Isaías 52:11
Vemos que Isaías hablaba muy claro sobre no tocar lo que es inmundo, lo que es impuro o sucio ante Dios. Si conoces las Escrituras, sabrás que todos los profetas fueron inspirados por el Espíritu Santo y son fáciles para entender. Sin embargo, en algunas personas hay una actitud de rechazo a la Palabra de Dios y uno ve que no los mueve nadie. Es que se han convertido en tercos. Las Escrituras son fáciles de entender y nos enseñan y perfeccionan. 2 Timoteo 3: 16 Pero nosotros, los seres humanos, complicamos la Biblia debido a lo que hay dentro de nuestras vidas. Como estamos llenos de tanta información mala y errónea de este mundo, las Escrituras entran a nuestros oídos y nos choca su mensaje. Lo que sale para fuera, como las malas actitudes, las malas obras y las palabras necias vienen de lo malo y de lo falso que se ha dejado entrar a la vida según han pasado los años. Es por eso que todo se convierte en enredos, en chismes, en odios, y se siembra el caos por todas partes, etc. Entonces, oigamos a Dios por medio de Isaías y busquemos bien que es lo que hay dentro de nosotros y reparemos el mal. Cuando alguien deja al Señor es porque hay algo dentro de su vida que lo perturba y le ha dado a Dios un segundo lugar. El asunto es que no pertenecemos a este mundo. Cuando entendamos eso no actuaremos como lo hace el mundo entero. El mundo y las pasiones destruyen a los que viven en nuestra isla, pues van detrás de lo malo. ¡Abre tú los ojos y líbrate! Es peligroso coquetear con el mundo, pues llega un momento en que el cuerpo se va acostumbrando y comienza a aceptar como bueno todo lo malo. La mayoría se va detrás de todo lo que es mundano, de lo impuro y lleno de impiedad. Se van día tras día detrás del pecado y el detalle es que nosotros somos la Iglesia, y el diablo quiere que pensemos que somos como los demás y eso no es así. Somos iguales en que somos carne y hueso y en que un día moriremos, pero nosotros tendremos una resurrección para vida eterna. ¡Claro, si es que perseveramos en bien hacer! Mateo 24: 13 Quien establece que tengamos resurrección somos nosotros. Pero, el mundo es bien atractivo, las pasiones son bien atractivas. Y eso es así hasta que el que quiere pecar cae preso de eso que se ve hermoso, que se ve grande, eso que es la trampa. Cuando le viene la enfermedad, la muerte, cuando no pueden dormir en paz, cuando los hijos caen en drogas, cuando la desgracia entra, entonces queremos remediarlo. Luego no queremos ver el mundo como algo grande, pero el detalle es que ya el mal esta ahí. Pero mis hermanos, nosotros ya no pertenecemos a este mundo. Isaías el profeta le habla a Israel, un pueblo que está sometido a un quebranto, a una maldición debido a que dejó a Dios escogiendo lo inmundo y lo perverso. Por eso, debemos entender claramente que hay solo dos caminos, el bueno o el malo. Si seguimos con las cosas inmundas un día no estaremos aquí y buscaremos las mil razones y acusaremos al mundo entero y diremos muchos chismes para justificarnos. Pero, abramos bien nuestros ojos y nuestro entendimiento y entendamos que nuestras almas tienen que ser formadas a la imagen y semejanza de Dios y no a lo inmundo. Los creyentes debemos ser justos y dar la medida justa y repartir con justicia. Isaías dice: "Apartaos, apartaos, salid de ahí..." Somos separados para Dios. Cuando Dios llama separa para Él, hace vaso de honra, te escoge y te selecciona desde el Cielo. ¿Somos o no separados por Dios? Si dejamos que los pensamientos vuelen y se vayan a donde quieran, los pensamientos entonces nos van a destruir. ¿Y así quién se destruye, si no somos nosotros mismos? Los pensamientos no son razones para alejarnos de Dios, no es para ceder al pecado. Nunca, nunca, nunca, el que le cree a Dios se inclina a ninguna debilidad de este cuerpo. Esta debilidad pecaminosa nos puede llevar a la muerte. Por eso, nos inclinamos delante de un soberano Dios que mora en el tercer cielo, que no hay nada, ni ángeles, ni principados, que nos aleje de este amor que rompió cadenas, que quitó toda mi maldición. Romanos 8: 37-39 Hoy en día en las iglesias, muchas cosas que eran puras se han convertido en lo que es mundano. Por eso cuido lo que es mi mente y mi corazón, porque Dios me ha separado para Él y yo quiero ver el poder de Dios. Tengo que entender que le doy servicio a Dios, al que es mi Creador. "No Toquéis cosas inmundas." Todo lo que es inmundo te lleva a la condenación, nos separa de Dios. Satanás sabe que a la vez que tocamos lo inmundo sale de inmediato su reino a influenciar a nuestro alrededor con libre derecho. Cuando tocamos lo inmundo es que no estamos cerca de Dios. El hombre y la mujer que Dios separa no pueden vivir de las misericordias, tiene que encontrar gracia delante de los ojos de Jehová. Esto es porque se ha separado para Jehová. Debemos morir al yo y al pecado delante de la presencia de Jehová día tras día. "Purificaos (limpiad vuestros cuerpos)..." Tenemos que limpiarnos para sacarnos el sucio. Debemos dejar que Dios nos limpie de cabeza a pie. Wesley dijo: "Podemos tener un corazón sincero, pero tener una mente desordenada." Por eso tenemos que permitir que Dios nos limpie en todas nuestras acciones. Hay que limpiar nuestro caminar. Si dejamos que Dios limpie nuestro caminar, seremos una iglesia poderosa. Nosotros "llevamos los utensilios de Jehová". Jehová nos ha dado sus utensilios para que nosotros los llevemos y estos utensilios no se pueden ensuciar. Dios viene y los puede quitar cuando Él ve que el que los lleva se ensucia. En Juan 15:19 dice que El Señor nos eligió. Porque estábamos en el mundo y nos sacó de allí, por tal razón el mundo nos aborrece. El mundo no nos puede amar, nos aborrece porque no le pertenecemos. Porque del mundo no proviene nada bueno. Fuimos elegidos de un mundo pecador para ser nuevas criaturas. Hechos 2:40 Seamos salvos de esta perversa generación donde la maldad sigue aumentando. Esta generación nos quiere destruir y no nos podemos contaminar. El perverso es el que turba el orden o el estado de las cosas, son los que vienen a romper el orden de Dios. Ya nosotros no somos igual que antes, o ¿tú eres igual que antes? Efesios 5:11 Reprendamos lo que está malo. No podemos participar de este mundo ni de sus obras infructuosas, obras inútiles, obras estériles, obras que nos echan a perder. Si participamos de las obras de Satanás, él dirá: "¡Ahora es!" Tenemos que reprender esas obras y tenemos que tener los pantalones bien puestos y aun dispuestos a perder amigos. No nos acostumbremos a callar el mal como lo hacen algunos. El pueblo que no quiere ser igual y quiere ver el fuego de Dios, que quiere mover la mano de Dios, que quiere prosperar con justicia, se tiene que santificar y no tocar cosa inmunda. AMEN.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
