Hay grupos religiosos que no creen en la Trinidad, por tal razón no se le puede considerar como la religión a seguir sino que le llamamos sectas. Por que una secta es todo aquello que domina la mente por la enseñanza falsa o tergiversada de otro hombre, mientras que en la religión verdadera y bíblica uno busca a Dios como es debido y como es necesario que le busquemos. Tenemos que tener claro lo que somos nosotros. Nosotros decidimos si navegamos en un pequeño barco o en un barco grande en el mar de la vida. Aquel hombre o mujer que anhela la Trinidad del Padre, Hijo y Espíritu Santo es aquel hombre que se monta en un buen barco y lo hace un barco grande, y así no permite que cualquier tempestad le hunda. Un cristiano no permite que cualquier cansancio le detenga, o cualquier enfermedad, sino que es como un barco que va sobre los tropiezos atravesando las profundidades de las aguas. Es muy difícil hoy en día encontrarse con personas que se atrevan a ser como unos buenos barcos que se atrevan a navegar sobre las profundidades de las aguas. Nuestras vidas tienen que entrar a navegar en las profundidades de las aguas. No puedo pensar que en esas aguas voy a perecer. No pereceré porque creo en el Padre, creo en el Hijo, y porque creo en el Espíritu Santo, así que no tengo porque perecer en las aguas, sino que tengo mucho por lo cual confiar cuando me adentro en estas aguas. Te pregunto, ¿cómo es tu barco, es grande o pequeño? Aquellos que dudan, aquellos que están faltos de fe, aquellos que no saben si buscar o no buscar, es que no han entrado a las profundidades de estas aguas. Hay tiempos de grandes tormentas, o hay mucho tiempo de mucha quietud que también pueden hacerle daño al barco. Iglesia, hay cosas que no nos dejan llegar a donde tenemos que llegar. Es muy ancho y vasto el mar por donde el barco de nuestras vidas tiene que navegar. A veces parece que el corazón duele demasiado y que no podemos llegar. En ocasiones parece que el llorar no ha de cesar en nuestras vidas y el dolor aprieta y prueba nuestras vidas. Parece que es muy fuerte lo bravo del mar y que nuestra embarcación se hundirá. Nos parece que podemos ahogarnos, que lo que está frente a nosotros es demasiado inmenso... pero nada es más grande hermano, ¡que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo!
¡El Padre! ¡Vamos hablar del Padre! Hablamos de los gobernantes, de los presidentes. Hablamos de ellos porque pensamos que los conocemos bastante, pero si podemos hablar del Padre es porque lo conocemos, porque en las Escrituras se nos ha dejado dicho como es Él. Podemos hablar del Padre con gozo. De aquel que nos ha Creado y que no sostiene. Vamos hablar del Padre como aquel que ha pensado en nosotros antes que nosotros pensáramos en Él. 2 de Tesalonicenses 2:13 Debemos dar gracias por que el Padre nos tomó desde el principio, hace una selección. ¿Alguna vez habías pensado que Dios te escogió desde el principio para salvación? Mis hermanos, Dios nos escogió desde antes de la Creación. Cuando comenzó a crear el Cielo, el Sol, las estrellas, los animales, todo lo hizo pensando que te iba a crear a ti. ¡Bendito el Dios que te tomó desde el principio! Efesios 1:4 Él nos escogió antes de la fundación del mundo, entonces yo no puedo entender como alguien puede venir y separarme del amor del Señor. Si Dios me escogió, ¿quién es el bravo en la tierra para que me saque del camino de Él? Si el que ha tenido todos los cuidados, todo su amor, toda su misericordia ha sido el Padre. ¿Por qué entonces voy a permitir que éste o el otro me saquen a mí? No hay ninguna razón que me separe de Él. Si fui escogida desde antes de la fundación del mundo, si fui separado(a) antes de la fundación del mundo, ¿por qué voy a dejar que todo lo que esté frente a mi mar se presente y venga a detener el que es mi barco? Que sepa el mar que mi barco va por ahí y que lo sepa todo el mundo. Dios ha decidido por nosotros, si nosotros hubiésemos decidido por nosotros, de seguro que estuviéramos perdidos, ya que por naturaleza al hombre le gusta lo malo. Parece que fuéramos santos, y lo logramos mediante Jesús el Hijo de Dios, que nos cubre y eso es lo que nos lleva a la santificación. El Padre pensó en mi, y dice Pablo que desde el vientre de mi madre Dios nos llamó y cuando a Él le plació nos escogió. Mis hermanos, el Soberano Dios organiza a perfección, el que va a ser mi destino, lo que va a ser mi futuro. Lo que Él predestinó, lo que Él escogió y separó es para mí. De la única forma que perecemos es por la falta de conocimiento, cuando no prestamos atención y perecemos. Si conocemos al Padre, vamos a estar muy claros. Debemos conocer quien es Dios, y de seguro no seríamos tan inocentes en la maquinación que viene contra nuestras vidas. Él es el único que nos puede hacer feliz, que nos quita la carga, Él es el Poderoso. Nunca conoceremos a alguien que tenga mas poder que el Padre. Tanto amor es difícil de conocer. Mateo 6:6-9 Comenzamos nuestra oración con "Padre nuestro...", es decir que pedimos al Padre. Él es quien nos escucha cuando vamos a lo secreto. Mateo 7:11 Cuando tú te acercas al Padre, Él escucha. A quien le hemos creído es el Poderoso, es el que abre el mar para que nuestra embarcación navegue libremente. Él es el que pone el día para nosotros. Mateo 10:32 El que confiese a Jesús, Jesús irá al Padre y dirá: "Éste es mío." Un día lo veremos cara a cara. Mi barco tiene que llegar a donde tiene que llegar, si tu barco se detiene en pleno mar te hundes y si te hundes pereces y si mueres llegas al Infierno. Mateo 11:27 Conocemos al Padre porque el Hijo nos lo quiso revelar. En Juan 5:17 Vemos que el Padre aún trabaja, el Hijo también trabaja y yo tengo que trabajar. La mano de Dios no se detiene. El Padre está pendiente de lo que tú necesitas y no cesa de hacer el bien. En Juan 10:30 dice que Jesús y el Padre son uno. Entonces, ¿por qué tú y yo no podemos ser uno? Somos uno porque el Padre y el Hijo son uno. Juan 14:28 El Padre es mayor, a Él es a quien le pedimos, Jesús reconoció que mayor es el Padre. Iglesia, algo que debemos cuidar siempre es que debemos tener cuidado de como hablamos del Padre. Yo al Padre no lo ofendo, el Padre no se vende, ni se negocia. Juan 16:23 Todo lo que tu pidas al Padre te será dado. Pedimos en el nombre de Jesús, pero es el Padre quien nos dará las cosas. A Él es a quien desbordamos toda nuestra fe. Dios nunca dejará de contestarnos. Efesios 2:18 Somos conciudadanos de los santos. Ver.19 Tenemos una morada con lo santos. Mis hermanos, nosotros no nos podemos separar nunca del Padre, del Hijo, ni del Espíritu Santo, no se pueden separar, los conciudadanos, los de la familia de la fé, nunca nos podemos separar.
Apocalipsis 3:5 ¡El que Venciere! Tú tienes que vencer todo eso que se amontona sobre ti, que te azota, toda las pruebas, toda tentación, todo lo que hace ver el mar de tu vida más violento. Iglesia, Jesús va a ir delante del Padre y va a confesar tu nombre, y todos los ángeles, serafines, querubines, arcángeles, la nube de testigos, todos escucharán tu nombre. Jesús con voz de trompeta mencionará tu nombre. Tu nombre será lucido por todo el Cielo y ese gran día tu nombre será anunciado. AMEN.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
La Trinidad, El Padre - Jehová
2 Tesalonicenses 2:13
“Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad”
La vida es un mar ancho, y cada uno decide si navega en un barco pequeño o grande. El que cree en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo va en un barco que ninguna tempestad hunde, porque el Padre lo escogió desde el principio. Estos son los puntos para la semana.
- Una secta domina la mente con la enseñanza falsa de otro hombre; la fe bíblica busca a Dios como es debido. El que anhela al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo no deja que el cansancio lo detenga.
- Hay tormentas, dolor y llanto que parecen no cesar, y también quietudes que le hacen daño al barco. El mar puede parecer inmenso, pero nada es más grande que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
- El Padre pensó en nosotros antes que nosotros en Él: nos escogió antes de la fundación del mundo. Si Dios me escogió, ¿quién es el bravo en la tierra que me va a sacar de su camino?
- Si hubiésemos decidido nosotros, estaríamos perdidos, porque por naturaleza al hombre le gusta lo malo. Perecemos por falta de conocimiento: si conocemos al Padre, no seremos tan inocentes ante lo que se maquina contra nosotros.
- Oramos «Padre nuestro»: Él escucha en lo secreto, y lo que pedimos en el nombre de Jesús es el Padre quien lo da. El Padre aún trabaja y su mano no se detiene; yo también tengo que trabajar.
- Cuidemos cómo hablamos del Padre: al Padre no se le ofende, no se vende ni se negocia. Somos conciudadanos de los santos, de la familia de la fe, y no nos podemos separar de Él.
- Hay que vencer todo lo que se amontona encima, porque si el barco se detiene en pleno mar, se hunde. Al que venciere, Jesús confesará su nombre delante del Padre y de todo el Cielo.
Esta semana, cuando apriete la tormenta, detente y dale gracias al Padre en voz alta porque te escogió desde el principio.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Un Barco Grande en el Mar
2 Tesalonicenses 2:13
Para leer en voz alta con los niños
“Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: tenemos que darle gracias a Dios siempre, porque Él nos escogió desde el principio para salvarnos. La pastora comparó la vida con un mar enorme: unos van en un botecito que cualquier ola hunde, y otros en un barco grande que cruza las tormentas.
- En el mar de la vida hay tormentas: días tristes, miedo, cosas que duelen. El que cree en el Padre, en el Hijo y en el Espíritu Santo va en un barco grande que no se hunde.
- Antes de hacer el sol, las estrellas y los animales, Dios Padre ya pensaba en ti. ¡Te escogió desde el principio! Nadie te puede sacar de su camino.
- Si tú y yo escogiéramos solitos, nos perderíamos, porque nos gusta lo malo. Por eso es tan bueno que Dios decidió escogernos primero.
- Cuando oras, dices «Padre nuestro». Él te escucha cuando le hablas en secreto, y le pides las cosas en el nombre de Jesús.
- Hay que tener cuidado de cómo hablamos de Dios. Al Padre no se le ofende ni se juega con Él.
- Pero si tu barco se detiene en medio del mar, se hunde. Hay que seguir adelante y vencer. Al que vence, Jesús le dirá su nombre al Padre delante de todo el Cielo.
¿Cómo te sientes al saber que Dios pensó en ti antes de crear el mundo?
Esta semana, empieza cada oración diciendo: «Padre, gracias por escogerme».
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
