"De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven." Job conocía a Dios antes de la prueba -Job 1 lo presenta como un hombre íntegro y temeroso de Dios-, pero lo conocía de oídas, por lo que había aprendido y escuchado. Después de perderlo todo, de las preguntas y del sufrimiento, y de encontrarse finalmente con la grandeza de Dios, su conocimiento se vuelve profundo y personal. El estudio recorre la respuesta de Job en el capítulo 42: reconoce el poder de Dios (v. 1-2), reconoce su propia limitación (v. 3), pide ser enseñado en lugar de exigir explicaciones (v. 4), confiesa que ahora sus ojos ven (v. 5) y se arrepiente en polvo y ceniza (v. 6). Job entró en la prueba preguntando "¿por qué?" y salió de ella conociendo mejor a quién: la prueba no solo cambió sus circunstancias, profundizó su conocimiento de Dios.
I. De oídas te había oído.
A. Job era un hombre grande y justo; los jóvenes iban a él a pedirle consejo.
1. Al final de la gran prueba confiesa: "de oídas te había oído".
2. Porque de oídas todo el mundo oye.
B. El ser humano es bien terco: "en mi vida no se mete nadie".
1. Para hacer lo que Cristo dice hay que orar, leer la palabra y sacar tiempo con Dios.
2. Todo lo material es pasajero.
C. El corazón hay que llenarlo de amor y también de dolor.
1. El dolor centrado ahí te hace orar, te hace amar y te hace entregarte.
2. En la vida no somos absolutos.
II. Mas ahora mis ojos te ven.
A. No es que Job viera físicamente a Dios: tuvo un encuentro profundo y personal con Él.
1. Así tenemos que buscar nosotros a Dios: profundo y personal, Dios y yo.
B. Antes conocía a Dios por lo que había aprendido y escuchado.
1. Después del sufrimiento y de las preguntas pudo decir: ahora mis ojos ven.
2. Mis ojos al ver me llevan a recapacitar y a hacer lo que corresponde.
C. "Antes sabía acerca de ti; ahora te conozco por experiencia."
1. Cambia la forma de reír, de mirar, de dar afecto y de entregarnos.
2. Algunas pruebas nos llevan de oír acerca de Dios a conocer a Dios.
3. Nadie puede subir por otro la prueba que a cada cual le toca.
III. Yo conozco que todo lo puedes (Job 42:1-2).
A. Después de que Dios le habla en los capítulos 38 al 41, Job responde.
1. Dios es omnipotente: ninguna circunstancia está fuera de su autoridad.
2. "No hay pensamiento que se esconda de ti": Dios conoce lo que no comprendemos.
B. Job había perdido bienes, hijos, salud y tranquilidad, y estaba devastado.
1. Descubre que su sufrimiento nunca significó que Dios perdiera el control.
IV. Yo hablaba lo que no entendía (Job 42:3).
A. Job reconoce sus límites; hay que conocer los límites con sinceridad.
1. No somos superhéroes: nos duelen las cosas y nos atribulamos.
2. No confiesa que todo lo dicho fuera falso: habló de lo que estaba sobre su conocimiento.
B. Job veía solamente su dolor; Dios veía el cuadro completo.
1. Podemos preguntarle a Dios por qué, recordando que nuestra visión es limitada.
2. Deja que llegue el día y verás las cosas claras.
3. Ni las circunstancias ni los problemas matan: uno se hace daño a sí mismo.
V. Tú me enseñarás (Job 42:4).
A. Antes Job quería respuestas; ahora quiere ser enseñado por Dios.
1. Es la diferencia entre "explícame lo que haces" y "enséñame lo que necesito aprender".
B. La prueba ha producido humildad.
1. Era un hombre empoderado; lo perdió todo y quedó cubierto de llagas.
2. Toda prueba produce humildad en nuestras vidas.
VI. Ahora mis ojos te ven (Job 42:5).
A. Job ya conocía a Dios antes de la prueba: Job 1 lo llama íntegro y temeroso de Dios.
1. "De oídas" no significa ignorancia: significa que ahora su conocimiento es experimental.
B. Dios nunca le explicó la conversación celestial de Job 1 y 2.
1. En cambio, le mostró quién era Él, y eso bastó para transformar su perspectiva.
2. Cuando te quejas, Dios lo tiene escrito; humíllate y pídele que te ayude.
VII. Me aborrezco y me arrepiento en polvo y ceniza (Job 42:6).
A. Job no se fue a defender, ni a chismear, ni a odiar a la humanidad.
1. Cuando uno se molesta quiere acabar con todos, y ahí se va el Espíritu Santo.
2. Todos tenemos que hacernos frente a nosotros mismos.
B. Abandona la pretensión de juzgar los caminos de Dios desde su conocimiento limitado.
C. "En polvo y ceniza": humildad y fragilidad delante de Dios.
1. Como somos presumidos, nunca queremos decir que somos polvo y ceniza.
2. No admite un pecado oculto: esa era la acusación equivocada de sus amigos.
3. Poco después Dios reprende a los amigos.
VIII. El gran mensaje de Job 42:1-6.
A. "Todo lo puedes": reconoce el poder de Dios.
B. "Yo hablaba lo que no entendía": reconoce su limitación.
C. "Tú me enseñarás": reconoce su necesidad de aprender.
D. "Ahora mis ojos te ven": llega a conocerlo más profundamente.
E. "Me arrepiento": responde con humildad.
1. Job entró en la prueba preguntando por qué, y salió conociendo mejor a quién.
2. La prueba no solo cambió sus circunstancias: profundizó su conocimiento de Dios.
3. El orgullo mata; el servicio bendice.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
