nuevo ya no hablamos el idioma de esta tierra: vivimos y hablamos según lo que el Espíritu Santo nos enseña. Las verdades espirituales solo las entiende el que es enseñado por el Espíritu. Estos son los puntos para la semana.
- El idioma de esta tierra lo hablan los hijos de desobediencia, que siguen la corriente de este mundo y al príncipe de la potestad del aire. Los convertidos ya no somos carnales: ahora somos espirituales.
- Por el Espíritu Santo conocemos lo que Dios nos ha dado en abundancia y podemos hablar de ello. El carnal deja ver en sus palabras envidia, contienda y odio; el espiritual habla lo que el Espíritu le enseña.
- Todo lo que el Espíritu enseña está siempre de acuerdo con la Palabra: interpreta el Antiguo Testamento a la luz del evangelio e ilustra el Nuevo con los tipos del Antiguo. No hay nada nuevo, como dicen los engañadores.
- El Espíritu nos enseña acomodando lo espiritual a lo espiritual, con palabras espirituales y no de sabiduría humana. Estas verdades nunca se comprenden con la sabiduría mundana ni con la sola inteligencia natural.
- El hombre natural no ha nacido de nuevo y no posee el Espíritu; queda gobernado por su propia alma y expuesto a otras fuerzas. Por eso las cosas de Dios le son locura, y no las quiere recibir.
- El cristiano sabio no pierde el tiempo explicándole el programa de Dios al inconverso: sería echarles perlas a los cerdos. Hablémosles primero del arrepentimiento, que eso sí lo pueden entender.
- La única forma de vivir la vida a lo máximo es en el Espíritu de Dios. Esa vida excelente es para todos los que se han arrepentido de ser solo carne y quieren la vida del Espíritu.
Esta semana, cada vez que abras la Biblia, pídele primero al Espíritu Santo que te enseñe lo que dice, en vez de depender de tu propio entendimiento.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Dos Idiomas Diferentes
1 Corintios 2:13-16
Para leer en voz alta con los niños
“Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: quien no tiene a Dios no entiende las cosas de Dios y le parecen locura, porque solo se entienden con la ayuda del Espíritu Santo. El estudio dice que los hijos de Dios hablan otro idioma, distinto al idioma de este mundo.
- Hay un idioma de esta tierra: el de las peleas, la envidia y las palabras feas. Cuando alguien habla así, deja ver lo que tiene por dentro.
- Los que creen en Jesús tienen al Espíritu Santo, y él les enseña a hablar diferente: con palabras buenas, que están de acuerdo con la Biblia.
- El Espíritu Santo te enseña y te explica la Biblia. Él nunca te va a enseñar algo que vaya en contra de lo que la Biblia dice.
- Hay cosas de Dios que no se entienden solo con ser inteligente. Una persona muy lista puede leer la Biblia y pensar que es locura, si no tiene al Espíritu.
- Hay un enemigo, Satanás, que guía a los que desobedecen. Si vives haciendo solo lo que tú quieres, sin escuchar a Dios, estás siguiendo el camino equivocado.
- Por eso, a quien no conoce a Dios, primero hay que hablarle de arrepentirse. La mejor vida es la que se vive con el Espíritu de Dios.
¿Qué palabras de este mundo se te escapan a veces?
Esta semana, antes de leer la Biblia, pídele al Espíritu Santo: «Enséñame tú».
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
