Mega Zoé
Estudio #0599Iglesia en las casas

Tengo Que Ser Lleno Del Espíritu Santo

Tengo Que Ser Lleno Del Espíritu Santo llama a perseverar en la oración y permanecer como discípulos de Jesús.

Nuevo TestamentoLucasSEMANA DEL 7 @ 13 DE JULIO DE 20096 min lectura

Cuando tenemos comunión con Dios en oración, el Espíritu Santo nos va a hablar siempre y vamos a escuchar su voz. La carne, por el contrario, no nos permite que escuchemos lo que Dios quiere decirnos. Zacarías era sacerdote del linaje de David y fue padre de Juan el Bautista. Como sacerdote no podía ir al Templo ante la presencia de Dios todo el tiempo porque se ministraba por turnos. Pero, fue Dios quien escogió el momento preciso para ir delante de Su presencia. Allí el Espíritu Santo comenzó a hablarle a Zacarías del hijo que le daría, Juan. Este hijo sería la alegría para Zacarías porque iba a estar marcado, separado por Dios y con una gran promesa, sería lleno del Espíritu Santo desde el vientre de su madre.

El Espíritu Santo nos transforma en personas aceptadas para Dios. Él no nos convierte en súper estrellas, nosotros somos mortales. Pero, es glorioso experimentar que Dios nos llene del Espíritu Santo. Al estar llenos del Espíritu Santo tenemos seguridad de que nos va a guiar siempre y que hace su obra perfecta. Juan el Bautista tuvo una vida completa, muy satisfecho. El que tiene una vida completa en el Espíritu Santo está para hacer el bien. Juan no buscó comodidad, sino que él estaba de continuo guiado por el Espíritu Santo, estuvo dispuesto para eso. Sería lleno del Espíritu Santo, por eso iba a ser grande ante los ojos de Dios. Una persona llena del Espíritu Santo es grande ante los ojos de Dios porque conoce y sabe lo de Dios. Juan el Bautista iba a ser dirigido por el Espíritu Santo. La única grandeza que verdaderamente importa es que seamos llenos del Espíritu Santo. Pero, aquí en la tierra la grandeza es medida por lo que está delante de los ojos. El problema es lo vano que es todo en la tierra. Realmente, lo importante es la llenura del Espíritu Santo.

Juan sería grande en dones espirituales, éstos le fueron dados por el Espíritu Santo. Por tal razón, aquel hombre fue útil anunciando el evangelio de arrepentimiento, preparando el camino del Maestro. Jehová escoge a hombres y a mujeres desde el vientre de sus madres. Busquemos tener la plenitud completa del Espíritu Santo, que seamos dirigidos por Él, que sea Él quien nos hable. El Espíritu Santo estaba preparado desde el principio para ungir a Juan el Bautista como precursor de este evangelio, para abrir el camino al Señor. Como pueblo de Dios, notemos que desde el tiempo de Juan el Espíritu Santo nos va equipando y llevando por toda la tierra para que hagamos su obra. No hay nada más que satisfaga nuestras vidas que ser llenos del Espíritu Santo. Juan comenzó a hacer lo que el Padre quería, llevar al pueblo a una relación con Dios por medio del arrepentimiento. Se cumplió en Juan aquel tiempo del Espíritu Santo. Nosotros debemos tener hoy esa llenura del Espíritu Santo para este nuestro tiempo. El Espíritu Santo no debe estar triste en nosotros sino alegre, que sepa que nos interesa muchísimo que esté en nuestras vidas.

Lucas 4:1 Jesús fue lleno del Espíritu Santo, cumplió todas las reglas y fue nuestro máximo ejemplo. Mientras nosotros seamos grandes para Dios los demonios también lo sabrán. Tenemos autoridad en nuestra boca según estamos llenos del Espíritu Santo. Hay un género demoníaco que no sale si en nosotros no hay poder de Dios y ese poder se busca en ayuno y oración. Nos corresponde trabajar llenos del Espíritu Santo, es una necesidad para todos. Nunca hubo un momento en la vida de nuestro Señor Jesús en que no estuviera lleno del Espíritu Santo. Cuando viene la tentación, de la única forma que la podemos vencer es estando llenos del Espíritu Santo. El que cae en la tentación cae por no estar lleno del Espíritu Santo.

Pensamos que somos grandes por el éxito que tengamos, por los aplausos o por el reconocimiento, pero en verdad lo somos si estamos llenos del Espíritu Santo. No es por lo mucho que se habla que se es grande. Una persona llena del Espíritu Santo está vacía de pecado. El Espíritu Santo es nuestra compañía todo el tiempo. Cuando se está lleno del Espíritu Santo el ego, el "yo" muere y habita en nuestras vidas ricamente la palabra de Dios. Jesús eligió de una vez para siempre el método con que se proponía ganar al hombre para Dios. Escogió entregar toda su vida y dar todo rechazando su gloria. Jesús, como Hijo del Padre tenía todo el poder. Pudo ir sobre la tentación estando frente al diablo, pero rechazó aquel poder y gloria prefiriendo aceptar el camino del sufrimiento. En su humanidad fue lleno del Espíritu Santo para todo el bien de nuestras vidas. Él siempre ha sido nuestro ejemplo.

Hechos 2:4 La iglesia tiene que ser llena del Espíritu Santo. Todo el que llega a la iglesia tiene que llenarse del Espíritu Santo. Nuestra preocupación debe ser estar llenos de cabeza a pies del Espíritu Santo porque Él es el que nos revela, guía y pone palabra en nuestras bocas. Es vivir toda una vida plena. No es lo que nos llega a la mente lo que nos dirige, sino el Espíritu Santo. El milagro que experimentaron los discípulos relacionado al Pentecostés fue ser llenos del Espíritu Santo. No es solo conocer sino creer y vivir llenos del Espíritu Santo. No le pongamos condiciones al Espíritu Santo.

Salmos 51:11 Desde el Día de Pentecostés comenzó el Espíritu Santo a habitar permanentemente en la vida de la iglesia. Para que el Consolador viniera era necesario que Jesús se manifestara en la tierra. Ser llenos del Espíritu Santo es lo mejor porque Él nos tiene al tanto de las cosas. Él viene a morar en nosotros en el momento en que somos salvos. Cuando llega hemos de vivir en oración, leer la Palabra y vivir en obediencia.

Juan 14:17 El Espíritu Santo mora en nosotros, es llamado el Espíritu de Verdad porque su enseñanza es verdadera y glorifica a Cristo quien es la verdad. El mundo no puede recibir al Espíritu Santo porque no le pueden ver, primero tienen que creer arrepintiéndose de sus pecados. Mientras nosotros creamos vamos a ver. El Espíritu Santo no debe ser entristecido porque Él es nuestra vida. Los discípulos conocían bien al Espíritu Santo porque habían conocido Su obra. El Espíritu Santo toma morada en el hombre que le cree para siempre.

Romanos 8:9 Un pueblo lleno del Espíritu Santo es el que tiene la verdad y pueden ayudarse unos a los otros. El problema de algunas personas es que buscan lo que no deben buscar. El evangelio no puede ser una moda ni grandeza terrenal. Para no ser destrozados por la carne se le tiene que dar el primer lugar al Espíritu Santo, porque un creyente debe vivir en el Espíritu. El hábitat donde podemos estar bien es en el Espíritu para vencer hasta el final. Hechos 13:57 Cuando el Espíritu Santo está en nosotros nos llena de gozo. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz