Hay grandes riesgos en los grandes atrevimientos. Los atrevidos se arriesgan a perderlo todo. Sobretodo, cuando el atrevimiento es ir en contra de las reglas, de lo establecido. Noé plantó una viña, un plantío de uvas. De ahí sacaría el vino con el que eventualmente Noé mismo se embriagaría. Esto es provocar el ser atrapado en la propia falta de uno. La falta o pecado que se hace no se puede mirar ni seguir. Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones. Génesis 6:9 "Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé." Así era Noé, como lo fueron otros llamados por Dios. Lo podemos ver en David, como en Pedro y demás. Por esto hermano, hay que ver a quien es a que hay que seguir, por supuesto, a Jesús que es el único perfecto.
Noé, fue el hombre que libró a los suyos de la destrucción que trajo el diluvio. Hizo fiesta por ello; pero, no sé si sería la vejez, el descuido o lo que fuera, pero dejó ver su desnudez. Quedó así manchado el carácter de un hombre tan eminente y piadoso. Son caídas, que aunque le pasó a Noé, por eso no tenemos por qué pasarlo nosotros. Hay cosas en las que no debemos detenernos para observarlas ni analizarlas, sencillamente, hay cosas imprudentes y dañinas que hay que aborrecerlas y apartarse de ellas. Aquello que está mal y se le busca ver y oírlo se va a considerar como común y al fin y al cabo se va a aceptar; ahí está la caída. Por lo tanto, no nos dediquemos a estar pendientes a tales cosas cuando hay cosas excelentes en las que podemos aplicarnos. Filipenses 4:8 "Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad."
A Cam le interesó mirar la desnudez de su padre que había consumido alcohol. Mirar, observar, burlar, reírse, llegar al desprecio, juzgar, llegar a perder la estima que se le tiene al otro. Cam lo hizo pues así se sentía con derecho sobre el pecado de su padre. Cam miró, se fijó y lo llevó al corazón. Ningún mal está como para uno detenerse a observarlo y así aceptarlo. A mí no me gusta la burla, tampoco alegrarme con ningún mal de nadie, no me puedo detener con el mal para nada, ni para juzgarlo. Pero, tampoco el aceptarlo.
La mente es algo que se va acondicionando. Está el que fornica, pero tú estas ahí enterándote, entonces miras, y al parecer no pasa nada para ti, pero se debe saber que lo vas aceptando poco a poco. Uno va y lo dice; parece normal aceptar lo que sucedió y hasta parece común, como hoy en día todo lo malo es aceptado. Cuando se abren los ojos ya se ha aceptado y hasta mucho más, se llega al límite de aplaudirlo. Todo el que se acerca a Dios es para convertirse en santo y piadoso. Cuando no haces separación de lo malo y lo bueno, comes, sales, compartes con los tales. Y hasta los tuyos lo van aceptando y un día también lo harán. El mal, el pecado no se mira, no se le considera, uno se aleja totalmente.
Los otros dos hijos de Noé no lo miran, fueron ellos Sem y Jafet. Toman la ropa y la ponen sobre sus hombros. Eso, lo que hizo su padre les es de mucho peso en sus almas, cargan con vergüenza el mal de su padre sin aceptar tal acción. No miran, no la aceptan, van de espaldas andando hacia atrás teniendo vueltos sus rostros y así no vieron la desnudez de su padre. No miraron el mal de su padre, no le causó risa ni curiosidad, ni morbosidad, ni nada que despertara ningún mal en el corazón de ellos. No había lugar ni espacio para que entrara en ellos aquel mal de vergüenza.
El mal no se mira ni se admira para que no haya el deseo de imitarlo y caer. Hay cargas cuando alguien peca; la ropa la tuvieron que llevar sus hijos y caminar de espaldas por vergüenza. El mal, el pecado no nos puede detener para observarlo y aceptarlo. Hay terribles consecuencias al ver y tocar el mal de otro. Maldito fue Cam, trajo para él y toda su familia gran maldición. Nunca sería libre, serían esclavos. Su condición de mirar, el actuar con gran satisfacción por aquel mal de su padre le produjo a él y a los suyos toda desgracia. Canaán que era un hijo de Cam sería a sus hermanos siervo de siervos; el más bajo y más despreciable de los esclavos. Esto sucede cuando se imitan las perversas prácticas del pecado de los padres.
Mi hermano, todo a lo que uno le abre los ojos para ver entrará como una culebra por los ojos. Hay que huir tú y los tuyos, hay que escapar. Hay que dejar el pecado atrás; ya hemos sido perdonados. Hay personas que hacen mal y hay que abandonarlas si queremos seguir hacia adelante. Si no, el pecado entonces nos amarrará a nosotros también. Empezamos bien quitando de nosotros lo malo y pecaminoso, entonces, terminemos limpios de todo el mal. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Teniendo Vueltos Nuestros Rostros
Génesis 9:22-27
“Entonces Sem y Jafet tomaron la ropa, y la pusieron sobre sus propios hombros, y andando hacia atrás, cubrieron la desnudez de su padre, teniendo vueltos sus rostros, y así no vieron la desnudez de su padre.”
El mal no se mira ni se admira, porque lo que uno se detiene a observar lo va aceptando. Cuando Noé cayó, Cam miró y lo contó; Sem y Jafet caminaron de espaldas y cubrieron a su padre. Estos son los puntos para la semana.
- Noé, varón justo y perfecto en sus generaciones, plantó una viña y se embriagó con su propio vino. Hasta los grandes caen; por eso hay que seguir a Jesús, que es el único perfecto.
- Hay cosas imprudentes y dañinas en las que no debemos detenernos para observarlas ni analizarlas. Hay que aborrecerlas, apartarse y pensar en lo verdadero, lo honesto, lo justo y lo puro.
- A Cam le interesó mirar la desnudez de su padre: miró, se fijó, lo llevó al corazón y lo contó. Mirar lleva a burlarse, a juzgar y a perderle la estima al otro.
- La mente se va acondicionando. Lo malo que uno mira sin apartarse primero parece normal, después se acepta y al final hasta se aplaude. Y los tuyos, que te ven, también lo aceptarán.
- Sem y Jafet pusieron la ropa sobre sus hombros y anduvieron hacia atrás, con los rostros vueltos. No les causó risa ni curiosidad: cargaron con vergüenza el mal de su padre sin aceptarlo.
- Hay terribles consecuencias al mirar y disfrutar el mal de otro. Cam trajo maldición sobre él y los suyos: Canaán sería siervo de siervos, el más bajo de los esclavos.
- Todo a lo que uno le abre los ojos entra como una culebra. Hay que huir, tú y los tuyos, dejar el pecado atrás y terminar limpios, como empezamos cuando fuimos perdonados.
Cuando esta semana llegue a tus ojos o a tus oídos el mal de otro, no te detengas a mirarlo ni lo repitas: vuelve el rostro y sigue adelante.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Sem y Jafet de Espaldas
Génesis 9:22-27
Para leer en voz alta con los niños
“Entonces Sem y Jafet tomaron la ropa, y la pusieron sobre sus propios hombros, y andando hacia atrás, cubrieron la desnudez de su padre, teniendo vueltos sus rostros, y así no vieron la desnudez de su padre.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: cuando su papá Noé hizo algo malo, Sem y Jafet no se quedaron mirando; caminaron de espaldas y lo taparon con una ropa. Cam, el otro hijo, en cambio, miró y fue a contarlo.
- Noé era un hombre bueno que obedecía a Dios, pero un día tomó demasiado vino y quedó en vergüenza. Hasta los grandes se equivocan; por eso seguimos a Jesús, el único perfecto.
- Cam se quedó mirando lo malo de su papá y corrió a contarlo. No sintió vergüenza: sintió curiosidad y ganas de burlarse.
- Lo que miras mucho se te mete en el corazón. Si te quedas viendo algo malo, primero te parece raro, luego normal, y al final hasta te dan ganas de hacerlo.
- Sem y Jafet pusieron la ropa sobre sus hombros, caminaron hacia atrás con la cara volteada y taparon a su papá. No miraron, no se rieron y no lo regaron.
- Lo malo tiene consecuencias. Lo que hizo Cam trajo maldición para él y su familia: sus hijos serían esclavos. Dios vio lo que hizo, aunque a Cam le pareciera un chiste.
- Cuando algo malo aparezca en una pantalla, en el patio de la escuela o en una conversación, voltea la cara como Sem y Jafet, y aléjate.
¿Qué harías si un amigo quiere enseñarte algo malo en un teléfono?
Esta semana, cuando oigas un chisme de alguien, no lo repitas.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
