Mega Zoé
Estudio #0668Iglesia en las casas

Echaré Toda Mi Ansiedad Sobre Él

Echaré Toda Mi Ansiedad Sobre Él enseña a caminar con sabiduría espiritual y vivir en santidad.

Antiguo TestamentoIsaías6 min lectura

En la vida hay muchas cargas y ansiedades que vienen a tomarnos, a agarrarnos como si a ellas nosotros les perteneciéramos. A veces no sabemos la razón por la que vienen estas cargas, las cuales quieren hacernos tremendo daño. Después de destruir a aquellos que se descuidan ellas se van. Pero hoy, tenemos que saber que Jesús es nuestra cabeza, que nosotros somos el cuerpo y que como tales tenemos que estar de acuerdo con Él para enfrentar toda carga y ansiedad para liquidarlas. Estemos claros en que nos tenemos que dejar dirigir por Dios y no por ninguna de estas cosas. Cuando llegan las cargas y las ansiedades ellas nos turban y la mente nos comienza a hacer daño, nos llenamos de temores. Pero, entendamos con claridad que sobre nosotros está el Espíritu Santo, que más aún Él mora en nosotros. Él es el Espíritu de sabiduría, de inteligencia, de consejo, de poder, de conocimiento y de temor a Jehová. Si comienza a salir de nuestra boca el temor, se deposita en el corazón. Luego el mal celebrará a cuenta nuestra, se ríe, nos destruye. Cristo padeció todo por nosotros y Él también lo llena todo en nosotros. Hay cosas negativas que se apoderan del cuerpo, cosas que turban. El que se descuida viene a ser esclavo de lo malo que le posee y a eso le sirve. Nosotros no podemos darle esa oportunidad al mal. La vida hay que vivirla a plenitud y Cristo es la vida. La turbación en la mente viene para que no haya gozo y paz. Es como un agobio constante, se vive detrás de las preocupaciones y el cuerpo escapa con las pastillas, yendo a los doctores y alejándose de todo. Huir no es para nosotros los creyentes. Nosotros enfrentamos la adversidad con la fe en el poder de Dios.

El Espíritu Santo es el que nos lleva a toda verdad y a todo conocimiento. Los temores y las cargas se quieren acomodar dentro de nosotros. No seamos movidos por lo que está a nuestro alrededor porque Cristo domina todo y lo llena todo en nosotros. Mateo 11:28 Jesús le trae descanso a todo aquel que viene a Él. Vayamos siempre a Él. Efesios 4:15 Crezcamos en aquel que es la cabeza siguiendo la verdad. Nosotros somos el cuerpo y un cuerpo no puede llenarse de ninguna otra cosa que no sea de lo que imparte la cabeza. La mente comienza a enviar mensajes a todo el cuerpo y se comienza a actuar conforme a eso. Cristo, nuestra cabeza, siempre envía el mejor mensaje a su cuerpo, la iglesia. Como cuerpo no nos podemos llenar de temores y otras cosas que están en la mente humana, sino que nos llenamos de acuerdo a lo que hay en la mente de Cristo. El nos guía para todo lo bueno. Al pasar los años, cada cual deja ver si Cristo es o no la cabeza que le dirige. Cristo ha buscado que su cuerpo, su iglesia viva en amor y santidad, separados de lo que es este mundo. Nunca ha estado en el pensamiento de Cristo que cuando Él levante a la iglesia ésta esté con el mundo. Debemos estar todos concertados y unidos por todas las coyunturas en amor. Este es Su pensamiento.

Colosenses 1:18 Él es la cabeza del cuerpo que es la Iglesia. Debe llegar a nosotros lo que hay en la mente de Cristo y no lo que hay en nuestra mente. Lo nuestro puede turbar y opacar la vida de Cristo en nosotros. Entonces llega la ansiedad y las cosas comienzan a convertirse en fracaso, en imposibles (1 Pedro 5:7) y así se habla y se acaba la fe. La ansiedad lleva a cerrar el camino que Dios nos ha abierto. La ansiedad vuelve locas a las personas, seamos sabios y echemos toda ansiedad sobre Jesús. El que es hijo echa toda su ansiedad en Jesús. Cuando hay ansiedad se escasea y la angustia buscará destrozarnos. Dejemos de planificar y luchar con nuestra astucia humana porque el que en verdad nos cuida es Jesús.

Mateo 11:28 ¡Cuánta fatiga hay en nuestro cuerpo por las cargas y ansiedades que se apoderan! Cuando no sepas qué hacer con tanto trabajo y cansancio ve donde Jesús porque ese fue el llamado que Él hizo. No nos hagamos adictos a las pastillas. Juan 14:1 Tengamos cuidado del corazón que nos enreda, a él llegan muchos pensamientos, pero a él le tiene que llegar lo que piensa Jesús, lo que es perfecto. Que no se turbe nuestro corazón. Dios peleará por nosotros.

Romanos 8:15 Cuando azota el temor hay esclavitud. De la cabeza de Cristo no viene el temor. Tenemos que salir cuanto antes de lo que es el temor. Cuando llegamos a Cristo somos salvos y libres de condenación, entonces por qué ser todavía esclavos del temor. El temor convierte a gente en esclavos, se les apodera del corazón. Así podría entrar y comenzar a dirigir la iglesia y luego enseñar de la misma manera a otros. Pero, eso no se puede permitir. El temor paraliza, pero la mente de Cristo que está en nosotros nos quiere llenar de sabiduría, inteligencia, consejo, poder, conocimiento y temor a Jehová. Nosotros tenemos que tener todos los cuidados de nosotros y de la iglesia del Señor. Una vida ansiosa no puede guiar a nadie si está de aquí para allá como un loco. Nos tenemos que llenar de las fuerzas y el poder de Dios.

Romanos 8:4 Todos los que somos guiados por el Espíritu somos hijos de Dios. Isaías, el profeta era muy claro respecto a lo que era la venida de Jesús. Nosotros también debemos tener aún más claro sobre la venida de Cristo. Porque hoy hay más palabra de Dios escrita de lo que Isaías conocía. Entonces, menos podemos ser engañados por Satanás. Cristo viene a buscarnos y nada de los afanes y ansiedades nos agobiarán. El afán de hoy día, el temor, la ansiedad, las cargas y el mucho trabajo quiere destruir. Isaías profetizó que El Espíritu Santo iba a hablar en sabiduría, ciencia, conocimiento, consejo, temor de Dios y en poder. Si contristamos al Espíritu Santo y se va, entonces comenzará a abundar el pecado, el mal y las cosas se pondrán feas. Por eso, cada día tenemos que depender de Jesús en sabiduría, consejo y poder de Dios. No podemos vencer y hacer nuestra encomienda si estamos llenos de temores.

Jesús quiere que nosotros como cuerpo caminemos conforme a lo que hay en su cabeza. El Espíritu Santo llegó a nosotros para siempre, tenemos la mente de Cristo y somos su cuerpo para ser dirigidos por Él. El Hijo de Dios está completamente lleno de sabiduría, inteligencia, conocimiento, poder, temor de Dios y no vamos a ser llevados de acá para allá. Si nuestra cabeza no está llena del conocimiento amplio de Dios, se turbará. El cuerpo recibe lo que está en la cabeza y debemos recibir órdenes espirituales e intelectuales como Cristo las recibía del Padre. Tenemos que ser un pueblo inteligente y sabio. Jesús siempre era muy certero y atinado cuando daba un consejo. Era fuerte, era un valiente y así lo conocían. Se nos tiene que conocer como a hombres y mujeres con poder. Seamos llenos de toda la plenitud de Dios y echemos toda nuestra ansiedad sobre Él. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz