Mega Zoé
Estudio #0240

La obra que hagamos cada uno de nosotros será recompensada

La obra que hagamos cada uno de nosotros será recompensada enseña a volver a las primeras obras y perseverar en la oración.

Nuevo TestamentoMarcosSEMANA DEL 26 MARZO @ 1 DE ABRIL DE 20023 min lectura

III 2da Pedro 1:5 "Añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor." Tenemos que trabajar con nosotros mismos. Somos expertos en trabajar con los demás, pero cuando nos miramos, vemos que no somos lo mejor Si esto está en nosotros, no nos dejará estar ociosos. Crece en uno la pasión, el deseo de hacer, vivir una vida santa de oración. Si esto está en nuestras vidas podemos tener recompensa. Que haya este deseo en nosotros, para que estemos activos, no ociosos y poder dar a los demás. La persona ociosa no ora. ¿Te imaginas lo que sería llegar al Cielo y que los ángeles busquen en los Libros? Y de acuerdo a esto será tu recompensa. El ocio es lo que te tiene atrás. Tienes mil excusas para no llegar a la casa de Dios. Podemos hacer la obra que nos toque hacer de forma perfecta. La Palabra dice, "Haya en vosotros la fe." Porque la fe viene por el oír de la Palabra. Fe es convicción basado en el oír, porque vienes a la iglesia a escuchar la Palabra. ¡Pobre del que se duerme, ¡no tiene fe! Cuando la fe está en nosotros se le añade virtud.. Dios nos eligió, no nos merecemos nada. A Él le plació elegirnos. No permitas que nadie te quite el ánimo para seguir batallando. ¡Bienaventurado el que lo alcanza!

Y añadimos al conocimiento, dominio propio. Jamás permitiendo que la parte animal del hombre sojuzgue a lo espiritual. Cuándo no tenemos dominio propio, ¿Quién recoge lo que desparramamos? Cuando hablamos sin control, luego tenemos que aceptar las consecuencias de lo ya expresado. Vamos a añadir a nuestras vidas dominio propio siendo espirituales.

Añadamos paciencia; soporte humano en el momento de las pruebas. No nos gusta soportar las pruebas, ni las dificultades. Vamos a añadir a nuestra vida paciencia y podremos hacer la obra. Sin la paciencia no podremos hacer la obra y no tendremos ninguna recompensa. El aprender a sufrir y enfrentarnos a las situaciones nos llevará a obtener la recompensa.

Añadamos piedad, devoción a Dios. Amad a Dios con todas tus fuerzas, con temor profundo. Tenemos que tener el mismo empeño en todo lo que hagamos. Ponle interés y verdad a Dios obrando.

Añadamos afecto fraternal, el amor a los hermanos. ¿Cómo podemos contribuir a la obra? Cuando tenemos afecto. Si yo miento, le miento al Cuerpo del Señor y dejaría de tener ese afecto fraternal. Añadid entre ustedes el afecto fraternal. Si te toca dirigir un grupo y no hay afecto fraternal, lo vas a destruir, porque lo maltratarás. Cuando hayamos alcanzado esto, habremos llegado al amor. ¿Sabes como se puede construir un imperio, y aunque venga lluvia y fuego nada nos derrumbará? Cuando hallamos añadido el amor. Cuando estamos faltos de amor nos aislamos. ¿Dónde está el amor de Dios si eres intolerante? No pienses nunca que eres superior a los demás. Cuidado porque no vas a poder hacer la obra bien. Tienes que abundar en estas cosas para que no estés ocioso. No vivamos engañados, no existe una vara mágica, este es un Camino que se necesita que cumplamos con toda esta enseñanza de Pedro y Pablo. Levántate como un pueblo y mira cual es la obra que tú tienes que hacer.

Si quieres tener una recompensa en el Cielo, levántate hoy con fuerza.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz