Nosotros que somos pueblo debemos saber lo que Dios piensa, lo que Dios quiere. El secreto de Jehová es para los que le temen. Sepamos los pensamientos de Dios para que nadie nos tome el pelo y nos tenga de aquí para allá ni nos confunda. Conozcamos los secretos de Jehová. Si algo tenemos cada uno de nosotros es porque Él nos lo ha dado. El que tiene comunión con Dios no es turbado. Tan fácil que es alejarse de esos secretos de Dios buscando más lo de la tierra y olvidándose de la comunión íntima con Jehová.
A veces el ajetreo del día nos va tomando y poco a poco nos vamos alejando de estar íntimamente con Dios. Necesitamos tener intimidad con Dios y para esto tenemos que tener un sacrificio mayor para no perder esa comunión con Dios. A la vez que dejamos de orar rompemos la comunión íntima con Jehová, entonces las cosas no se van a mejorar. Cuidado, pues viene el afán y el ojo del ser humano nunca se sacia arropando al hombre en todo lo que es vanidad. Por eso tenemos que tener mucho cuidado con nuestra vida espiritual. La Biblia dice que el que tiene como si no tuviese y el que compra como si no poseyese. 1 Corintios 7: 30
La vida espiritual más elevada es una senda que el ojo del águila no conoce y el cachorro del león no puede seguir, que ni la sabiduría ni la fuerza natural puede formar. Los santos tienen la clave para entender y conocer lo que en el cielo está, solo ellos pueden descifrar los enigmas celestiales. La única forma para conocer los secretos de Dios es teniendo comunión con Él. A la vez que no conocemos lo que en el cielo se susurra de nosotros, vamos a caminar como bien nos parece. Amemos los secretos de Dios para saber cómo caminar.
Hay un sentido vital y el hombre por naturaleza no puede discernir las cosas del Espíritu de Dios. 1 Corintios 2: 14 El caminar con Dios es la mejor manera de conocer su mentalidad y ser su amigo. Ser amigo no es cualquier cosa. Aquel que es amigo de Dios conoce sus secretos. Los amigos caminan juntos, se comunican los secretos, se conoce lo que es el mover del amigo, los gestos, etc. Como iglesia tenemos que conocer a Dios al máximo y no solo de oído porque si vamos a estar con Él en la eternidad tenemos que conocerlo en todo. El secreto de Jehová es para los que le temen. Noé era amigo de Dios, se iba a terminar el mundo, tenía que hacer un arca para él y su familia. Para todos los demás no eran los secretos sino para él. Por naturaleza no se le cree al hombre mortal sino que en nosotros obra el Espíritu Santo.
Génesis 18:17 Aquellos secretos eran solamente para Abraham. Nos convertimos en amigos de Dios porque deseamos ser justos y piadosos dejando la vagabundería. No hay lugar mejor que la oración con Dios. No sustituyamos la oración por ningún momento o vivencia de nuestra vida. La oración es el medio por el cual Dios nos revela sus secretos para no ser llevados de aquí para allá y ser dirigidos por la carne o por otras personas. No tenemos que saberlo todo sino lo que a nosotros nos corresponde. Para ser amigo de Dios tenemos que ser justos y piadosos, tener temor, búsqueda con Dios. Ser justos es repartir justicia. Otra de las cualidades es estar llenos del Espíritu Santo, por tal razón tenemos que dejar el pecado y no participar de él porque entonces el Espíritu Santo se entristece y se va. Si somos carnales siempre estaremos dando sugerencias de todo. Con un carnal Dios no puede tener secretos. Podemos hablar un sinnúmero de cosas, pero si somos espirituales entendemos bien los secretos de Dios.
Simeón vivía en los secretos de Dios. Estaba esperando la profecía. El sabía que iba a tener a aquel Mesías en sus brazos. Era un hombre justo, piadoso, entregado completamente al servicio de Dios. ¿Cuando decidiremos entregarnos por completo al servicio de Dios? No tenemos tiempo que perder. Podemos pensar que tenemos mucho tiempo, pero Jehová llama en el tiempo preciso y comienza a prepararnos. Hubo un hombre que respondió. Simeón cumplía todo lo que era la ley de Dios, se había consagrado. A veces decimos que somos y no somos porque no hemos decidido consagrarnos y conocer los secretos de Dios. Dos no pueden estar juntos si no están de acuerdo. Como iglesia a veces escuchamos la murmuración y no somos capaces de detenerla. Ser piadoso es separarse, consagrarse a Dios con una conducta recta para con Él. Simeón era un hombre divinamente protegido, inspirado, cubierto del Altísimo porque tenía secretos con Dios. Así tenemos que ser nosotros, nuestra vida no puede ser igual sino sobrenatural. Debemos comenzar con Dios para conocer sus secretos. Entremos a ser justos para con los hombres y a ser piadosos para con Dios.
Simeón estaba divinamente informado de lo que Dios quería. Estaba dirigido por el Espíritu Santo completamente. ¿Por quién pretendemos nosotros ser dirigidos, por la astucia? Ya es hora de que muramos a la carne. Ella hace mucho daño y nos atrasamos. A veces no tenemos empeño de oír los secretos del Padre porque no amamos el ser piadosos, justos y ser llenos del Espíritu Santo porque se vive para la carne. Simeón sabía que en aquel momento Jesús iba a llegar. Esa es la ventaja de conocer los secretos. Si él no hubiese conocido los secretos de Dios no hubiese estado en ese momento. La iglesia es donde hay hombres y mujeres que hacen con su vida una habitación adecuada del Espíritu Santo.
Malaquías 3:1 El Señor iba a llegar al templo y lo estaba esperando Simeón. Se cumplía la profecía. Simeón lo sabía. A la vez que abandonamos la piedad y dejamos de ser justos no estaremos en el momento de la bendición. Estaba en la hora que Jesús llegaba. Simeón tenía en sus brazos la luz. Se deleitó en mirarlo, sentía su tierna piel y miraba el Hijo de Dios. No era un niño más sino la salvación de Dios. Se cumplió la profecía en sus brazos. Ninguna tentación, problema y carnalidad le quitó ser piadoso.
Que sea el Espíritu Santo quien nos guíe cuando más lo necesitamos, es lo mejor. La carne desagrada a Dios. En la casa de Dios es donde vamos a tocar a Dios, crecer, donde vamos a morir a nosotros, vamos a tener comunión y conocer lo que nunca habíamos conocido. Las excusas son porque no aborrecemos el mal. No podemos ser dirigidos por el Espíritu Santo si no lo amamos. No juguemos con lo divino, el tiempo se acaba y las oportunidades también. Aprovecha hoy. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
