Mega Zoé
Estudio #0717Iglesia en las casas

La Obra De Cada Uno Cuál Sea, El Fuego La Probará

La Obra De Cada Uno Cuál Sea, El Fuego La Probará llama a servir fielmente al Señor y vivir en santidad.

Nuevo Testamento1 Corintios5 min lectura

Hay cosas que se pueden hacer por costumbre o por conveniencia. El por qué lo debes saber tú. Cuando hay un corazón controlado por Dios las llevamos todas a ganar. De todavía no ser así, que es lo más seguro, al corazón hay que trabajarlo para que no nos lleve a la destrucción. En la iglesia local, donde tú te congregas, todos deben obrar o trabajar diariamente para edificar en el reino de Dios. Es lo que se debe enseñar en la Iglesia, que nuestro trabajo para Dios valga la pena y se haga con verdadero amor. Podemos organizar cosas de la iglesia, preparar los estudios bíblicos, las predicaciones y demás cosas u obras que hacemos pero, hay que velar que no se hagan estas cosas solo por costumbre, o meramente por cumplir con los deberes que tenemos o responsabilidades. Hay que cuidar nuestro corazón ya que todo lo que hacemos para la iglesia es para Dios y debe ser por amor.

El amor es algo que debe estar en todo nuestro ser para que así no haya cansancio en nuestras vidas. Cuando se esperan recompensas de lo que hacemos, esas obras no permanecerán delante de Dios sino que serán quemadas. Eso es resultado de la floja condición de uno, por la falta de amor, de entrega y de sinceridad. Todo sale del corazón. El corazón es engañoso y entreteje y ahoga lo que es bueno con las malas costumbres de la vida. Por ejemplo: ser "grande" es lo que le llena al ser humano. Nuestra obra o trabajo para el Señor no puede ser para buscar grandezas. Estemos claros de que todos estamos edificando cada día en la iglesia y que los resultados de nuestra obra serán probados y puestos de manifiesto en un día venidero. Entonces ahí nos será dada nuestra recompensa. Todos hacen algo para Dios, pero cada cual tendrá lo que en verdad hace, lo que hace de todo corazón y con amor sincero hacia Dios.

El fuego mismo probará la calidad de la obra de cada uno. Todo servicio que ha dado gloria a Dios y bendición al hombre no quedará afectado por el fuego, como sucede con el oro, la plata y las piedras preciosas al ser sometidas al calor intenso del fuego. Si hacemos nuestras obras con la calidad y pureza que Dios espera de nosotros, sin ninguna otra doble intención sino solo por amor, resistirán toda prueba de fuego, dada aquí en la tierra y allá en el Tribunal de Cristo. Aquel que su obra haya traído dolor y perturbación al pueblo de Dios o no los haya edificado o ayudado, esa obra será consumida por el fuego.

Podemos ver el caso de Ezequías. 2 Crónicas 32:31 "Mas en lo referente a los mensajeros de los príncipes de Babilonia, que enviaron a él…Dios lo dejó, PARA PROBARLE, PARA HACER CONOCER TODO LO QUE ESTABA EN SU CORAZÓN." Salió la vanidad del anhelo de grandeza que estaba en el corazón de Ezequías; Dios lo dejó pasar por aquello para probarle. Así quiso el Señor que sucediera para hacer conocer todo lo que estaba en su corazón. Dios quiere probar todo lo que hay en el corazón pues todos nuestros actos emprenden o salen desde el corazón. Dios no impidió que saliera la gran vanidad de Ezequías. Ese orgullo le llevó a Ezequías a recibir un gran castigo, sus hijos llegarían a ser esclavos y eunucos de su enemigo el rey de Babilonia (Isaías 39: 2-7). Aquellos mensajeros del rey de Babilonia venían aparentando felicitarle por su recuperación, pero no era así; Dios se lo permitió a aquellos hombres para saber todo lo que había en Ezequías. Babilonia no era para ese tiempo una amenaza para Judá. Dios probó la obra de Ezequías en los mejores momentos, los de su sanidad.

Nuestras obras constantemente son probadas por Dios para que nos demos cuenta de lo que somos capaces de hacer por vanidad. En ocasiones queremos disfrazar las cosas con humildad, pero Dios que todo lo sabe y todo lo ve nos prueba. Serás feliz cuando te encuentres contigo mismo y así puedas vencer. Santiago 1:12 Son pruebas santas. Hay bendición y recompensa sobre la persona que soporta mientras está bajo las aflicciones. Cuando tú hayas resistido la prueba recibirás la corona de vida. Es la corona de laurel que se le da a un vencedor, la cual les será concedida en el Tribunal de Cristo a los creyentes que la ganen. Esta será para los que somos capaces de soportar pruebas, porque los que han soportado con paciencia recibirán honra.

El asunto importante es, ¿cómo enfrentamos aquello a lo que somos sometidos? Fíjate, puede que lo hagas quejándote o buscando a alguien que te tenga lástima y eso no es de alguien honrado y valiente. Seamos capaces de regocijarnos y de dar gracias al Señor en la prueba. O anuncias tus pruebas a otros para que te cojan pena o las soportas con quietud y templanza. Vivamos nuestro presente tratando de ver la mano de Dios en todo lo que nos sobreviene. No nos demos a la autocompasión ni busquemos la simpatía de los demás, seamos capaces de sumergir nuestro "Yo" en una vida de servicio. Cuanto más nos dispongamos a enfrentarnos a las pruebas santas, tanto más rápido saldremos de ellas y aprenderemos. Luego, podremos soportar todo lo que venga, pero con un corazón sanado de tanta vanagloria de este mundo. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz