Lucas 4: 3 -13
Introducción: La tentación no significa que vamos a quedarnos en derrota. Podemos estar muchos años luchando y algunos no logran deshacerse de ella. A Jesús no le fue fácil, pero venció todas las tentaciones. No tenemos otro maestro. En vez de vivir una vida triunfante, ¿vivirás sometido a la tentación? Tenemos que vencer; aquí en Mega Zoé vencen todos: los niños, los jóvenes, los adultos y los ancianos. Si nos llamó Dios, todos tenemos que vencer. La tentación no puede ser para siempre. Jesús acababa de llegar del Jordán de ser bautizado. Allí se había visto al Espíritu Santo descender sobre Él como paloma. El bautismo marcó el comienzo del ministerio del Maestro y también hay un comienzo para nosotros cuando somos bautizados. Vemos que algunos se afirman y otros se apartan. En el Señor no se puede vivir una vida tibia. No creas que si oras un día, al otro no lo tienes que hacer. Tenemos que estar llenos del Espíritu para poder vencer. Si Jesús fue tentado, ¡imagínate como será con nosotros! Si cedemos en alguna tentación, la vamos a ir arrastrando siempre escondida. La Iglesia es la elegida de Dios para hacer la voluntad de Él en la Tierra. Recuerda que tú también eres hijo de Dios. Este camino no es un juego, es algo serio. Bien armados están aquellos que han sido llenos del Espíritu Santo. Tiene que ser así para poder vencer. No te conformes con migajas; que no pase el tiempo sin haber luchado y crecido en el Señor, no sea que, al pasar de los años, te des cuenta que no haz hecho nada con tu vida espiritual. Dios ha hecho promesa contigo. Tenemos que entender lo que es la voluntad de Dios en nosotros y no permitirnos estar sometidos a alguna bajeza. Satanás tiene un estilo de trabajo muy parecido siempre. Él vigila cuando has recibido bendición para asaltarte, para que no puedas usar y disfrutar el talento que Dios te ha dado. De momento te ataca y te siembra la duda. Satanás comienza a quitarte el ánimo. Inventamos razones para tratar de excusar nuestra actitud ante la tentación y no entiendes que es un asalto de Satanás. Vamos perdiendo cada día las fuerzas y el poder para vencer, en vez de multiplicar lo que hemos adquirido. Es costumbre del creyente enterrar sus talentos. Satanás conocía que Jesús tenía una gran bendición y aunque sabía que no lo iba a vencer, intentó derribarlo. Él cree que todos son como él, mediocre. El creyente en vez de cerciorarse de donde viene la tentación, cede, no le hace frente. Tenemos miedo a enfrentarnos a la tentación, a la lucha. ¡Cuidado con lo que el diablo roba! Tenemos muchas razones para luchar. Satanás te asalta porque estás falto de oración. Tienes ministerio y lo quieres sostener con diez minutos de oración. El hijo de Dios estaba en ayuno. ¿Tenía el la necesidad de hacer esto? Jesús no necesitaba ayuno. Los Ángeles le servían. ¡Que compañía! ¿Por qué tú no ayunas? Dame una razón. Hasta un impío sabe lo que es el ayuno. Eres esclavo de la comida, las pastillas y el café. El ayuno es dejar de comer y sacas un día para estar con Dios, para tener el poder. Busca el momento de estar con Dios, para que puedas vencer las tentaciones. Jesús estuvo cuarenta días ayunando y se sostuvo. Se olvidó del mundo y se separó con el Padre. Solo tenía comunión con el Espíritu; se desprendió de todo. Pero nosotros no queremos desprendernos de nada. Jesús iba a comenzar un ministerio de milagros y salvación y necesitaba separarse con Dios, el Padre. Jehová es Rafá, el Sanador, la muerte puede estar muy cerca, pero el día que tu decides buscar a Dios, esa muerte te suelta. ¿Te imaginas a Dios trabajando a medio tiempo? ¿Y tú vas a trabajar en esta obra a medio tiempo? Saben, yo (la pastora) creo que ustedes no están leyendo las Escrituras. Jesús no dio migajas, Él por ti dio su vida, y no tan solo cuando venció en la cruz, sino luego de su muerte. Todo lo que tú posees hoy, tus hijos, tu matrimonio, tu trabajo te lo concedió el sacrificio de la cruz. Todo lo que tienes es porque lo hizo Jesús con su muerte. Tu vencerás de acuerdo a como te des a Dios.
Jesús estaba pronto a terminar el ayuno y le dio hambre. Entonces Satanás redobló sus ataques. Satanás le dice a Jesús, "Si eres hijo de Dios." ¿Qué pensaba, que Jesús iba a dudar? ¿O era que quería sembrar la duda? Él quiere probarte a ti en todo. Le dijo al Señor: "Si eres hijo de Dios di a esta piedra que se convierta en pan." Jesús estaba bajo la voluntad del Padre. El no iba a dudar, aunque estuviera
débil. Nunca confíes en tus fuerzas. No son nuestras fuerzas las que nos ayudaran a vencer, es que Jehová se ha hecho nuestro proveedor. Por eso tienes que ser poderoso en la Palabra. ¿Cómo le contestó Jesús? "Escrito está..." Si tú no conoces la Escritura comienzas a inventar. Jesús volvió y se negó, "No tan solo de pan vive el hombre." Satanás sigue jugando y lo lleva a un monte alto y le presentó los reinos. ¿Cómo lo llevó?
Esto es una dimensión muy espiritual, son secretos que a nosotros no nos corresponden, yo (la pastora) solo creo en la Palabra. Satanás le proponía a Jesús gobernar bajo el dictado del enemigo, para que lo adorara. El comparte lo que él tiene si tú le adoras. La riqueza no da felicidad. El diablo te dictará tu camino sí tú aceptas sus ofrecimientos. Jesús no le dejó acomodar ninguna tentación. Si tú se lo permites él acomodará la tentación en ti día a día. Y tú te cegarás y se cegarán los que están a tu lado. Él te dará hasta amigos que nunca has tenido. No te das cuenta que te está dando para luego quitarte y dejarte sin nada.
Cuidado con tu vida, si hiciste pacto con el diablo tienes que ser libertado. Lo que el te ofreció un día no lo tendrás y habrás perdido lo de Dios. Satanás lleva a Jesús a lo más alto del Monte de los Olivos. Pero Jesús sabía que él era el hijo de Dios. Satanás le mostró toda Jerusalén, ofreciéndole posesiones. Le decía a Jesús: "Si eres hijo de Dios." ¡Ves como le sembraba la duda! Con Jesús no lo logró, pero sí con nosotros, dudamos de todo. Si Jesús hubiera aceptado, definitivamente no hubiera vencido la tentación. Jesús tuvo una gran guerra, un gran combate cara a cara con el diablo. Jesús representando todo lo bueno, justo y honesto y Satanás la maldad, traición y trampa. Pero Jesús no cedió a la tentación, Él conquistó un gran triunfo por ti y por mí en esa guerra. La palabra dice: "Resistid al diablo y él huirá de vosotros." Solo si resistes él huirá, porque está en la Escritura. En esta iglesia hay tres reglas que son el ayuno, la oración y la lectura de la Palabra. Si te apartas de la tentación, serás un conquistador. No podemos ser columnas si cedemos a la tentación. Nuestro fundamento tiene que ser muy fuerte y lo lograremos leyendo la Palabra, ayunando y orando. Se necesita un pueblo firme y seguro, dispuesto a perderlo todo por amor a Jesús.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
