Mega Zoé
Estudio #0329Iglesia en las casas

El sol sale sobre malos y buenos

El sol sale sobre malos y buenos llama a caminar con sabiduría espiritual y discernir la batalla espiritual.

Nuevo TestamentoMateo5 min lectura

Mateo 5:44-45

Nosotros los creyentes en Jesucristo tenemos mucho que dar, no por nuestras fuerzas y habilidades, sino que en nosotros hay mucho de Dios para que demos a otros. Cuando entendamos esto claramente vamos a saber caminar bajo la gracia de Dios y no meramente bajo el esfuerzo humano. Bienaventurado el que le cree a Jesús porque en Él no hay tropiezo. Debemos aprovechar todo lo que es beneficio en Cristo. Es necesario conocer quién es Jesús, su victoria en la cruz y cuánto tiene para dar a nuestras vidas si le aceptamos como nuestro Salvador y Señor. Pero en ocasiones vivimos bajo una ley que guardar y nos enmarcamos y nos medimos en ella y olvidamos todo lo demás. Pensamos al igual que los fariseos de aquel tiempo de Jesús que de acuerdo a lo que hagamos es que podemos poseer. El caso es que cuando nos sometemos a la ley nos convertimos en esclavos de ella. Pero en Jesús no hay esclavos. Todo lo que se puede cumplir en esta vida se cumple en el Padre através del Hijo (no es cosa nuestra) y llegamos a ser bienaventurados porque conocemos al Hijo: Jesús. Nada podemos hacer con nuestros esfuerzos que nos pueda contar para justificación o para merecer algo. Por eso, la Biblia dice: dad de gracia de lo que hemos recibido. La gracia es gratuita no hay nada que pagar ni nada que hacer para recibir la bendición de Dios de la salvación, de la sanidad, de la santificación, etc. Porque la gracia no viene ni es por nuestros hechos. Dios es el que nos llama y nos ama y nos llena de bendiciones, de talentos y poder. Pero tenemos que vivir una vida en santidad. Si quieres dar este es el requisito mayor para poder dar a otros (Mateo 5:44-45) amar a nuestros enemigos esa es la única forma para poder dar de gracia lo que hemos recibido. Amar como nuestro Señor Jesucristo ha amado, hacer bien y amar a los que nos aborrecen y a nuestros enemigos. Si hacemos esto daremos por gracia lo que gratuitamente recibimos. La iglesia tiene que estar invirtiendo constantemente lo que Dios nos ha dado. Orar por aquel que nos ultraja, por el que opina mal de ti y habla mal de ti. A ese dice el Señor que ames y ores por él. Porque aunque nos cueste amar, hay que orar por otros. Tenemos que entender que alguien antes de nosotros convertirnos tuvo que haber orado. A nosotros sólo nos corresponde cumplir lo que Jesús ha establecido. Jesús no nos pide cosa imposible porque Él sabe la medida de lo que podemos dar. Él nos escogió, nos predestinó y nos separó. Porque cree ampliamente en nosotros es que ha puesto su favor de parte nuestra. Jesús rasgó el velo para que pudiéramos ir directamente al Padre. Fue Él quien pagó el precio alto por nuestras vidas, por lo tanto, el que comenzó en nosotros la buena obra la perfeccionará hasta el final. Hasta donde sólo Él entiende que hay que ir. Por eso no existe ninguna razón para que no vivamos bajo la gracia. Dios dio la gracia no por cualidades sino por su gran favor. Cuando el hombre da de sí mismo se gasta, pero cuando es por gracia es por medio de Jesús, entonces logras vivir tranquilo. Entendamos hermanos lo que Dios quiere con nosotros como iglesia. Todavía hay muchas cosas que nuestros ojos tienen que ver. Dice el versículo "seamos hijos". Un hijo camina como el Padre y si el Padre hace salir su sol sobre malos y buenos, tú y yo tenemos que dar por gracia. Porque somos hijos del Padre, y sabemos que su mano hasta el día de hoy no se ha detenido. Todavía el Padre no ha desechado al hombre de la tierra, por eso tenemos que como hijos hacer lo que hace el Padre. Si el sol sale para malos y buenos, lo que está en ti del Padre tiene que ser para malos y buenos. Si el Padre hasta el día de hoy trabaja a nuestro favor y solo de Él vienen las cosas hermosas para todos los hombres, tenemos que dar por gracia lo que se nos ha dado. Él hace que llueva sobre el justo e injusto, queriendo decir, el amor del Padre se deja ver y sentir sobre toda la tierra. Por eso iglesia tus abrazos y tu amor no pueden ser exclusivos porque el Padre permite que llueva y salga el sol sobre malos y buenos, justos e injustos. Tú, iglesia del Señor, tienes que hacerlo bajo quebranto de la vida. Porque el Padre da primero para que luego tú puedas dar. Cuando nos sentimos culpables muchas veces no damos lo que Dios nos ha dado. Pero el pecado solo nos debe hacer correr a la humillación, no a autocastigarnos. Pues la gracia que hemos hallado, el favor alcanzado delante de los ojos de Jehová y de Jesús nos hace deberle la vida porque sin Él quien pierde soy yo. Con Jesús voy a vivir en plenitud. Por eso iglesia del Señor Jesucristo, pueblo de Dios, tenemos que entender que somos bienaventurados y que en Él no hay tropiezo. Por eso lo que tenemos que dar lo daremos por gracia por esta hermosa gracia que no es por nada bueno que hemos hecho sino por amor del Padre. No lo olvides porque el que comenzó la buena obra en ti no se ha detenido. Porque somos la niña de los ojos de Dios. Amén

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz